Archivo de la categoría: Real, Siempre subjetivo

LAS NOTAS

La llegada próxima de Julio nos hace revivir aquellos momentos de felicidad, del último día del curso, de despedirse de los amigos del “cole” hasta dos meses y medio más tarde. El 30 de Junio acabará de manera oficial la temporada 13/14 para la Real. La temporada del estreno de Jagoba Arrasate, la temporada de la ilusión txuri urdin, la temporada en la que se volvió a oir el himno por antonomasia del fútbol europeo por la megafonía de Anoeta, la temporada en la que volvió el sabor a Copa a los paladares de los aficionados.

Llega el final de una temporada ilusionante, en la que todos teníamos puestas esperanzas, y que si bien quizá no haya sido todo lo satisfactoria que pudiera haber sido, sin duda ha sido una temporada notable de la Real. Vamos a despedazar los nombres del año:

CLAUDIO BRAVO: “Gracias”
La cuarta mejor venta de la historia de la Real después de Illarramendi (39), Kovacevic (21) y Xabi Alonso (19) por 12 millones de Euros, no se puede decir que sea un desastre. Claudio ha cuajado, como casi todos, un buen año en la Real. Si no el mejor de su carrera, sin duda un año notable donde una vez más ha dado puntos más de los que ha quitado al equipo, y eso es el resumen de un buen portero. Le deseo lo mejor, y un retiro dorado en la portería del Barça. Como dice hoy el NdG, vino un chileno, se va un txuri urdin que siempre será capitán de este barco.
Nota: 7.5

CARLOS MARTINEZ: “Volverá”
Comenzó la temporada mermado. Una lesión en pretemporada no le ha dejado rendir todo lo que ha podido y sabido de los últimos años. Si bien Charly fue uno de los jugadores revelación de la campaña pasada (estuvo en el mejor 11 de la Liga), este sin duda no ha sido su año. Claramente superado en su puesto por un Joseba Zaldua que viene pisando fuerte, solo espero que pueda completar la pretemporada bien y tengamos dos filones en esa retaguardia derecha.
Nota: 4.0

MIKEL GONZALEZ: “Mermado”
El accidente de coche que sufrió en pretemporada y que el club ha intentado tapar, puede ser uno de los motivos del bajo rendimiento del Arrasatearra este año. Seguro con la salida del balón, anticipando siempre al delantero, este año no se han visto sus características sobre el campo. Solo hace falta decir que Jon Ansotegi se ha ganado en más de un partido su titularidad por delante de él, cosa impensable el año pasado. Esperemos recuperar el mejor Mikel para la dupla de centrales para la campaña que viene.
Nota: 4.0

GORKA ELUSTONDO: “Reincidente”
El Agosto volví a leer uno de esos titulares que me hacen gracia: “Espero que este sea mi año”. Llamado desde hace 8 años a convertirse en el dueño del centro del campo realista, esta campaña ha vuelto a ser mediocre para el mediocentro goierritarra. Cuajó un par de buenas actuaciones, sobre todo en el repaso y lavado de cara al Barça que acabó en 3-1 en Anoeta. Sin embargo, su poca participación, su falta de implicación en el juego y sus continuos errores infantiles, vuelven a denotar que no tiene nivel de una plantilla europea. La mala suerte se cebó con él en el Camp Nou en aquél despeje que pegó en Zubikarai, pero es el ejemplo perfecto de acciones que hace, y que no pueden hacerse.
Nota: 3.0

MARKEL BERGARA: “Pulmón”
Y que decir de él… El año pasado ya se ganó el apodo de Markelele, y se ha empeñado en mantenerlo. Para mi sin lugar a dudas el mejor centrocampista de la Real de todo el curso. Ha robado, ha hecho jugar, y este año se ha atrevido hasta a jugar en largo (lease el pase a Vela frente al Espanyol en Anoeta). Sin embargo, eso denota lo que ha sido el equipo este año. Sin duda, ha suplido lo que Diego Rivas le dio a este equipo el año del ascenso, se ha hecho con un puesto fijo en el once, y aunque no destaque, siempre está ahí. Su físico es envidiable, termina los partidos mejor de lo que los empieza. Sin duda, top 3 txuri urdin este año.
Nota: 8.5

IÑIGO MARTINEZ: “Futuro”
Ha sido por segundo año el mejor central de la plantilla, aunque este año haya estado más barato el puesto que otros años. Iñigo ha vuelto a dejar claro que es, si él quiere, el futuro capitán de esta Real Sociedad donde tendrá sitio siempre que él quiera. Sus 30 millones hacen echarse atrás a muchos equipos al no ser un central contrastado, y es una gran piedra de toque para la Real. Ha dejado detalles, como siempre, de perder un poco la cabeza. Quizá yo me hubiera comportado peor pero la expulsión después del primer gol del Barça en semifinales de Copa denota una falta de templanza que hace falta para protestar cuando no vistes ninguna de las dos camisetas importantes de esta Liga. Esperemos que siga creciendo, planta y cualidades tiene.
Nota: 7.0

ANTOINE GRIEZMANN: “Egoista”
Hace un par de años, cuando a Griezmann le castigaron por su salida nocturna sin convocar por la selección, dije que era la mejor noticia que podíamos tener. Empezó la temporada haciéndonos llorar en aquél estadio ya mítico para la historia txuri urdin de Gerland, donde voló, casi de manera literal, para poner en las fotografías históricas de los txuri urdines aquél golazo de chilena. Acabó la temporada sin embargo, reservándose sin ninguna duda para el Mundial de Deschamps le prometió en Marzo, y desde cuando no es ya el mismo. Su mitad de temporada con 10 jornadas de locura han mantenido a la Real ahí arriba sin dudarlo.
Nota: 8.5

HARIS SEFEROVIC: “Decepción”
Lo que nos hizo soñar este delantero. Como dijo mi padre, siempre tendré que estar agradecido a Seferovic por aquél gol, también en Gerland, que casi justifica su fichaje. Sus dos primeros partidos con la zamarra txuri urdin, dejaron dos detalles de calidad tremendos, frente a Getafe y Lyon. Después, debió de conocer la noche donostiarra y casi no se supo más de él hasta que se encaró con la afición. Ha sido desilusionante ver como un jugador que tiene potencial, no ha sabido plasmarlo en el campo. Yo creo que saldrá de la Real
Nota: 5.0

IMANOL AGIRRETXE: “Bregador”
Ha sido un Imanol distinto al que nos hizo volar en sus aerolíneas el año pasado. Lesionado parte de la temporada, y sin suerte en otra gran parte, ha dejado detalles inconfundibles de su calidad como delantero, así como la lucha por cada balón y en cada partido. Sin duda, un complemento en ataque pero no la pieza clave que fue el año pasado, le han faltado media docena de goles que ha tenido en su mano para marcar la diferencia.
Nota: 7.0

XABI PRIETO: “Incógnita”
No sabemos a donde se ha ido este final de temporada. Hay quien habla de sus problemas familiares como gran causa del bajo rendimiento de Xabi, sobre todo en el tercio final de temporada. Alejado ya de manera definitiva de la banda y haciendo la labor de media punta retrasado, Xabi no ha encontrado su nivel en el campo este año. Lejos de eso, su falta de ritmo, falta de competitividad e incluso de lectura de partido, ha hecho restar más que sumar este año en el equipo. Posiblemente sea la peor temporada de Xabi como txuri urdin, esperemos que sea recuperable, ya que parece claro que el problema es psicológico y nofísico.
Nota: 5.5

CARLOS VELA: “Estrella”
Carlos V de Anoeta. Así lo ha bautizado más de uno este año. Máximo goleador y máximo asistente de la temporada, Vela ha brillado a un nivel buenísimo durante casi todo el año. La falta de fuerza que ha demostrado en el último cuarto de temporada es lo que más me hace dudar de él. Se tiene que saber líder de este equipo por lo menos en el campo, y tirar de él cuando se le necesita. 11 millones mas 5 en variables le hacen ser sin duda el fichaje más caro de la historia de la Real. Los vale. Esperemos rentabilizarlos.
Nota: 9.0

EÑAUT ZUBIKARAI: “Correcto”
Eran y siguen siendo muchos los que critican a Eñaut, comparable al caso Pinto en el Barça. Sin duda, cuando Eñaut se ha puesto los guantes este año ha rendido por encima de lo esperado por muchos, tanto en Liga cuando ha tenido que hacerlo, como el último partido de Champions, o sobre todo en toda la trayectoria de la Copa. No me arriesgaría a apostar por él como portero titular sin un recambio de garantías, pero este año competirá con las mismas opciones que el portero que venga.
Nota: 6.5

RUBEN PARDO: “Estudiante”
Ha sido sin duda el año de demostrar que Rubén Pardo tiene nivel de Primera División. Sin embargo, no creo que haya demostrado ser un jugador indiscutible en el once txuri urdin. Ofensivamente es una delicia de jugador. Se suelta la melena y realiza pases de 40 metros tan fácil como ese último pase de gol. Rubén tiene cara competencia en su puesto pero será pieza clave en el futuro realista. Sus colores son estos, y será difícil que los cambie por otros. Tiene que madurar, sobre todo mentalmente. Creo que tiene demasiado idealizada su profesión.
Nota: 7.0

JON ANSOTEGI: “Cumplidor”
Cuando ha tenido que salir, siempre cumple. Siempre he sido de la opinión de que a cada jugador hay que exigirle sobre su nivel, y Jon siempre raya el 10 sobre su 10, que es probablemente el 7 de los demás. Seguro por arriba, ha jugado más de lo que todos hubiéramos esperado tras ver la temporada de los centrales el año pasado, pero el bajo rendimiento de su pareja de baile en la zaga del ascenso le ha hecho saltar en más ocasiones de las que quizá hasta a él le hubiera gustado. Siempre bien, ninguna palabra fuera de tono, siempre correcto y trabajador, lo querré en mi plantilla siempre.
Nota: 7.0

SERGIO CANALES: “Atraco”
Y es que es lo que hemos hecho. Atracar. Canales es un jugador de clase top, que no cuajó en el Real Madrid porque para jugar en un club así se ha de ser extraordinario, como bien está demostrando el caso Illarra. Sin duda, un jugador desequilibrante en la medular y totalmente efectivo en el puesto de mediapunta, uno de sus momentos cumbres llegó con el show del 3-1 al Barça. Ha cuajado 5 meses excepcionales y se espera tanto de él que se empieza a cuestionar si cumplirá todos los años de contrato que tien.
Nota: 7,5

DAVID ZURUTUZA: “Cristalino”
Zuru ha vuelto a tener una temporada de las suyas, de las complicadas. La calidad no se le pone en duda, pero no ha brillado por encima de los demás esta temporada. Empezó renqueante, y terminó fundido, signo, una vez más, de ser un jugador que necesita de su físico para rendir al máximo tanto o más que Carlos Martinez. Veremos si una pretemporada completa y esa sonrisa que siempre mantiene hacen volver al de Rochefort y nos vuelve a deleitar con una clase de fútbol, que falta nos hace.
Nota: 6.0

GONZALO “CHORI” CASTRO: “Intermitente”
Su participación en el once quizá no ha sido tan regular como él esperaba, y sabido es que de continuar Antoine en la Real sea posiblemente una de las salidas, entre otras razones por su elevada ficha. No ha sabido igualar en la Real el nivel que mostró en la banda izquierda del Mallorca y ni siquiera un poco de continuidad en el once le ha hecho brillar. Por debajo de su nivel del año pasado, su bajo rendimiento ha hecho para mi también que la Real note esa bajada de calidad, y haya tenido que tirar más de Vela Y Griezmann de lo que hubiera querido el cuerpo técnico.

LIASSINE CADAMURO: “Ruletas”
Su imagen de la temporada es la ruleta que se marcó en el área propia para sacar el balón desde atrás y que hizo envejecer 5 años a los aficionados realistas. Empezó jugado con la baja de Mikel y luchando por un puesto. Parecía que pudiera tener continuidad pero sus contínuas salidas de tono en el campo, y sobre todo fuera de el pidiendo explicaciones a Arrasate por su suplencia, hicieron que en Enero volara a Mallorca donde tampoco ha tenido gran continuidad. No se si la subida de Gaztañaga al equipo implica algo, pero la Real debe hacerse con un central, si no es este año el que viene, sea fichado o canterano.
Nota: 3.5

JOSE ANGEL: “Acelerado”
Me da pena que un chico con su calidad no haya sabido rentabilizar más su estancia en la Real.Su calidad es indiscutible pero su falta de cerebro en algunas ocasiones también. Ha suplido con soltura la falta de De la Bella en la mayor parte de la temporada pero no ha hecho olvidar al catalán. No seguirá en la Real.
Nota: 5.5

DIEGO IFRAN: “Ausente”
La calidad de Diego no se discute pero su lesión le ha hecho no entrar en los planes de Jagoba. SU cesión al Depor ha sido interesante para él y ha marcado goles. Al parecer volverá a A Coruña, esta vez a Primera División. Suerte Diego.
Nota: S.C.

DANI ESTRADA: “Olvidado”
Su temporada ha pasado al olvido. Empezó según el renqueante y forzado la temporada, lo que no ha hecho que desde la aparición de Zaldua muchos se preguntaran si Estrada seguía o no en la Real. Nunca ha sido santo de mi devoción pero este año ha vuelto a demostrar no tener nivel para ser interior, y no tener recursos para ser lateral. No defiende bien y ataca con miedo, sin lugar a dudas el peor jugador de la plantilla este año.
Nota: 3.0

JAVI ROS: “Arrinconado”
Es una pena que el Riojano no haya tenido más minutos en la Real, pero su puesto está caro. Debutó en el Camp Nou de titular en una mala noche y un mal trago, pero nos dio el pase a cuartos de final de Copa. Sus minutos en la competición de S.M. han sido buenos, y quizá en otra época hubiera sido una pieza importante en la Real, pero ahora mismo hay gente de sobra.
Nota: 5.0

ALBERTO DE LA BELLA: “Añorado”
Desde que se rompió el dedo en Algeciras, no apareció hasta Abril. Muchos días notando la falta del “24” en la banda izquierda, su galopadas con el estilo tan clásico de correr. No se le puede calificar como al resto de sus compañeros por la falta de partidos, pero sin duda ha demostrado seguir siendo el lateral izquierdo titular de este equipo, si bien quizá no al nivel del año pasado, rayando siempre buenas actuaciones. Su espalda ya no es tan larga como lo era hace un par de años. Mejora.
Nota: 7.0

ESTEBAN GRANERO: “Pirata”
Ha sido un fichaje pirata, nunca mejor dicho. La mala suerte se cebó con él en la jugada más estúpida del año contra el Shaktar. Fue, el último en llegar y el primero en marcharse. Sin lugar a dudas, se le ha visto tanto pública como privadamente implicado con los colores, y apoyando al máximo tanto al equipo como a la afición. Con sus minutos otro gallo hubiera cantado en Anoeta, y sus minutos, quizá a modo de tributo contra el Villarreal sirvieron para que la gente se preguntara el clásico, y si….
Nota: S.C.

JON GAZTAÑAGA: “Novedad”
Cuando faltó Markel muchos se echaron las manos a la cabeza hasta que apareció él para tranquilizarnos a todos. Supo coger el ritmo del equipo casi sin tener minutos, se mostró autoritario y confiante en el centro del campo, e incluso se tiró un par de detalles de calidad que le han hecho sin duda acreedor y merecedor de un puesto en la plantilla 14/15. Esperemos que tenga más minutos que este año, que han estado limitados por su corto contrato, ya alargado.
Nota: 7.5

JOSEBA ZALDUA: “Sorpresa”
Sin duda, la sorpresa de este año, por inesperada. Ros fue la alternativa al lateral derecho con las lesiones de Estrada y Charly en pretemporada, pero desde que se apostó por él en un partido de Copa, se ha hecho dueño y señor de la canda derecha, compitiendo de tu a tu con Charly y superando sin duda a Estrada. Se ha ganado la continuidad en el equipo y su futuro augura buenas tardes en Anoeta. Sin duda, su actuación para enmarcar, cuando Neymar, el todopoderoso Neymar, no pudo superarle ni una sola vez en toda la tarde aciaga que pasó el Barça en Anoeta.
Nota: 8.0

MARCO SANGALLI: “Desinflado”
Empezó contando mucho para las convocatorias de las primeras jornadas, y desapareció sin saber muy bien como o por que. Veremos si este año tiene más ocasiones de demostrar cosas.
Nota: S.C.

PABLO HERVÍAS: “Futuro”
Media hora buena frente al Espanyol que hacen pensar que el futuro de este chico está en el primer equipo. Veremos su andadura todavía en el Sanse esta temporada y como rinde en los minutos que pueda tener sobre el verde.
Nota: S.C.

La temporada 14/15 va a dejar sin duda novedades en el club. La primera, confirmada oficialmente por Marzo, es la salida del patrocinador deportivo Nike, que dejará de ser el suministrador de ropa en favor de Adidas. A nadie se le escapa la poca sensibilidad que ha tenido Nike con la Real. La primera campaña, puso en sus aficionados la misma, idéntica camiseta que puso al Alavés, equipo de 2ºB, según dijeron, para testar el mercado realista. La segunda campaña, hicieron para la Real dos equipaciones vistosas, bonitas, pero sin duda no únicas. Podía ser lógico, no pasábamos de ser el equipo 13 de la Liga. Lo incomprensible llegó el año pasado, cuando vistieron a un equipo de Champions de la misma manera que a un equipo recién ascendido como el Almería.

Los primeros diseños filtrados por Adidas son esperanzadores a la vez que bonitos, y el trato de la marca se espera mejor que el de la multinacional americana. Ver venir.

La segunda es la de el conjunto de salidas del club. Desde Marzo se lleva especulando por parte sobre todo de algunos periodistas tirados a la notoriedad y el populacho, que Carlos Vela no iba a seguir en la Real, incluso poniendo en su boca frases del tipo de “si hace falta me quedo en el Arsenal hasta Navidades, y después me marcho a otro club”. Bien. Carlos Vela, como ya es oficial, seguirá hasta 2018 en la disciplina txuri urdin con el 100% de los derechos del jugador. Vela ha costado a la Real un total de 14 millones más 5 variables en función de participaciones en Champions y Europa League sobre todo, y algunos objetivos de títulos muy poco probables. Lo normal, es que el final de este jugador llegue a costarle a la Real unos 16 millones siendo sin duda el fichaje más caro de la historia, pero posiblemente también uno de los mejores extranjeros que haya pasado por el club, si no el mejor.

La segunda salida más comentada está siendo la de Antoine Griezmann que en navidades tuvo una oferta para irse al Chelsea, dispuesto a pagar la clausula de rescisión de contrato. Antoine supo entonces que irse al Chelsea mermaba sus opciones de ir a Brasil ’14 y rechazó la rpopuesta. Mónaco, PSG y Real Madrid parecen 3 clubes muy interesados en el de Macon. 32 millones. 32 millones es una cifra que aunque no parezca gran cosa, muy pocas veces se ha pagado en la historia del fútbol. Sin duda, hacer un gran Mundial va a entorpecer mucho las aspiraciones de la Real de que el francés se quede, pero que un crack nivel mundial como Carlos Vela haya firmado su continuidad en Donosti, sube la cuota de posibilidades de que la Real se quede también con el “7”

Y tal y como ocurrió el año pasado, de los menos favoritos para abandonar la casa txuri urdin como Claudio Bravo ha sido, por ahora, el único en salir del club. 12 millones de euros, bien sacados al club blaugrana para un portero que ha dado 8 años de grandes paradas e incluso algún gol, y que con 31 años se va a disfrutar de una experiencia sin duda, única. Este año debutó con el brazalete de capitán el siempre correcto y medidor chileno que llegó aquí como promesa y se va como realidad. Suerte Claudio, Donosti siempre será tu casa.

Menos populares quizá sean las salidas de gente como Jose Angel que ha terminado su periodo de cesión, Javi Ros que termina contrato y pinta mucho a Eibar, Dani Estrada que pese a haber renovado por cuestiones “políticas” parece que saldrá cedido al Eibar, Chori Castro o Haris Seferovic. En esta lista se debería inlcuir quizá también el nombre de Gorka Elustondo que quizá esté rezando por que no se confirme la vuelta del “pirata” a Donosti.

En el capítulo de incorporaciones, bien sabida es ya la del central del Eibar, Raul Navas, que en principio seguirá cedido un año en el Eibar. En el lateral izquierdo la incorporación de Yuri que termina se cesión y el que ha levantado grandes expectativas en Donosti. Además, la vuelta de Granero parece acercarse más y más, si bien el ascenso del QPR está complicando el tema. Sería en mi opinión una pieza clave. Con todo esto, y la posible salida también de Diego Ifran, los esfuerzos están concentrados en la portería y en la delantera, donde un posible interes del Lyon en Seferovic haría moverse a la secretaría técnica en busca de fichajes. El mejor colocado sin duda es el islandés Finnbogason, goleador en la pasada Eredivise y que colocó a su equipo en sexta posición. Parece un fichaje ilusionante, veremos si se concreta.

La llegada del meta es más complicada. Si bien hay un acuerdo cerrado con Asier Riesgo, la posibilidad de poder fichar a porteros de mayor futuro como Guaita, Yoel o el propio Casilla están frenando la oficialidad del tema. La directiva apuesta por reforzar la portería de manera inmediata mientras que el cuerpo técnico tiene esperanzas en la aparición tanto de Tanis Marcellan, portero del Juvenil A que tanto ha gustado esta temporada como de Ander Bardaji, ya en el Sanse.

Veremos lo que depara el futuro futbolístico a la Real ya que el institucional parece bien encaminado, tanto por la situación económica como por el ilusionante como necesario proyecto de remodelación, renovación y acondicionamiento de Anoeta.

Pase lo que pase solo hay una cosa clara. Este año volveremos a jugar en Europa, seguiremos teniendo equipo para competir, y veremos a la Real ganar más puntos de los que pierde en Anoeta, cosa harta complicada en otra época.

Sed buenos, o parecedlo

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Partido tras partido

Que no partido a partido.

Ya llevamos semanas, casi meses, lapidando nuestra casa. Ha llegado el vecino, y nos ayuda a lanzar piedras a las ventanas, a tirar de las bajantes, a desmontar la escalera, a aporrear los tabiques…. Y en ello estamos.

Llevábamos 4 años construyendo una casa espectacular. Gente de abajo que salía buena, gente de la casa que se partía el pecho por el escudo que lleva sobre su corazón domingo tras domingo. Hombres, nombres: Asier Illarramendi, Rubén Pardo, David Zurutuza, Imanol Agirretxe, Jon Gaztañaga, Iñigo Martinez, Joseba Zaldua, Javi Ros… ninguno de estos estaba en el primer equipo de la Real la temporada 08/09. Ninguno. El año siguiente, muchos, fueron la base del ascenso. Una temporada que todos tenemos idealizada, con el machete Lasarte en el banquillo, haciendo partidazos, marcando goles como churros en muchos partidos. Hasta Bravo metió gol aquél año.

Datos: aquella temporada logramos 74 puntos. 20 victorias, 14 empates, 8 derrotas. Marcamos 53 goles, recibimos 37. / 1,76 puntos, 1,26 goles a favor, 0,90 goles en contra por partido, 47% de victorias, 33% de empates y 20% de derrotas.

Después llegó el primer año en Primera. Nos las prometíamos felices, mucho, cuando en la primera vuelta sacamos 25 puntos en 19 partidos. Se habían ganado partidos complicados. También algún que otro varapalo gordo como en el Camp Nou. Al final de temporada, y con Martin Lasarte renovado, acabamos cantando el “que se besen” en Anoeta en aquél Real Sociedad 1-1 Getafe, gol de Paco Sutil. Dorsal 23.

Llegó Montanier. Una idea de fútbol diferente. Mantuvo la lucha y brega de Lasarte, y quiso añadir un punto de calidad. El 23 de Sutil, pasó a manos de Carlos Vela. El mexicano, cedido del Arsenal, probaba por tercera vez la andadura de la Liga Española. Quien le iba a decir que iba a ser la buena. Montanier estuvo más fuera que dentro un 27 de Noviembre. No llevaba ni 5 meses en el cargo, un proyecto de dos años, y estaba destituido. En el minuto 88 del partido en Sevilla contra el Betis, estaba destituido. El equipo en 13 jornadas había sumado 9 puntos, estaba vigésimo y Monty en la calle. En el minuto 89, un tirazo de Iñigo desde el centro del campo puso el 2-3 en el marcador. Creo firmemente, que aquél disparo, aquél gol, cambió el rumbo de la Real Sociedad.

Nos salvamos con 3 jornadas de margen, y los últimos dos partidos no jugamos a nada. Montanier, discutido y mucho durante el verano se mantuvo en el cargo, básicamente porque la directiva no quería empezar un proyecto de 0. Se le dio “confianza”, un nuevo año. Se habían visto los primeros toques de Illarramendi, con el 20 en la espalda. Salía de Zubieta alguien para suplir la mala elección de Mariga, Ruben Pardo. Con su 27, deleitó a más de uno en la grada. Agirretxe cogía la forma. Antoine se afianzaba como la perla de Zubieta desde quizá Xabi Alonso. Vela marcaba y sonreía. Bravo seguía a lo suyo, De la Bella creció y la Real presentaba un buen plantel. El sorteo aquél verano, nos deparó empezar en el Camp Nou. Muchos decían que el mejor sitio para empezar. Otros que el peor. Nos cayó la del pulpo. 5-1, fácil, y el equipo no daba buenas sensaciones. A Montanier se le lapidó por decir que nuestra liga empezaba después. En la jornada 10, con un 0-1 en contra en Anoeta por el Espanyol, Montanier volvía a visitar Andalucia, Málaga en este caso, con un revolver lleno apuntándole a la sien. Las múltiples bajas hicieron que Montanier tuviera que tirar de “los bajitos”. Y como olvidar aquél partido. Al primer minuto ya ganábamos, vestidos con aquél naranja que tanta suerte nos dio, con un gol de Vela. Heredado ya el 11 del eterno capitán, los bajitos hicieron virguerías para llevarnos los 3 puntos del Sur al Norte. Montanier salvó la cabeza. Empezó entonces, un devenir por la Liga que NADIE, NADIE hubiera esperado, ni siquiera los más optimistas. Hasta la visita a Getafe 6 meses y 25 jornadas después, la Real solo dejó de ganar puntos en un partido. En el Bernabeu, 4-3. En todos los partidos, puntuó, y en muchos sacó 3 puntos. Los más agoreros ya habían saltado del barco, y pedían volver a entrar por la puerta de atrás. Entonces, con aquellos partidos en los que la Real se dejó 5 puntos entre Getafe y Sevilla, no meterse en Champions ya era un desastre de temporada. Llegó por suerte, una exhibición en el Pizjuan, un empate sobre la bocina de Xabi contra el Madrid, y el momento del “Tambor de Oro” Alvaro Negredo y la certeza del niño de Macon para hacer a Guipúzcoa entera, llorar de emoción como no lo había hecho desde hacía casi 3 años, en Junio de 2010. La Real, cerraba la Liga de los 100 puntos de Mou con 66 puntos, 18 victorias, 12 empates, 8 derrotas, 70 goles a favor, 49 en contra / 1,73 puntos, 1,66 goles a favor y 1,28 goles en contra por partido, 47% de victorias, 32% de empates y 21% de derrotas. Las similitudes con el ascenso, de miedo.

Montanier había comunicado ya que no seguía. Los que lo habían crucificado hacia año y medio pedían a gritos su renovación a la directiva y luego tacharon al francés de pesetero. La directiva, recibió el “no” del “Tata” y activo su plan C: Jagoba Arrasate. Los eruditos, alababan la valentía de la directiva, se apostaba por alguien de casa, muy buenos informes interiores y su buena relación con sus jugadores eran dos buenas balsas en las que flotar en aquél mar de turbulencias previo a volver a jugar Europa por la puerta grande.

Llegaron un par de nombres, y la salida de Illarramendi. El golpe fue duro, aunque las arcas del club recibieron con una sonrisa aquellos 30 millones de euros. Llegó Seferovic para incógnita de todos, los que lo veían entrenar hablaban maravillas de él en Agosto. Luego se cerraría la llegada de Esteban Granero, seguro de vida, pelotero, conocido por todos. La plantilla era compensada. Las bajas de Ifran, delantero, se había suplido con Seferovic, y la de Illarra, mediocentro, con la de Granero. Estábamos como estábamos, y con 30 kilos más en el banco. El 9 de Agosto la fortuna quiso que tuviéramos que medirnos el cobre el Lyon si queríamos volver a disfrutar de la Champions League en su plenitud, pero antes, Getafe.

El 17 de Agosto, sábado, empezó para la nueva Real de Jagoba la temporada. El martes siguiente se iba a Lyon a jugar aquél trascendental partido, pero empezar bien en Liga, con buenas sensaciones parecía vital. Aquél partido coincidimos muchos en la grada, que no había sido el partido 1 del nuevo año. Había sido el partido 39 de la temporada pasada. La Real jugó de maravilla y por momentos bailó al Getafe. El equipo fue despedido con una ovación de gala al grito de “We are Champions League” Todo eran elogios, buenas palabras y sensaciones para la “Real de Jagoba” que estaba claro que iba a dar el callo. 4 días después, sucedió lo más maravilloso de lo que llevamos de temporada. Estadio de Gerland, 0-2. Solo los que estábamos allí supimos lo que fue aquello. El empate contra el Elche y el posterior 2-0 de vuelta en Anoeta al Lyon daban todavía más palabras buenas para Jagoba y su Real. Estábamos en Champions, nada sencillo teniendo en cuenta el cruce de la previa. Estábamos con 4 de 6 en Liga, y con 8 partidos ilusionantes por delante.

Y se acabó el cuento. Todas las glorias fueron pasadas. Todos los regalos a los oidos se convirtieron en gritos, y todo lo rosa se volvió negro como el carbón. Jagoba no tenía ni idea de fútbol. Los que rezaban por no repetir aquella temporada 03/04 en la que sufrimos por no bajar, ya no se conformaban con volver a Europa, objetivo marcado por el club. Se quería más, había que volver SI o SI a Champions, como si aquello fuera dar un paseo por la Concha a la luz de la luna. La Real cerró la primera vuelta con una derrota estrepitosa en Villarreal, 5-1, entre medias de una eliminatoria de octavos de final de Copa que por cierto, superó. La Real cerró sus primeros 19 partidos de Liga con el siguiente balance:

32 puntos, 9 victorias, 5 empates, 5 derrotas, 36 goles a favor, 28 goles en contra / 1,68 puntos, 1,90 goles a favor, 1,47 goles en contra por partido, 48% de victorias, 26% de empates, 26% de derrotas

La temporada anterior el balance era:

26 puntos, 7 victorias, 5 empates, 7 derrotas, 28 goles a favor, 25 en contra / 1,36 puntos, 1,47 goles a favor, 1,31 goles en contra por partido, 37% de victorias, 26% de empates, 37% de derrotas.

Vamos, lo que viene siendo UN DESASTRE.

La Real había jugado 3 competiciones hasta entonces. Una deplorable Champions en un grupo trampa, había superado al Algeciras con claridad en dieciseisavos de final de la Copa y estaba a punto de superar al Villarreal en octavos.

Vamos, lo que viene siendo UN DESASTRE.

Pasaron las jornadas, se seguía adelante en la Copa. adelante también en la lucha por Europa, pero se seguían criticando las rotaciones de Jagoba, el estilo de juego, que el equipo no transmitía lo del año anterior. Y así, se llegó a ayer.

Ayer se empató en Pamplona, resultado que por otro lado también se dio el año pasado (0-0 contra 1-1 de ayer). Estamos ahora mismo sextos, a 6 puntos del cuarto clasificado contra el que todavía tenemos que jugar, y que todavía tiene que visitar el Camp Nou, mientras que nuestro partido más complicado es este sábado, contra el Real Madrid, en casa.

Tenemos en datos objetivos 50 puntos (-4 respecto al año pasado), 14 victorias (-1 respecto al año pasado) 8 empates (-1 respecto al año pasado), 9 derrotas (+2 respecto al año pasado). 54 goles a favor (-3 respecto al año pasado), 44 en contra (+5 respecto al año pasado).

En contraposición, hemos alcanzado semifinales de Copa, hemos soñado con una final, (incluso hay quien vaticinó un título), hemos jugado y disfrutado la ilusión de la Champions, (porque yo me subo al carro de la Champions no se disputa, la Champions se disfruta), y vamos a jugar a final de año 14, repito, 14 partidos más que el año pasado. 14 partidos, un 37% más de temporada que el año pasado. Y si, seguimos en la pelea por Europa, y por la Champions.

Me vais a perdonar que intente infravalorar la opinión de aquellos que pedían que en Champions jugáramos SIEMPRE con los mejores. Me vais a perdonar que intente infravalorar la opinión de aquellos que pedían que en Copa jugáramos SIEMPRE con los mejores. Y me vais a perdonar que intente infravalorar la opinión de aquellos que pedían que en jornadas de 3 partidos en 6 días jugáramos SIEMPRE con los mejores. Los mejores, van a jugar de media un 37% más de minutos que el año pasado. Si no son más, se verá a final de temporada. Si los mejores no descansan, dejan de ser los mejores. Es ALARMANTE la bajada de tensión, calidad y esfuerzo de una estrella como Griezmann las últimas 4 jornadas. Es ALARMANTE el bajón que ha pegado Vela de liderar al equipo en 8-10 jugadas por partido a conducirlo en 4-6. Es ALARMANTE el bajón físico de Mikel Gonzalez, Carlos Martinez, David Zurutuza respecto a la pasada campaña. La lesión de nuestro lateral izquierdo que ha dejado fuera de combate 3 meses. La lesión de ligamento cruzado que ha dejado a nuestro fichaje estrella fuera para 4/5 partes de la temporada.

Pero hay que sacar SIEMPRE a los mejores. Porque en Liga nadie rota, porque en Champions nadie rota, porque en Copa nadie rota. Porque los demás equipos están compuestos por superhombres con baterías recargables de energía solar.

Me vais a perdonar que le de algún mérito al entrenador que está conduciendo a la segunda mejor Real Sociedad en Primera División desde hace 10 años. Que de algún mérito al entrenador que nos hizo disfrutar lo que nos hizo disfrutar en Gerland, y sin irme tan lejos, hace mes y medio en Anoeta contra el Barça. Porque parece que muchos han olvidado que es el MISMO entrenador que plantó cara tácticamente al todopoderoso Barça de Messi, Neymar, Xavi e Iniesta. (entre otros). Porque parece mentira pensar que Jagoba le den los palos que le están dando, y al Sur, en Nervión, a Emery le quieran poner una estatua cuando echándole un 2ªB en Copa, y estando con medio pie fuera de los cuartos de UEFA, tiene a su equipo en Liga EMPATADO con nosotros con estrellas también de talla mundial como Rackitic, Reyes, Bacca o Gameiro.

Siempre queremos más. Pronto olvidamos lo que era ver partidos como el que ayer tuvo que ver el aficionado de Osasuna, sabiendo que el gol de Oriol Riera no es más que “el punto de la fe”. Pero ayer también palos al entrenador que dice, que contra el Madrid “no tenemos nada que perder”. El objetivo es volver a Europa. El 4º a 6 puntos, el 5ª empatado, el 8ª a 10 puntos, pero la gente pidiendo avionetas de “Jagoba kanpora” sobrevolando Anoeta el sábado.

Que triste es vivir así. Que triste es pensar que “el vecino del segundo sabe más de fútbol que el bilbaino este de los cojones”. Que triste es pensar en que la plantilla de la Real da para entrar en Champions sin contemplaciones. Que triste es olvidar de donde venimos. Nos quejamos de aficiones como la del Valencia cuando en casa, tenemos gente que sigue pensando que no ganar todos los partidos que no sean Barça, Madrid y Atleti por 5-0 es un fracaso.

Que confundidos nos tienen los grandes. Los que ganan 30 partidos al año, hacen 100 puntos y tienen presupuestos de 500 millones. Nuestro fútbol no es otro que el de la lucha, el de la brega, el de dejarnos los huevos en el campo. Y si no damos el 100%, no somos más que Valencia, Villarreal, Athletic, o Sevilla. Pero aun no siendo más, peleamos por cotas que no hemos peleado desde hace 30 años. Meternos en Europa dos años consecutivos.

Mientras vosotros viváis intentando derrumbar la casa que hemos construido los últimos 5 años, dando palos a los jugadores y entrenadores partido tras partido, yo seguiré disfrutando del sueño de ver los colores de mi corazón paseador por Europa. Y si, me da casi igual sea en Old Trafford, en Gerland, o en el Red Bull Arena del Salzburgo. Europa siempre es un sueño, y si no, que se lo digan al United, que el año que viene tendrá que verla desde casa, mientras nosotros, con “el que no tiene ni puta idea de fútbol” veremos jugar a nuestro equipo entre semana. No se si será los martes y los miércoles, o solo los jueves. No se si será en el sueño de la Champions o en la ambición de la Europa League. Cada cual tiene su particularidad. Si bien no es posible soñar con ganar la Champions, por qué no pensar en una final europea de Europa League.

Seguimos luchando, partido tras partido.

Sed buenos, o parecedlo

Camino a la felicidad

Da igual que emisora de radio sea, que programa sea, que franja horaria sea. Todo aquel que ha escuchado un programa deportivo conoce tres palabras. Pepe Domingo Castaño.

Pepe es un maestro de la radio y de la vida como decía Juan Antonio Alcalá. Pepe Domingo Castaño tiene una filosofía que hoy hago mía. “La felicidad, no es si no el camino hacia ella” Hoy es dia 23, y ya van 9 los días de mes que al llegar a este número hacen más sencillo levantase de la cama. Y es que los caminos hay que recorrerlos, y la felicidad hay que buscarla recorriendo, cada uno, su camino.

Hace casi un mes que no escribía aquí. Distintas circunstancias me han hecho no poder comentar los partidos que ha jugado la Real estos días. Lo primero, mi extradición, la última, a Irlanda. Desde allí y como pude, logré ver el desembarco de Leverkusen, y la desgracia de Vallecas. Dos partidos que pintaban igual, a empate, y que al final dos errores individuales y puntuales de Markel y de Bravo, hicieron que la Real no sumara un solo punto de esos 6 tan importantes que había en juego.

Luego, vino la selección. Los trámites ante Bielorrusia y Georgia los solventó la selección, clasificándose como primera de grupo para el Mundial y sin apuros. La única inquietud de los seguidores de “La Roja” ahora son los 23 que “El Marqués” facturará camino a lograr ya no algo de leyenda, sino un hito histórico inigualable.

Y así, con esas, nos plantábamos en la jornada 9 de la Liga, con la Real visitando Mestalla, los aficionados a caballo entre la ilusión que todavía reside en sus corazones de esta temporada, y la tensión de verse abajo y acercarse con mayor celeridad los puestos rojos de la clasificación. Hubo quien confiaba de nuevo en la llamada “Mestallización”. Y no se sabe muy bien como, no se sabe muy bien por qué, la Real dio su mejor imagen en 20 minutos que le bastaron para marcar 2 goles y dedicarse a guardar la ropa. Los 3 puntos de Mestalla, hacen que sean ya 5 las jornadas consecutivas contra el Valencia que la Real lleva ganando. Y no es decir poco. El naranja volvió a ser clave en una victoria realista, y lejos queda ya el ridículo uniforme que la Real vistió en Valencia contra el Levante. Parece que Nike hizo bien las cosas esta vez y notando la presión que ejerce la marca Adidas se puso las pilas. No servirá de nada sin embargo, ya que la Real volverá a la firma de las tres rayas al final de esta temporada, recuperando así la marca deportiva que vestía cuando ganó sus dos ligas.

Y entrábamos en una semana en la que los sentimientos son encontrados. Ha habido de todo. Me he encontrado de todo. Gente que sin siquiera preguntar, daba por hecho que hoy, a esta hora, yo iba a estar en Manchester. Gente que se ha atrevido a dudar de mi realismo por decir que no voy, y que no me apetece ir a Manchester. Pero ante todo, respeto.

Siento una inmensa alegría al ver los 6000 realzales que vestirán esta noche Manchester de txuri urdin. Siento una alegría inmensa y una felicidad que me recorre entero por ellos, pero realmente, no siento envidia. Estoy convencido, de que 2000 de esos 6000 que están camino o en Manchester, se arrepentían o ponían en tela de juicio el esfuerzo que iban a hacer después del partido ante el Rayo. Estoy seguro que entre esos 6000, hay más de uno que abandonó Anoeta antes de tiempo ante el Shaktar. Y estoy seguro de que entre esos 6000 hay también más de uno que solo quiere hacer negocio.

Hace casi dos meses y medio de la noche que pasé en Anoeta. Aquello, me cambió. Es fácil decir que estuve en Lyon, lo difícil es el camino que hay que recorrer para estar allí. Desde que el día del sortero vi como a la Real se le encuadraba en el Grupo A, me vino a la mente un nombre. Xabi Prieto. El único superviviente de la última andadura europea de la Real tenía el sueño de jugar allí antes de retirarse, y el 29 de Agosto, veía cumplido su sueño. Hace casi dos meses de eso. Enseguida, hubo gente reclamando entredas, hubo quien pasó dos noches en Anoeta para adquirirlas. Hubo quien tiró de contactos, locales o internacionales para conseguirlas, y mientras, puedo prometer que no moví un solo dedo para ir camino a Manchester. Las bien, traté a toda costa de traer Manchester aquí.

Las prioridades en la vida son unas y hay que marcarlas rápido. Estuve en Lyon por dos razones principales. La primera, la misma que por la que intenté traer Manchester a casa. la segunda, porque no sabía cuanto tiempo podía pasar hasta poder ver un partido europeo fuera de casa. Una vez dentro, y una vez vivida la perfección de lo que fue Lyon, Manchester me da pereza. Me da pereza en el sentido de que el viaje no es tan cómodo. las personas que podrían venir conmigo no están y el “Teatro de los Sueños” es un lugar para disfrutar. Y yo se lo que siento por la Real, por mi Real, la que me han inculcado desde niño, la que he mamado desde que mamaba leche y con la que tengo la suerte de disfrutar este año por vigésima primera vez en directo. La Real es parte de mi vida. Hay gente que admite que el resultado del fin de semana le nivela el ánimo de lo que resta de semana. Soy uno de ellos, y me agobia ver a la Real mal. Soy uno de los que quiere ver siempre a la Real, sea donde sea. Pero no en Old Trafford.

Seré un espectador más, un día, quizá contra el City, quizá contra el Everton, quizá contra el Chelsea, o a lo mejor contra el Watford. Sé, que estaré un día en Old Trafford. Igual que se que un día estaré en Anfield, igual que estuve en el Bernabeu o en el Camp Nou. Pero no será con la Real. Será en un momento en el que el partido me permita, sin nervios, sin inquietudes, sin temores, disfrutar como se merece un templo del fútbol como ese. Será en compañía, la que merece un lugar como ese. Y no puede ser mordiéndome las uñas a falta de media hora para empezar el partido.

Ojala los 6000 de Manchester disfruten del encuentro. Ojalá Xabi tenga, después de las dudas de hace un mes ante el Barça, la posibilidad de cumplir su sueño, y ojalá sea desde el comienzo. Ojalá cumpla cada uno de los integrantes de la plantilla de la Real el sueño de ganar en un lugar mítico y lleno de magia como Old Trafford. Y ojalá esos 6000 seguidores vean recompensado su esfuerzo económico y personal de estar allí.

Solo deseo lo mejor para esta noche. Es una noche histórica para el realismo. Es una noche histórica para todo aquel que sienta la Real muy dentro. Old Trafford se vestirá de gala. Habrá muchos de rojo, los “Red Devils” estarán al acecho, pero habrá un rincón, apartado, donde 6000 gargantas vestidas a todo color, txuri urdin, puedan celebrar hoy una noche histórica. Ojalá sea el resurgir de la Real, y qué mejor, que en un lugar como Manchester, en un recinto como Old Trafford.

6000 estarán allí. Otros en bares, y muchos en sus casas. Habrá quien tenga que vivirlo desde el trabajo, maldiciendo su mala suerte. Hay otros, que se perderán el partido de Anoeta. Es lo de menos. Todos recordaremos donde vimos aquel partido. Cuando a las 20.42, con una Manchester estrellada, las luces de Old Trafford a plena potencia de la megafonía suene el himno de la Champions muchos derramarán lágrimas. Y dará igual donde estén. Allí, aquí, o más allí. Todos estamos unidos en un sentimiento, todos estamos unidos por unos colores. Todos estamos unidos entorno a un propósito.

Somos la Real Sociedad de San Sebastian. Somos el equipo del corazón de los guipuzcoanos, y a buen seguro, Guipúzcoa ampliará hoy sus fronteras para abarcar medio Mundo. Hoy, estamos todos juntos, unidos por unos colores. Unidos hacia un sueño. Unidos en el camino. Unidos en el camino a la felicidad.

Sed buenos, o parecedlo

El esperpento de Anoeta

Tengo 25 años. Soy socio de la Real desde Julio de 1993, es decir, esta es mi vigésima primera temporada como socio de la Real. Desde el primer día, la inauguración de Anoeta el 13 de Agosto de aquél mismo año, he ocupado un mismo lugar en la grada, un mismo sector, una misma puerta de entrada. Desde aquel día seguro que son menos de una docena las veces que he faltado a Anoeta. He vivido de todo. Ridículos en Copa, goleadas de Liga, alegrías inmensas como el 5-0 al Athletic, el 4-2 al Real Madrid, un ascenso, un centenario. Por contra, he vivido momentos muy tristes. El penalty de Savio, el no ascenso del primer año de Segunda, un debut nefasto en Segunda División, partidos con frío, lluvia y hasta nieve en Segunda…. Por mi al rededor han pasado todo tipo de personas, y personalidades también. Cerca de mi se sentaba Txema Vitoria, más conocido como “Txiribiton”. Cerca de mi se sienta cuando no tiene equipo Gonzalo Arconada, y detrás su hermano, una leyenda de la Real y del fútbol en general, Luis. Cerca está Javier Expósito, uno de los culpables de que la Real sea lo que es. Y detrás de mi se ha sentado un socio del Athetic, y delante una familia entera, y a mi lado amigos, familia e incluso algún que otro impresentable. Al otro lado del pasillo está el de los “petas” que hace tiempo que los dejó, pero que ahora se fuma medio paquete cada partido. Delante, padre e hijo que nunca podrán decir que no son familia. Un poco más atrás, Pablo, el que sigue intentando venir con la mujer al fútbol y que de los espectáculos que monta, su mujer siempre acaba yéndose antes del partido. Y justo detrás de mi Jaime, entrando ya en años, poco a poco pudiendo ir menos con su padre pero que sigue como hace 20 años, cuando cada domingo me traía un chupa-chups al campo.

Soy socio de la Real desde hace 20 años, y creo que nunca he pasado en Anoeta, la vergüenza que pasé ayer. Y no, no hablo del partido ni de la Real.

Ayer por segundo partido consecutivo, los rituales no fueron tales, y todo cambió un poco. Mi padre, hizo de buen hijo y fue a visitar a mi abuela. Yo, recogí a mi amigo y ya casi famoso Juan, y a su acompañante de ayer. Un amigo suyo, buena gente, culé pero realista aunque es de esas mezclas que no puedo entender muchas veces, es de la gente con la que se puede hablar sin que te saquen de quicio, y hoy en día, escasea esa gente. Hablamos de la situación actual de la Real, de como da pena ver gente yéndose de una Anoeta en Champions, de como da grima la gente que no hace más que echar mierda al equipo, de como sobran muchas y muchas de las críticas a este equipo, de como la gente vive en un Mundo que no es el Real. Y quién nos lo iba a decir, que estábamos a punto de asistir a un buen ejemplo de esa situación.

Nada más entrar al campo y empezar a bajar las escaleras, me embarga una sensación extraña. Oigo por megafonía una voz conocida, y tardo unos segundos en darme cuenta de que acabo de hablar con el cantante de esa canción. La canción oficial del Kilometroak ’13 a todo trapo en Anoeta, y el cantante, sentado a mi izquierda.

El partido empezó con ritmo, la Real ponía el movimiento de balón, el Sevilla estaba replegado y salía con velocidad. La primera importante fue para la Real, y fue casi la única que tuvo Carlos Vela, también conocido este año como Carlos V. Una internada por banda derecha, superando a su marca y entrando en el área mientras le agarran del cuello para frenarlo. El línea no lo ve claro, el árbitro mira pero tampoco señala los once metros, y en la grada la sensación es que si se cae, hay penalty. Casi acto segudio, la llegada del Sevilla con un pase en largo de Ivan Rackitic, que es de lo poco que tiene el equipo hispalense, para un control espectacular de Jairo y batir la portería de Claudio Bravo. 0-1, mazazo, silencio en Anoeta. Unos diez segundos tarda la afición en reaccionar y empezar con los clásicos gritos del Real Real. Era el minuto 20 cuando hacía su aparición casi por primera vez de manera fuerte, la opinión totalmente inverosimil del Calvo Cabrón al que estoy pensando en dedicar directamente un post un día de estos. Fue en ese minuto, cuando empezó el esperpento que viví en Anoeta ayer.

Ayer mientras la Real dejaba para mi, una imagen que el año pasado ya hubiéramos querido a estas alturas de temporada, la grada enloquecía. Enloquecía por que no veo otra forma de describir que en el minuto 25 la afición pite a su equipo. Pitos, en Anoeta, a un equipo que se ha metido en Champions. Ayer, en la charla de antes del partido, el amigo de Juan apuntaba, que la afición de la Real se está volviendo como la del Valencia, y creo que no hay mejor manera de describirlo. El año pasado se habló mucho de la “Mestallización” para referirse a la reacción del equipo que vino a raiz del 2-5 de Mestalla. Yo este año, lo uso para referirme al cambio radical que ha pegado una afición que yo siempre tuve rigor y bases para defender que era una de las mejores de España, y que estas jornadas me esta desesperando a la vez que decepcionando. Empieza a haber gente que va a Anoeta a pasar el rato, a soltar la frustración que se le genera en casa, o simplemente a comportarse en el fútbol como chimpancés y gorilas sin educación alguna, con respeto para ellos por supuesto. Los gorilas y chimpancés digo.

Ayer el C.C. estaba “on fire”. Un “coleguita” se colocó justo detrás de él, y eso siempre ayuda para crecerte. Después del par de cortes recibidos por nuestra fila y la llamada de atención de rigor del que se sienta a su lado, ayer procedió a explayarse para desesperación e incredulidad de los que nos sentamos debajo de él. Además de no tener ni idea de fútbol, llega a crispar los ánimos de los demás a la hora de descalificar una y otra vez a todos los jugadores, ser irrespetuoso con el rival, llamar de todo a los realistas y con el añadido ayer de que se vieron mas “hostias” que en Misa Mayor. Yo no entiendo a esta gente que se comporta de manera totalmente Neandertal en el fútbol como si estuvieran viéndolo solos y sin compañía. La vergüenza ajena que sufrí ayer al ver comportarse a esta banda de sociálmente retrasados no fue normal.

La Real mientras seguía dando visos de buen fútbol. Aunque al amigo de detrás no le gustara demasiado, Jagoba mantuvo en once en el campo, con la ligera variación de que adelantó algo a Vela formando casi un 4-4-2 clásico en busca del gol. La inclusión de Seferovic al partido le dio a la Real el revulsivo que buscaba o que necesitaba, ya que el “italiano” dio además de calidad un soplo de aire y una nueva variante en ataque. Un remate de Vela al palo precedió la jugada del gol de Antoine que parecía que no entraba. Un francés que sin duda al de detrás tampoco le estaba gustando para variar. Antes de esas dos ocasiones, el Sevilla había perdonado por dos veces la sentencia. La primera, todavía durante los primeros 45 y la segunda, una gran “salvada” de Claudio para mantener a su equipo con opciones. El empate llegó junto con la reacción del equipo y entonces si, la de la grada. En el momento fácil, cuando el equipo viene de abajo arriba, entonces es fácil aplaudir. Cuando el equipo lo está pasando mal, cuando necesita el respaldo y el apoyo de la afición es cuando hay que levantarse y recordar, que este año es para sufrir, y que para disfrutar ya estuvo el pasado, y que por ello, en recuerdo al año pasado, este grupo merece el apoyo.

La Real lo intentó. La defensa tuvo un día sólido con el impás del gol. Markel vuelve a ser el chico de “soluciones para todo” y Pardo se va asentando poco a poco. Ayer se echó de menos al mejor Zurutuza, falto de ritmo y que no entró en el juego además de fallar casi todos los pases que dio en los diez minutos que jugó. Ayer la Real se dejó el alma, mientras en la grada principal se seguía viviendo el esperpento de una cuadrillita de 3 machitos que esperaban al minuto 80 para volver a protagonizar un momento chimpancé cuando silvaron y vitorearon a una chica que fue a por una cerveza escaleras arriba.

90 minutos que solo dieron para un empate y para pasar, el peor rato de mi vida en Anoeta, pasando vergüenza de la afición en general a la hora de pitar al rival, y de los vecinos en particular, dando una muestra de que desde luego, para recibir el carnet de socio de la Real habría que pasar un examen, no se si de conocimiento futbolístico, pero se de comportamiento social y civismo.

La Liga no para, la Champions tampoco y el próximo post será desde Dublin, donde si que hay gente que merece estar en Anoeta y no puede. Ya podrían cambiar las tornas. Veremos lo que es capaz la Real en Alemania el miércoles. Veremos lo que somos capaces de traernos de Vallecas el sábado, y veremos que es lo que pasa en la semana de descanso que vendrá después, antes de volver a afrontar una racha seguida de partidos importantes. Valencia en Mestalla el sábado 19, Manchester en Old Trafford el miércoles 23, Almería en casa, Valladolid fuera y otra vez Osasuna en casa, recibir al Manchester y viajar al Bernabeu. Será una racha de 7 partidos en tres semanas que posiblemente coloque a la Real en un puesto en la tabla que ya nos empiece a decir que es lo que podemos esperar de esta Real de un Jagoba al que le siguen cayendo palos, y posiblemente se este arrepintiendo de meterse en un “fregao” como este. Que bonito era todo en Junio, y que de mierda estamos sacando ya en Septimebre. Espero que no nos arrepintamos de estos momentos dentro de 4 meses cuando pensáramos que hubiera sido bonito estar más cerca del equipo.

Casi un mes para que el fútbol vuelva a Donosti, veremos si en ese tiempo me da para olvidar el esperpento de Anoeta.

Sed buenos, o parecedlo

Del sueño a la pesadilla

No son horas. No son horas un sábado a las 16.00 para ir a ver un partido de fútbol. El Tolosa de Primera Nacional empezaba el sábado también, dos horas más tarde su andadura por la nueva categoría, y una lesión, para mas inri calcada a la del año pasado, me dejaba fuera de combate en la final del torneo de Zumarraga que se disputó entre el Ordizia y el Elgoibar, donde salimos ganadores. Un fin de semana deportivo donde los haya, y la Real jugando a deshoras.

Llegabamos tarde, más tarde de lo normal, por una ruta distinta, sin tomar el trago clásico de antes de los partidos y de malas maneras. El ambiente ya era enrarecido, y del partido solo se puede decir que la Real no apareció. El once era de garantías, con alguna rotación puntual, Jose Angel aparecía en escena, y Carlos Martinez lo hacía de vuelta a los campos. Las sensaciones totalmente contrarias. El lateral diestro, volvió a demostrar que posee el coraje y la garra que le hacen falta a un lateral de Primera, mientras que Jose Angel, quizá achacándolo a la inactividad estuvo mucho menos participativo que lo que suele acostumbrar De la Bella, que por ahora está un punto por encima. El partido no tuvo mucho, sábado 16.00 horas, partido aburrido donde más de uno seguro pudo aprovechar para echar un sueñecito que nada más comer sienta muy bien.

Otro cantar fue el de ayer. El lunes, Jagoba dejaba clara la intención de la Real para la jornada del Camp Nou. Zurutuza, Mikel Gonzalez y Carlos Martinez se quedaban directamente en casa. Los tres, recién salidos de lesiones o molestias, descansaban para posiblemente, afrontar al 100% dos partidos importantes como el Sevilla en casa y el Bayer Leverkusen en Alemania. El martes, ayer por la tarde, la alineación de la Real dejaba claro una vez más el sentir del cuerpo técnico. Vela al banco, Ruben al banco, Agirretxe al banco y a jugar con un centro del campo poco habitual pero trabajador, y con calidad y rapidez arriba. Si, así lo vi yo. Yo vi una defensa correcta siempre y cuando nos demos cuenta de que Mikel y Carlos acaban de salir de sendas lesiones. Veo un centro del campo de lucha, contención y garra como es un clarísimo doble pivote Markel – Javi Ros. ¿Y por delante qué? Pues lo dicho, calidad y velocidad… y ganas. Las ganas tuvieron ayer nombre y apellido. Sin duda el protagonista del encuentro, no quizá por el partido en sí pero si por la emotividad que tuvo que sentir al ver su nombre entre los once elegidos para jugar en un escenario como este, Marco Sangalli. El chaval del Sanse puso las ganas en un partido que no tuvo mucho de la Real. A su lado, Xabi Prieto ponía la calidad, Griezmann ponía la velocidad y Seferovic ponía el gol.

No pude entrar en las redes sociales antes del partido. No se que opinión tenía la gente en lo relativo a la suplencia de Vela, la suplencia de Imanol o la de el mismo Chori Castro. Y si os digo la verdad, ni la se, ni me importa. No me importa porque estoy ya cansado de todos los que dicen ser realistas, de todos los que van de gurús de los txuri urdines, de todos los que parecen saber mucho más que el resto de los humanos y de los seguidores realistas. Cansado de los que pedían más fichajes, cansado de los que piden compatir la Champions a tope, cansado de los que piden no competirla y luego rajan de que nos gane el Shaktar, cansado de los que piensan que lo de ayer es tirar un partido a la basura y cansado de todos los que no entienden la situación actual del fútbol.

Si bien es verdad que el once que salió ayer a la palestra en Barcelona no era del todo descabellado en mi cabeza, si me sorprendió la pasividad de los realistas a partir del minuto 2. Y digo minuto 2, porque volviendo a todos los que rajaron ayer al terminar el encuentro a los que dedicaré un pequeño recuerdo al final del post, dudo que hubiera alguien que no se pusiera cachondo al ver los dos primeros minutos de partido. Tiro, malo, pero tiro de Markel, y Sefe a la cruceta. Entonces seguro que a todos les pareció genial la idea de Arrasate, todos entendían las rotaciones y para todos la vida era maravillosa. Lo que vino después, no se debe a las rotaciones, no se debe a no fichar más este verano, se debe a una empanada general en defensa, y nada más. Y es que le primer gol del Barça es un cúmulo de mala suerte y lentitud combinada con falta de entendimiento entre los defensas y el portero que acaba con Neymar encontrándose un balón en línea de gol. Recuerdo haber comentado a mi jefe durante la tarde de ayer, que el emparejamiento Neymar-Estrada podía hacer que el brasileño no solo se estrenase en Liga sino que se convirtiera en el máximo goleador del Barça de la historia. Lejos de risas y bromas, el lío que le hace el brasileño al zarauztarra en el segundo gol también es memorable. Tanto o más que Messi te remate dentro del área y de cabeza. Pero qué vamos a decir sobre un equipo que lo ha ganado todo como este. ¿Qué vamos a reprochar a un equipo que juega contra posiblemente el mejor de la historia con el mejor jugador posiblemente de todos los tiempos?

Yo reprocho la falta de intensidad. La falta de intensidad que hace no pegar un pelotazo en el primer gol, no buscar un dos contra uno en el segundo, no salir con el balón jugado con claridad y facilidad, o con un patadón si es menester en el tercer gol. Reprocho que todos los años contra el Barça cometemos errores que no cometemos el resto del año. Reprocho que el mal fario que se está cebando con nosotros este año en forma de lesiones se haya llevado por delante a Xabi para un mes, quizá truncando su sueño de jugar en Old Trafford. Yo reprocho que la gente ayer cargara tintas contra un entrenador que nos ha metido en Champions dando un auténtico baño al Olympique de Lyon. Porque todos los palos que le cayeron ayer al bueno de Jagoba, los quería yo para él a día 29 de Agosto. Entonces no hay tanto valiente en las redes sociales, entonces no hay tanto listo en este mundo.

La Real hizo un partido malo ayer, pésimo quizá. Ni Bravo siquiera estuvo bien ayer que suele ser la nota predominante. Bromeaba yo durante el partido de ayer que la sección de Mikel Rekalde en NdG de hoy, en vez de llamarse “El Mejor” debería llamarse “El Menos Malo”. Y si hubo uno, quizá fuer Markel. El de Elgoibar volvió a correr como si le fuese la vida en ello, ayudó en defensa e incluso ante la ausencia de Granero, Zuru o Pardo, sacó el balón jugado lo que pudo. Antoine lo intentó, y Xabi suficiente tuvo con la desgracia de la lesión. Imanol puso la calidad en el detalle del gol, y al pobre Sangalli se le subieron a la vez las dos bolas en la enésima carrera que se pegó por el campo catalán. Nada que reprochar. Hicimos un juego de mierda, hablando en plata. Hicimos un fútbol como yo no recordaba en años. No salimos con balón jugado, no tocamos en corto, no salimos en largo, ni creamos ocasiones, ni miedo salvo los dos primeros minutos. Y solo por eso, ya somos libres de dar palos a diestro y siniestro.

4-1 fue el resultado final, y después se incendió la cosa. Iñigo en su Twitter achacaba a más de uno lo fácil que se ve por televisión todo. Muchos de los que leían lo sintieron como un ataque general. Yo, personalmente, una vez más debo de ser el raro, pensé que era un ataque a algún mensaje leido por ahí de que “somos una banda” o casas parecidas que le encanta decir a la gente. Ayer sin duda, me gustó recordar que me salí del grupo de mi cuadrilla de whatsapp, porque el móvil hubiera acabado en la calle.

Viendo la reacción de las redes sociales, me pregunto yo:

¿No somos un club que está en Europa de manera esporádica, ilusionante pero esporádica? Y entonces, por qué vamos a tirar la casa por la ventana gastándonos millones y millones en refuerzos, para 2 fichas más? Porque eso es lo que tenemos, que nadie se engañe. Hasta la lesión de Granero, para algunos eruditos también previsible que se te lesione un jugador para 6 meses, teníamos 2 fichas nada más.

¿No somos un club que ya sabe lo que es gastar el dinero en época de bonanza y echarlo de menos en época de sufrimiento? Entonces, para qué vamos a gastar los 21 millones, si, 21 millones que nos quedan de la venta de Illarra después de todos los pagos a acreedores en jugadores para un año de Champions, si el año que viene podemos estar sin Europa y con demasiados nombres el plantilla. Por qué vamos a gastar el dinero de una salida para traer 3, si ese dinero puede ser la piedra angular de una Real de futuro con un campo nuevo e ingresos diferentes. Por qué vamos a empezar a gastar ingresos extraordinarios basándonos en hacer otro equipo de Champions cuando sabemos que salvo 3 clubes en España, nadie tiene asegurado Europa por muy buenos jugadores que tenga. O, ¿no os acordáis de como terminó el Sevilla de Rackitic, Negrado, Navas, Diego Lopez y compañía el año pasado? ¿El Valencia de Soldado, Banega, Jonas y sus amigos?

No! Es mucho mejor gastarse el dinero, vivir en la actualidad y después ya habrá otro concurso de acreedores, otro ERE y otra refinanciación de los de siempre, ¿no? Tenemos que saber en que situación estamos para tomar las decisiones que se tomen en verano y en Enero, y para mi, esta directiva a la que critiqué como el que más a su llegada, lo está haciendo de 10. Pero que fácil es, que bonito queda y cuantos seguidores ganamos en Twitter por dar cuatro informaciones sobre la Real, y el coñazo de que había que fichar más, o hay que competir la Champions como si nos fuera en ello la vida, ¿verdad?

No se vosotros que Real queréis, yo quiero una como la que tengo. Yo quiero una donde los jugadores no se vayan porque no se sienten queridos. Yo quiero una Real de casa y no una con una plantilla como la del año que bajamos. Yo quiero una Real que siga ilusionando a los suyos. Yo quiero una Real que juegue con inteligencia, y sepa donde están los puntos, cuales son los partidos importantes y obre en consecuencia. Por que luego querremos que en el Camp Nou salgan los mejores, y que frente al Sevilla todos corran como el que más, y que en Alemania metamos 4 al Bayer, y que después volvamos a ganar fuera de casa. Pero señores, no somos el Barça. No somos el Real Madrid. No tenemos 500 millones de presupuesto, y nada, nada, ni siquiera 6 tiós de a cada 5 millones de fichaje, nos asegura volver a oir la musiquita de la Champions el año que viene. Así que con mil perdondes, dejad de rajar todos sobre todo, sabed que esta Real es la que nos ha hecho llorar de emoción, y cuando toque vivir un día como el de ayer, olvidad rápido, volved a ver el partido de Lyon, o el del Shaktar incluso, volved a pensar en que esa música suena en Anoeta gracias a esta gente, y nada más que a ellos. Volved a soñar con este equipo, tened los pies en el suelo y volved a ir a Anoeta, a ofrecer una ovación de gala a los once que salten al cesped el sábado, que esto no es el año pasado. Tenemos 3 competiciones, queremos soñar con llegar a algún lado en Champions, no queremos hacer el ridículo en Copa, y queremos competir en Liga. Y no se pueden tapar dos cabezas con una boina como dice mi padre. Y esta boina solo tiene 21 millones y milagros no se pueden hacer.

Somos un club de cantera, somos un club de refuerzos de calidad, y somos un club que debe de saber donde invertir el dinero. Así, fichando poco y bien hemos llegado a donde estamos, a este sueño que vivimos. Y si seguimos dando hostias a nuestra casa, un día la derribaremos, y entonces, echaremos de menos que quizá no fuese la mejor cocina para cocinar, o el mejor jardín para comer, o la mejor cama donde dormir. Pero era nuestra, y la queríamos como tal, y echaremos de menos tener una. No seais necios, sed comprensibles, templad los ánimos o volveremos a pasar del sueño a la pesadilla.

Sed buenos, o parecedlo

We are Champions League

Era también 17 de Septiembre. 17 de Septiembre de 2003. Un joven chaval de apenas 15 años recién cumplidos, salía a toda velocidad de la calle San Martín, a eso de las 20.15. Era miércoles, era un miércoles que hubiera pasado desapercibido para casi cualquier ser humano del planeta, pero para Donosti era e iba a ser una fiesta. La Real Sociedad, debutaba en la máxima competición europea, dejada atrás ya la clásica Copa de Europa, la Real afrontaba su participación en la UEFA Champions League.

Mucho ha cambiado el mundo y el fútbol, y el mundo del fútbol desde entonces. Mucho han mejorado las televisiones, las realizaciones de los partidos, los protocolos de la Champions y hasta las botas y camisetas de los jugadores. Queda bastante atrás, 10 años ni más ni menos cuando calle Easo hacia arriba corría ese chaval, con su camiseta de la Real puesta, recién salido del oculista y con pánico por no llegar a tiempo. No conocía la ciudad como la conozco ahora, y solo un par de indicaciones de mi madre me tuvieron que servir para llegar a Sancho el Sabio, para bordear la rotonda de Amara y Avenida Madrid hacia arriba. Allí se erguía Anoeta. Seguí corriendo hasta el pie de la puerta 5, la que me había visto llegar desde que tuviera 5 años recién cumplidos, un 13 de Agosto de 1993 en el partido inaugural de Anoeta frente al Real Madrid. Llegué casi sin aliento, sudando, temeroso de no encontrar a mi padre y con más miedo aun de perderme lo que había dentro. Era otra época, equipos pequeños podían aspirar a jugar grandes competiciones y pelear Ligas a los más grandes, ya había quedado demostrado la temporada anterior. Quizá por eso el sentimiento en mi no era tan intenso.

Aún y con todo llegué. A tiempo. Encontré a mi padre que me esperaba, puntual y certero en el primer escalón de la puerta 5. Nunca olvidaré como con una sonrisa me vio llegar corriendo. Me pidió pausa con la mano mientras seguía sonriendo. Llevaba consigo una bolsa de la tienda de la Real. Me miró y me dijo: “Quítate esa y ponte esta otra que es más apropiada para hoy”. Abrió la bolsa y dentro, una camiseta nueva de la Real, con el símbolo más conocido por los futboleros del balón estrellado en la maga yacía en la bolsa dispuesta a que me la enfundara. Juntos, subimos por las escaleras camino al asiento, al de siempre, al que había sido mío desde hacía entonces también, 10 años.

La Real jugó de negro aquel partido. El rival fue Olimpiakos y el resultado final 1-0. Westerveld en portería, Rekarte, Jauregi, Schurrer y Aranzabal como capitán formaron en defensa. Por delante, la dupla de la Liga anterior, la dupla maravilla, Mikel Aranburu flanqueando a Xabi Alonso en el debut de una competición que a posterior ganaría. En bandas, Karpin y Barkero esperaban para poner balones a Darko y De Paula que formaban en punta. El gol lo marcó, quién si no, Darko Kovacevic, de penalty. Por que ya se sabía entonces, “Si Darko gol, no problem”.

Ayer también era 17 de Septiembre. No era miércoles como hace 10 años. Ayer no tenía oculista como en 2003 y la camiseta de la Champions de este año ya llevaba en mi casa más de un mes. Ayer no fue mi padre el que esperó a su hijo con una bolsa de la tienda de la Real, ayer fue al revés, y como el presupuesto no da para mucho, no pudo ser una camiseta, tuvo que ser una bufanda. Pero ayer tampoco llegué al estadio justo de tiempo. Ayer, para la hora que hace 10 años salí corriendo como si me persiguiera el diablo estaba ya en Anoeta, recién salido de trabajar. Gustándome, disfrutando de la vista que ofrece un estadio engalanado para la disputa de un partido de ese nivel. Todas las publicidades de la grada tapadas con motivos de balones estrellados y el tono azul oscuro clásico de la competición mejor de todo el Mundo. Un arco con el símbolo de la Champions a pie de pista por donde iban a pasar los 27 protagonistas del partido. Los escudos de los equipos pegados en los banquillos del campo. Los steward característicos con sus chalecos reflectantes dispersados por el campo y las gradas. Los petos de entrenamiento también con los motivos de la UEFA y la Champions League… todo formaba un ser, todo formaba parte de un todo.

Como me dijo mi padre al salir del estadio de Gerland en Lyon hace casi un mes, me acordaba de la gente que no podía estar ahí en el campo, disfrutando de esos momentos, y que en cambio si se había tragado varios de los bodrios que nos tocó vivir entre 2007 y 2010. Toda la gente que tuvo que sufrir en Segunda para ahora disfrutar, desde el campo o desde casa, desde su casa o desde la distancia de aquella maravilla que nos brindaban los jugadores realistas.

Sonó el himno, formaron los equipos, el árbitro recibió la orden del delegado de UEFA y el balón comenzó a rodar. Aquello si era la Champions como tal, un partido de la fase de grupos de la máxima competición de clubes a nivel mundial. El partido empezó de manera muy dubitativa, La Real no mandaba en el campo como otras veces, eso lo veían los casi 28.000 espectadores que poblaban ayer Anoeta. Salíamos rápidos a la contra, veloces en el ataque y seguros atrás, bien plantados. El partido era digno de la competición, de tú a tú, viendo detalles de calidad en momentos puntuales y errores de nervios durante otros instantes del partido. El Shaktar salió con un equipo plagado de brasileños de los cuales no me sonaba ninguno pero no olvidaré nunca a uno. La Real tuvo, muchas y claras, pero no supo certificarlas. En el minuto 40 un más que posible penalty a Xabi Prieto despertó un poco a los jugadores y a la grada que en los últimos 5 minutos crearon ocasiones claras de gol y jugaron al fútbol como no lo habían hecho otras veces. Al descanso, el cero cerismo era el dominante en el marcador. Las conclusiones a sacar eran bastante sencillas y parecidas a las que se sacaron al final. La defensa estaba espectacular con el siempre y única excepción de Estrada que sigue dejando claro que este nivel de fútbol le viene grande. El centro del campo volvía a ser vital, con un buen Pardo que falló 2 o 3 balones de los fáciles pero no comprometedores y con un Markel incansable una vez más haciendo la labor oscura del día y dando también a falta de 10 minutos el susto. Aguantó como un jabato y supo sostener al equipo durante la primera mitad. Y de ahí para arriba, nada. Ese fue el problema de la Real de ayer. Los delanteros, o los jugadores de centro de campo hacia delante no brillaron, no marcaron diferencias como otras veces, y las subidas de De la Bella, las incorporaciones de Iñigo o los pases de Pardo no fueron suficientes para que la Real se llevara algo positivo. Antes del descanso, C.C. hacía presencia reventando una vez por todas uno de los combatientes de nuestra fila que le llamó la atención para que se callara de una vez y dejara de soltar improperios de todo tipo pero sobre todo racistas. El ingenioso hombre, que bastante tiene con lo que tiene, no dejaba de soltar perlas como de costumbre, del tipo de que el gol del empate del Bayer Leverkusen contra el Manchester lo había marcado Rooney. Ya dice mi madre que “donde no hay mata, no hay patata”.

El partido no cambió mucho en la segunda parte. El Shaktar llegaba de manera esporádica y sin peligro, así como lo hacía la Real. Parecía un partido bastante abocado al 0-0 hasta que en 2 minutos, un paradón del portero ucraniano, un gol anulado a ellos y el gol que al final si contó cambiaron el partido. El Shaktar se cerró aún más, la Real quiso salir a la contra y lo hizo bastante bien pero las fuerzas llegaban justitas. En defensa seguíamos fallando por el flanco derecho que se convirtió una autopista sin pago entre el campo del Shaktar y la portería de Bravo que no tocó un balón en toda la noche. Todos los esfuerzos, cambios de jugadores y sistema no sirvieron más que para que el Shaktar marcara el segundo hachazo de la noche tirando por tierra los sueños de una parroquia que soñaba con ver ganar a la Real su primer partido de Champions.

La peor noticia fue la confirmada hace escasos minutos de la lesión de Granero, que parece que no volverá a vestir la camiseta txuri urdin. Markel tocado, serios problemas en banda derecha en defensa donde Jagoba deberá de pensar en hacer algo ya que es evidente que Dani no da el nivel.

Los aficionados, los de verdad, vieron los 95 minutos de partido y se fueron alicaidos a casa, mientras que más de uno prefirió guardarse unos minutos extra para ellos y abandonar el barco entre gritos de “esos que se van, no son de la Real”. No se si serán estos que se iban u otros que se quedaron, pero la paliza que esta dando más de uno en Twitter con la planificación de plantilla de marras es de órdago. Al principio era un centrocampista lo que faltaba. La llegada de Granero mitigó los ánimos y calmó las aguas. Ahora que se ha lesionado el pirata, se achaca a que no se puede pensar en una plantilla sin saber que habrá lesionados. A los eruditos que se ponen una pared delante y se dan de cabezazos les digo, que son muy listos. Todos sabíamos que Granero nos iba a durar 3 partidos, todos sabíamos que Mikel se iba a lesionar para dos meses y si el próximo en caer es Seferovic habría que haber fichado otro punta. Aquí todos somos unos eruditos en fútbol, todos sabemos más que el entrenador y todos somos los mejores aficionados del mundo, pero todos rajamos de la Real.

Habrá quien le meta palos a Jagoba. Habrá quien lo haga a la directiva, y habrá quien culpe a los jugadores. Yo prefiero ponerme del lado de que como decía Mikel Rekalde ayer, estos son los “héroes” que nos están haciendo vivir a los aficionados de la Real, a esos que pasamos años en Segunda División, un sueño como es jugar la Champions. Nos olvidamos muy fácil que estos “zopencos” y estos “matracos” (ambos calificativos oídos ayer en Anoeta) fueron los que nos clasificaron el año pasado cuartos, los que nos hicieron meternos en Champions después de bailar al Olympique de Lyon. Yo soy de los que se unen al barco del comentario fácil, pero que es al fin y al cabo el real. Esto es la Champions, y aquí el más tonto te hace tres goles. Pero nada, cada uno a lo suyo, los demás, seguiremos animando, cantando, gritando y sintiéndonos orgullosos al ritmo de la canción de moda:

WE ARE CHAMPIONS LEAGUE, WE ARE CHAMPIONS LEAGUE

Sed buenos, o parecedlo

Alea iacta est

El resumen del día, de la semana o incluso de este Agosto podría ser simplemente: “We are Champions League”.

No ha sido una semana fácil. Sentimientos encontrados. Ganas de que llegara ayer miércoles sin que hubiera llegado el lunes. Una parte de mi vida, una muy importante se perdía por un tiempo después de 25 días de felicidad continua. Siempre se dice, que la felicidad completa no se puede conseguir, y quizá la parte triste de esta historia sea esta.

Después de un día movido, quizá algo más de lo normal para un miércoles cualquiera en mitad de Agosto. Llegué tarde a Zarauz después de un paso express por Tolosa a organizar varias cosas. Mi padre me esperaba, bocadillos preparados, cámara de fotos cargada y con las entradas en la cartera, presto y dispuesto, camiseta puesta para salir por la puerta, y no volver sin traernos el billete para estar hoy en el Foro Grimaldi, a las 18.00 en el sorteo de la liguilla de la Champions League. En el camino recogemos 3 amigos. El coche va completo, lleno de ilusión y por que no reconocerlo, de miedo, por lo menos en el asiento trasero derecho, el chaval que lleva la camiseta de Xabi Prieto, la de este año, la del balón de la Champions en la manga derecha: Yo.

La llegada a Donosti casi una hora antes del partido, temprana. La ocasión lo requiere. Hay que llegar con tiempo a una cita así. El trago de antes de partido, todo un clásico. Cerca de las 20.10, dos amigos y yo, encaminamos el estadio antes de tiempo, para llegar con tiempo, impregnarnos del ambiente, empezar a disfrutar de lo que una tarde noche de Champions ofrece. Cerca del busto de Ormaetxea donde minutos antes se depositaban ramos de flores en un símbolo por limpiar la imagen del desgraciado del Athletic que el viernes pasado meo, nos despedimos hasta después del partido. Yo encaro, como siempre, pero esta vez solo, mirando a mi derecha, buscando y sin encontrar, la puerta 5, el sector 5, la fila 5, el asiento 109, el que ocupo desde hace unos años atrás. Allí, giro sobre mis talones para saludar a un amigo de mi padre. Uno de estos buenos hombres que tiene el fútbol, un padre de familia, un buen hijo que allá por 1995 cuando yo todavía era un mocoso de 7 años, no había un domingo sin que me trajera un chupa chups. Esta vez con su padre, un señor bueno como el solo, ya entrado en años y con signos claros de que no volverá a vivir muchas emociones como estas. Me da pena y a la vez esperanza que alguien así todavía este con fuerzas para ir al fútbol, disfrutar de la Real dentro de sus posibilidades.

Hablo con Jaime, su hijo, el que me daba los chupa chups. Me pregunta por Lyon y me explayo. Veo en su mirada una mezcla de envidia y rabia, Este es de los que siente la Real dentro, de los de Atotxa, de los que veían el partido de pie, de los que veían a Zamora “a tiro de japo” como dice mi padre. Me enseña la bota de vino y me dice “hoy andaré con cuidado cuando se la pase a este” y nos reímos un rato. Aprovecho para sacar unas fotos del estadio engalanado de Champions. Mirar el calentamiento del equipo, la ovación cuando se retira a los vestuarios y la pitada al Lyon. Intimidar, el primer paso hacia la victoria.

Llegan los adultos, los padres y ocupan sus asientos. Llega Juan de la grabación de su segundo disco. Les va bien y también hace ilusión que a un amigo le vayan bien las cosas. Otro de los que lleva el corazón txuri urdin. Y al fin llega. Llega el momento del denominado protocolo UEFA, Los niños salen y se colocan al rededor del balón de Champions. Yo, instintivamente miro justo encima y me imagino como si estuviera allí. Quiero pensar que desde Dublin empuja tanto como yo, quiero pensar que un día podrá ser todo a la vez. Suena el txuri urdin a todo trapo e instintivamente muchos se ponen de pie pensando que los equipos salen. Tranquilidad, “this is Champions League” chavales, hasta que termina el himno local no salen los equipos. Se ven en los videomarcadores imágenes del interior del vestuario, aparece Xabi al frente, Antoine cerrando la fila de jugadores. Termina el himno y los árbitros encaminan la bocana de vestuarios. Poco a poco se va completando la fila de jugadores mirando al frente de la grada principal. Todos miran hacia arriba y saben, todos los aficionados esperan, los flashes aparecen, los vídeos hacen acto de presencia, y por megafonía suenan los primeros acordes. Carne de gallina, emoción y hasta una lagrimilla recordando lo que pudo ser y no es.

La ovación final, preludio de un gran encuentro también estuvo lleno de emotividad. Después, 90 minutos para la historia. La Real empezó titubeante, inferior en el juego. El Olympique salió como cabía pensar, a morder. Intentando meter presión el primer cuarto de hora que fue el peor de la Real. Balones en largo, salidas de balón sin sentido ni objetivo e incluso demasiadas concesiones en defensa. Hasta un disparo de estos que pega en la espalda de un realista y vuela haciendo esa parábola imposible hacia la portería de Bravo y que concierne el segundo de silencio absoluto y total en un estadio de fútbol en el que prácticamente se puede oir el palpitar de los corazones de la grada empujando ese balón lejos de la portería del chileno. Después de ese primer arreón, llegó la primera de la Real. Tras un pase perfecto a Antoine Griezmann que gana la espalda del central francés, la cerrara del de Macon es más veloz que la de su oponente y se pone en un uno contra uno con Lopes. La grada se va levantando conforme se acerca al portero y la decepción es brutal cuando el balón picado lo atrapa el portero del Lyon sin esfuerzo gracias a haberse quedado quieto en su sitio. La grada se lamenta y todos escupen sapos y gusarapos contra el francés. “Si la mete es Dios pero como la falla que malo es y hay que reventar ese balón” le comento a Juantxo que con un leve toque de cabeza acepta mi comentario pero también se lamenta de la mala suerte. “Ahí estaba”.  Otra jugada parecida fue la siguiente opción de peligro realista. Esta vez, el portero abandonó la meta y fue Carlos Vela quien llegando desde atrás picó el balón por encima del portero que tocó lo suficiente para desviar a corner el tiro del mexicano. Se cumplían 45 desde el pitido inicial y el resultado era 0-0, con apuros pero sin disgustos, me encaminé a mi clásico encuentro de descanso, que es casi la única opción que tengo para ver a una de estas personas también especiales en la vida de uno, de estas que te aguantan cuando nadie más lo hace y que te apoya cuando más lo necesitas. De estas que más se alegran cuando las cosas te van bien.

Dos buenos trozos de bocadillo después, volvimos a ver a una Real mucho más dinámica. Tirando de esos ya habituales ronditos entre varios jugadores y que llegan a desesperar a los rivales, vimos como Zurutuza se salía en el mediocentro, algo más retrasado de lo que solía jugar cuando conformaba en 4-3-3 algo más cerrado Martín Lasarte y donde cogía la responsabilidad del media punta. Doble pivote con un Markelele que ayer volvió a ser el pulmón que la Real necesita delante de los centrales, el que sujeta el equipo, el que sustenta a la calidad, el que hace que todos corran menos y metan menos la pierna. Para eso ya está él. Y mientras aparecía en la zaga un Iñigo Martinez inmenso, que si las cosas fueran como debieran, sería titular ante Finlandia la semana que viene, pero quien sabe. Y también un gran Xabi, capitaneando un grupo. Y EL fichaje, Seferovic. “El italiano”, que nos dejó claro que entre ceja y ceja solo tiene la portería. Suyos fueron los dos primeros avisos. Dos lanzamientos al primer palo, el primero que pilló de imprevisto a Lopes, y el segundo en el que el portero Lyones tuvo que tirar de reflejos y pierna izquierda para desviar a saque de esquina. Y ya era el minuto 65.

Antoine se acerca al corner bajo una ovación como un castillo. Coloca el balón, centra, y ahí, donde nadie podía pensar que estuviera Carlos Vela, estaba, entre los centrales por encima del 1.80 del Lyon, rematando a puerta un gol que daba a la Real casi la seguridad de pasar. La grada se cayó en una algarabía digna de historia mientras el mexicano corría hacia el banco a celebrarlo con el resto de sus compañeros, dejando claro que esto, es una piña. Después llegaría una buena falta de Griezmann, el debut de Granero como txuri urdin, la merecida ovación al capitán Xabi Prieto y la más aun a Markel tras cuajar de largo, la mejor actuación que se le recuerda al de Elgoibar en la eliminatoria a doble partido. Hubo tiempo, lo hubo para redondear la fiesta. Y es que si hace casi diez años el Olympique ganó 0-1 y 1-0, la Real no quería ser menos y endosó un 0-2 y un 2-0. El segundo, una obra de arte de “Juan Palomo”, yo me lo guiso, yo me lo como. Vela arranca en campo propio, unos diez metros por detrás de la línea de la medular, comienza a acelerar y alcanza velocidad de crucero entre los defensas franceses. El último que le sale al paso, lo quiebra con un regate largo a la izquierda. Un toque más y ya está delante de Lopes que esta vez si, se lanza al suelo mientras el balón del mexicano lo sobrepasa en una detallada y precisa vaselina batiendo por segunda vez al arquero. Minuto 92 y la demostración de poderío de la Real latente, ya solo faltaba aguardar al final del partido para celebrar por todo lo alto el pase a la liguilla de Champions, los 8 millones de euros a las arcas txuri urdines y la alegría en los rostros de los 29.000 que poblaban Anoeta ayer.

El equipo, ofreció a la grada una vuelta de honor para recibir el saludo de propios y extraños antes de encarar la bocana de vestuarios como un equipo de pleno derecho en esta Champions League 2013-2014. El cuerpo lleno de gozo, la alegría que invadía el corazón y sobre todo, el orgullo de llevar encima unos colores que son tan grandes era lo único que podía experimentar a la salida de Anoeta.

Hoy era una tarde también para disfrutar, pero los nervios estaban a flor de piel durante los minutos previos a las 18.00 de la tarde. Tirado en la hamaca en la playa de Zarauz y con la radio predispuesta pensando en que los primeros en sortearse iban a ser los equipos del bombo mas flojo, la sorpresa ha llegado al colocar todos los cabezas de serie en primer lugar. Lejos de lo que tenía en mente, el sorteo iba fluido y cuando se estaba sorteando el tercer bombo, hemos subido a un bar cercano a la playa para poder seguirlo en directo. Al final, de lo que se sabía, lo mejor de los posibles es lo que ha caido en Donosti.

Los más nostálgicos añoraban poder jugar en un campo como Old Trafford, el teatro de los sueños, donde los sueños se pueden hacer realidad. Concedido. No así la voluntad de no viajar lejos hacia el Este ya que el Shaktar será uno de los rivales, acudiendo a Ucrania además bien entrados en Noviembre, lo cual puede complicar aun más las cosas, sin tener en cuenta que el cuarto equipo en liza es el Bayer Leverkusen, que será quien cierre el 10 de Diciembre en Anoeta el concurso de esta primera liguilla.

El grupo es el que es, pero la verdad, durante el sorteo he tenido la tentación de pedir a UEFA que nos dejara jugar Europa League. Los nombres de los posibles rivales dan miedo, y mi opinión dista bastante de los que querían 3 rivales gordos para disfrutar en Anoeta. Me vais a perdonar, pero yo no disfruto viendo en Anoeta al Manchester, a la Juventus y al Dortmund. Yo disfruto viendo un gran equipo, dos buenos equipos y peleando de tu a tu con ellos para pasar a octavos de final. Y después en Febrero, Dios dirá. Quizá con un poco de suerte, un lado del cuadro asequible, unos octavos factibles y te plantas entre los 8 mejores de Europa. ¿Por qué no? Soñar es tan barato…

La Real no es favorita en el grupo, pero a la Real hay que ganarla en Anoeta. Y la Real hará sufrir a sus rivales en sus campos. Y la Real peleará por estar en ese sorteo de finales de Diciembre, y quien sabe… Nadie confiaba en el Dortmund el año pasado, y un buen susto se llevó más de uno. Hay equipo, hay afición, hay caracter y sobre todo, hay ganas. Pero por encima de todo, hay que ir los dias 17 de Septiembre, 5 de Noviembre y 10 de Diciembra a Anoeta a disfrutar, a vivir lo que nadie sabe cuando volverá. Quizá el año que viene, quizá en Febrero, quizá tengan que pasar otros diez años. Paso a paso, saboreando cada minuto y si puede ser con los tuyos mejor.

La Champions no se disputa, la Champions se disfruta. Alea iacta est.

Sed buenos, o parecedlo

Illarra no es “italiano”

Podia ser histórico.

Con esa sensación partí, pronto, quizá demasiado para lo que la noche del sábado me hubiera permitido hacía Donosti. Allí, la primera parada del largo Tour que tenía por delante en los siguientes cuatro días. Más de 200 kilómetros después y ya con el equipaje completo, Arcachon.

La duna de pila, un pequeño desierto en mitad del bosque, un paraje inigualable junto con una compañía aun mejor, daban paso a la llegada al hotel número 1 del tour. Correcto, sin lujos si atrevimientos, una siesta de por medio y un paseo al atardecer por un malecón más típico de playa americana que de lo que estamos acostumbrados por aquí, y una enriquecedora cena antes de volver a la cama.

El lunes fue el día más tranquilo de los 4, sin kilometraje de por medio, un poco de playa, otra buena comida, una siesta decente para otro paseo, esta vez acercándonos al puerto de Arcachon a admirar y envidiar los barquitos que más de uno tiene allí atracado. La cena, desprovista de cualquier lujo pero sin escatimar en calidad solo resultó el preludio de lo que el martes nos esperaba.

Con esas, el segundo día de la semana amaneció pronto, a eso de las 8 de la mañana ya en danza, una ducha y un desayuno más que suficiente para afrontar los más de 600 kilómetros que teníamos por delante. El objetivo, Lyon.

A eso de las 10.00 de la mañana y con los respectivos padres de familia en el asiento delantero, “no había vuelta atrás”. Por delante, muchos kilómetros llenos de ilusión, palabras de fútbol, ideas y sueños de un resultado, de un partido, de un momento quizá histórico… de un deseo por encima de todo.

Tan solo 4 días antes, el sábado, la Real había debutado en Anoeta. Y no solo la Real, junto con el equipo, 2 personas, 2 individualidades sobre el campo. El primero, el importante, la cabeza del grupo, el más atacado durante el verano, puso en liza un equipo ambicioso, dejando entrever que las cosas no iban a cambiar mucho desde el banco, que el juego iba a ser el mismo. La presencia, demasiado para mi, de traje. Lejos del estilismo del polo ceñido y el pantalón vaquero, Jagoba Arrasate escogió para su debut en Anoeta vestir traje, en mi opinión, lejos del estilismo recomendable para alguien que como diría la sabiduría y la belleza que me rodea, es más bien “chaparrito”.

Jacoba demostró carácter, ganas, genio y sobre todo saber leer tan bien o mejor que su predecesor el partido. Demostró no ser un entrenador de Tercera como decían algunos, demostró estar a la altura, arropado desde luego por su segundo, Txema Lumbreras y el hombre del club en este caso,  Bittor Alkiza.

El equipo salió como acostumbraba a final de temporada, toque, juego, movilidad y arriba, dinamita. Carlos Vela, Chori Castro, David Zurutuza y en cuarto lugar el otro hombre a tratar, cambiaron en ataque constantemente sus posiciones volviendo locos a los centrales de un Getafe que dará muchos sustos este año, pero que no inquietó en absoluto al equipo donostiarra. Los de Jagoba, salieron contundentes, marcando el tempo del partido tras un cuarto de hora de tanteo donde se notó el comienzo de Liga, pero sin pasar ningún apuro en la zaga en la que Ansotegui cubría la plaza ya habitual de Mikel Gonzalez. El primer gol, una obra de arte del mexicano Vela. El segundo, uno del “italiano” Haris Seferovic.

Y es que si algo tuvo el estreno en Anoeta, fue el inconfundible sonido trasero del que tanto he hablado en este blog. 1:30 había transcurrido desde el comienzo del partido cuando el “calvo cabrón” dejó su primera puntilla quejándose de que Zuru estuviera jugando en el puesto de Sabih, acompañando con la coletilla de turno de “yo no entiendo nada”. Una vez más, mi hábil compañía en el fútbol estuvo rápido como acostumbra acotando que era la única verdad que le había oido nunca, que no entendía nada.

Con el transcurrir de los minutos algo quedó claro en Anoeta. Nada había cambiado respecto al año anterior. Solo unas pocas camisetas en la grada, con un balón bordado en la manga derecha eran las novedades ya que salvo el nombre de Haris Seferovic en el verde, nadie echó de menos ni siquiera a Illarra. El equipo funcionó, carburó y jugó como en los mejores partidos del de Mutriku de quien se acordaron y mucho en Lyon. Haris, se hizo con la afición al clavar una segunda picadita, más difícil aun que la de Vela en la segunda mitad, zanjando el asunto con un 2-0, mientras calentaba “El Pirata” según el C.C., que no daba opción a la duda. La Real, sigue siendo la Real.

Con el recuerdo del sábado llegábamos a Lyon, a eso de las 17.00 de la tarde tras parar a comer y viajar con tranquilidad, una visita a la habitación, aseo y paseo para estirar las piernas antes de un partido para la historia. El primer partido europeo a domicilio para los 4 dio comienzo a eso de las 19.15 al llegar al estadio. Cámara en mano, enfundados cada uno en su camiseta, unos luciendo la espalda vacía, otros mitos y realidades como Sabih Prieto o Mikel Aramburu sobre la zamarra accedimos con tranquilidad a un estadio que desde fuera ya rugía al sonido de los aficionados txuri urdines que poco a poco iban poblando las gradas del estadio de Gerland. A eso de las 20.00 y ya con el sitio cogido, era la hora de valorar y disfrutar de lo que estábamos viviendo. Las clásicas fotografías para inmortalizar tal momento, así como el disfrute de un calentamiento del equipo con un sin cesar de ánimos, vítores y gritos desde la grada sur del estadio de Lyon donde unos 3500 aficionados ya vibraban con el equipo antes de que el balón comenzara a rodar.

Por los altavoces se comenzó a animar al equipo local y en el trámite de minutos entre que los jugadores entran a vestirse y salen otra vez al campo, la megafonía atronó con 19 nombres realistas. Bravo, Carlos Martinez, Cadamuro, Iñigo Martinez, De la Bella, Markel, Zurutuza, Xabi Prieto, Griezmann, Carlos Vela y Seferovic, no necesariamente en ese orden fueron los primeros vitoreados. Después llegarían Zubikarai, Ansotegui, Granero, Elustondo, Pardo, Ros y Chori, justo antes de Jagoba Arrasate. Ya casi sin voz, los protagonistas saltaban al campo, de la mano de los niños, portando ya los clásicos banderines a intercambiar entre los capitanes y bajo la melodía soñada, tarareada y gritada en su final por todos los realistas allí presentes. La carne de gallina, el corazón en un puño y la lagrimilla que deslizaba sobre la mejilla por la emoción del momento, justo antes de que el colegiado serbio, indicara que la fiesta empezaba.

Y a partir de ahí, todo fue mucho más fácil de lo que presagiábamos todos en las inmediaciones del estadio. La Real prácticamente no sufrió en todo el encuentro. El peligro, llegó de manos de los que el martes vestían de negro, presagiando así el futuro del Olimpique de Lyon. El disparo de Vela al palo solo fue el preludio de la obra de arte que firmaria Antoine Griezmann, el chaval de Macon, aquel a quien el Lyon descartó por su corta estatura, aquel que deslumbró en la pretemporada de la 2009-2010, aquel que cogió el 7 de la Real y no lo ha soltado, aquel que un martes, día 20 de Agosto de 2013, coló sobre el estadio de Gerland en el minuto 17 para poner en el marcador el 0-1 con uno de los goles más espectaculares que haya vivido ninguna edición de la UEFA Champions League.

Y es que el de Macon se tomó la venganza por su cuenta al clavar el primero, pero no paró de incordiar a la defensa francesa, empeñada en ponerle las cosas complicadas, y sin acordarse de que gente como Xabi o Vela jugaban a la vez que él. Así el ataque realista no paró de ser una pesadilla en la noche Lionesa que no paraba de ver como los de negro se metían por cualquier rincón que dejaban abierto.

Tras el bocadillo de rigor y los ánimos entre aficionados, la consigna era clara. Hay que aguantar 20 minutos y reforzar el centro del campo, contener el 0 en el marcador y salir a la contra, a ver que sale. Estábamos preparados para sufrir, estábamos preparados para ver a la Real pasarlo mal, a Bravo actuar, a los locales gritar y aplaudir, pero para lo que no estábamos preparados era para lo que ocurrió en el minuto 50. Un balón tocado a trompicones entre Zuru, Xabi y Seferovic acaba cayendo al “italiano” que la deja votar tres veces, y engancha una voléa desde 30 metros que se cuela lo más cerca posible de la escuadra de Lopes que atónito, intenta una estirada fallida. La jugada, el gol, en nuestra portería, y aquello fue el acabose. La gente gritaba, se abrazaba, no se conocían de nada y poco menos que se besaban en los morros mientras Haris “Haritz” Seferovic brindaba a la grada el segundo gol, en dos partidos con la elástica realista.

Poco sufrimiento para ser un partido de Champions y fuera de casa fue el que pasó el conjunto txuri urdin. De los 50 hasta los 90, solo un susto de los franceses en un remate al larguero, el debut del “Pirata” con la txuri urdin, buenos minutos de Chori Castro y unos muy buenos movimientos de Ruben Pardo que a punto estuvo de dar el de la puntilla después de una jugada individual de quitarse el sombrero. Los 90 se cumplieron, pasaron los 3 de prolongación y el grito de júbilo se fusionó con el silbato del árbitro. Abrazos, más abrazos y gritos de ánimo a una plantilla que se acercó al fondo a saludar a los aficionados, a entregar algunos sus camisetas, las de una noche histórica, la de una noche inolvidable en el estadio de Gerland.

Camino al hotel de vuelta, una vez la afición ultra se dispersó y la salida del estadio era segura, fue casi sin tocar el suelo. La gente de la Real flotaba sobre el suelo, no andaba, se deslizaba. Solo se oía gente comentando las jugadas, los goles, el delantero que hemos fichado, el entrenador que hemos subido, el juego del equipo, como presiona Markel, como juega Pardo, que huevos le pone Carlos, como sube De la Bella… todo elogios y buenos comentarios sobre un equipo que el año pasado en Noviembre no lo podían aguantar.

Así se escribió una noche distinta, una noche para la historia, una noche de esas para poder decir “yo estuve allí”. Una noche cuyos recuerdos perduraron los 800 kilómetros de vuelta de ayer miércoles, las casi 48 horas que han pasado desde la gesta. Durarán hasta el miércoles de la semana que viene donde se tendrá que cerrar un círculo que se abrió el martes en Gerland.

Así se escribió una noche que nadie olvidará jamás, y el sonido que se escuchó al final del partido tuvo para todos. Tuvo para el nuevo fichaje al ritmo y tono que dejó Illarra en la Real con el “Haris Seferovic lorolololololololo”, hubo quien ya hacía vasco el nombre del delantero “italiano”, hubo para el equipo, para los héroes como Antoine, hubo para Jagoba, hubo para los franceses que “no son leones, son maricones” y hubo también para el gran ausente en la fiesta, hubo para el que dejó la casa para ir a triunfar a la capital, donde no ha encontrado aun su sitio Al ritmo de “tu te lo pierdes, Illarra tu te lo pierdes” sin faltar al respeto, con educación, pero dejando claro que no somos nosotros los perjudicados ni los que van a dejar de soñar en un futuro con estrellas, en noches de gloria en Europa, también hubo para Illarra, porque Illarra, no es “italiano”.

 

Sed buenos, o parecedlo

La gallina de los huevos de Oro

He dado más vueltas de lo normal al título de este post que como buenos lectores que tengo, no puede tratar si no de la marcha de don Asier Illarramendi Andonegi al Real Madrid.

Es una pena, y eso si que nadie lo va a negar. Si con Xabi Alonso ya nos pareció que lo habíamos disfrutado poco y lo habíamos mal vendido por las necesidades de una gestión económica de club desastrosa, con Illarra nos pasa un poco lo mismo. La gestión desastrosa de los derechos de televisión está llevando a los clubes humildes a no poder disfrutar de sus estrellas más allá de unos pocos partidos, y en el caso de Illarra, poco más que 50.

Hace dos semanas y media, el día 2 de Julio cuando Marca sacaba a toda portada a Asier Illarramendi como objetivo del club blanco. En ese momento se dispara como bien escribí la semana pasada “el cagómetro” a la vez que calla bocas y bocas y más bocas de incrédulos que solo ven resúmenes de la Real y que dicen que estamos locos por pensar que Illarra será el que lleve la manija de la selección en unos pocos años.

La semana y media que ha tardado en cerrarse el culebrón, no ha estado exenta de polémica, rumores, filtraciones… pero como casi siempre, y no sin la inestimable ayuda de fieles colaboradores, vamos a contar paso por paso como fue la negociación, y el gol por la escuadra que el viernes en la rueda de prensa de despedida nos metió el bueno de Jokin Aperribay.

La Real en su discurso oficial insta que se reunieron con el Madrid por primera vez el sábado, día 6 en Madrid. Técnicamente es cierto, si bien la primera oferta del Madrid se produce antes del europeo sub-21, y ofrecen 20 millones por el de Mutriku. En Zubieta entra la risa y dicen que no, clausula. Después de que Illarra junto con Iñigo se encuentren en el once ideal de ese Europeo, y de que el nuevo mister del Madrid se mojara viendo a Illarra manejar a su antojo el juego de esa selección, el Madrid sube la oferta a 25 más objetivos hasta llegar a treinta. Esa segunda oferta llega a la vez que la conformidad de Illarra a negociar con el Madrid, y en el club empiezan a preocuparse. Todo parece indicar que la voluntad del jugador es no dejar pasar este tren, y los representantes del jugador, el grupo Bahia Internacional, presionan a la Real para que acepten la oferta. En un principio, se llega a un acuerdo el viernes, día 5, todavía sin haberse reunido.

La presión mediática y social de los seguidores de la Real, recuerdan a Aperribay que siempre ha mantenido que la Real no necesita vender, y que si algún jugador abandona el club, será previo paso por caja para pagar lo que comúnmente digo yo, cuelga de la etiqueta. El Madrid, que siempre ha mantenido que no paga clausulas de rescisión, negocia un precio por encima de los 30 millones de la clausula con tal de convencer al club de que el acuerdo si firme como traspaso, y llegan a ofrecer 35 millones en tres plazos. La Real, se lo piensa. Sabe que la única manera de retener al jugador es forzar al Madrid a poner más dinero sobre la mesa, y sigue pidiendo la clausula íntegra y de una sola vez.

A los que desconozcan estos datos, el pago o rescisión de una clausula de contrato, ha de hacerla el propio contratado, es decir, el jugador, en la sede de la LFP depositando en efectivo o en cheque bancario, la clausula del jugador (30 millones de euros en este caso) con el correspondiente IPC de subida desde que se firmó el contrato (cerca de 2.1 millones de euros en este caso) y el impuesto IRPF que corresponda por la ganancia momentánea que obtiene el jugador al recibir este dinero (cerca de 14 millones de euros). Esto, hace que el Madrid si quisiera ejecutar esa clausula de rescisión tuviera que pagar una cantidad cercana a 45.3 millones de euros, a toca teja, de primeras, y lo tuviera que hacer el jugador, mostrando así su voluntad de irse.

El club juega con eso, juega con el tempo de que el jueves día 11, Illarra se ha de incorporar a los entrenamientos, y sueña con reunirse con él, hacerle ver que es demasiado pronto para su marcha, y ofrecerle una subida sustancial de sueldo hasta equiparase con los mejores pagados de la plantilla (Vela y Xabi Prieto) colocados en el máximo escalafón con 1.900.000 euros cobrados este año con primas incluidas. El miércoles por la noche, el Madrid y la Real vuelven a reunirse, esta vez en presencia también de los representantes del jugador y en Donosti, que quieren desbloquear el tema para que Illarra no tenga que pisar Zubieta, haciendo pasar un mal trago al chaval. A las 3 de la mañana no hay acuerdo e Illarra se ve abocado a aparecer a las 9.00 del jueves en Zubieta, y a entrenarse con la ropa oficial de la Real junto a Cadamuro e Iñigo Martinez.

Una reunión con el presidente tras el entrenamiento, deja claro a Jokin Aperribay que el jugador tiene tomada la decisión de irse, es una oportunidad increible para el, 6 años de contrato a razón de 2,5 millones y la oportunidad de jugar en el objetivamente, mejor club del siglo XX. A partir de ahí, entran las elucubraciones de la rueda de prensa de despedida y de los calificativos que muchos han puesto a Illarra por irse. Traidor, mentiroso, judas… y demás calificativos que no oireis de mi boca ni leereis en estas líneas que aparecen en pantalla.

Illarra se va de la Real dejando 32.100.000 euros a un club que lo ha formado y que lo ha disfrutado mientras ha podido. Todos sabíamos que este día llegaría, el problema era que queríamos posponerlo a toda costa. ¿Donde quedan esas palabras de “no me veo con otra camiseta que no sea la de la Real”? ¿Donde esa frase de “mi ejemplo a seguir es Mikel Aranburu”? Posiblemente en la mente de un chaval que ni en sueños podía pensar que el Madrid podría ofrecer una pasta como esa por él y ofrecerle ganar casi 15 millones de euros por jugar al fútbol. Es lícito que Illarra mire por sus intereses profesionales, es lícito que Illarra llore casi desconsoladamente en su despedida porque dejar atrás algo que te ha marcado tanto no puede serle fácil a nadie. Todos tenemos amigos, conocidos, compañeros de trabajo o estudios que con la crisis que tenemos han tenido que salir al extranjero a trabajar. Los casos de unos nos duelen más que los de otros, pero a todos les duele dejar su casa pese a saber que se van porque profesionalmente les conviene. Asier Illarramendi es un realista, un realista que ha dejado claro que nunca olvidará este club y el club, y la afición, deberían dejarle la puerta abierta a un regreso en el caso de que este su pueda producir. Es mi humilde opinión, pero en este caso, si no les gusta, no tengo otra.

Me siento orgulloso porque Illarra va a demostrar a los no realistas, que aquellos que alabábamos su fútbol no nos equivocábamos, y ojalá tenga mucha suerte, pero por otra parte, ojalá sea otro caso Sahin y lo tengamos de vuelta antes de lo que todos pensamos. No le deseo ningún mal, más bien todo lo contrario, a fin de cuentas, es la mejor venta de la Real en su historia, y mira que las ha habido buenas, porque no os engañéis, la Real a fin de cuentas es un club vendedor.

La incógnita, para mi más que resuelta, es el como he dicho antes, golazo por la escuadra que nos clavó el bueno de Aperribay, que dejémoslo claro ya, cedió a la presión de Madrid, representantes y jugador. Jokin Aperribay se cubre las espaldas diciendo que el viernes por la mañana, la LFP les llama para decir que el Madrid ha ejecutado la clausula de rescisión de Asier Illarramendi depositando un cheque en la sede de la LFP. Eso, y ante todo, es falso.

El Madrid no tiene capacidad administrativa de rescindir un contrato de un trabajador que no es suyo, esa capacidad solo la tiene el jugador en cuestión, y ese es Asier Illarramendi. Y entonces, ¿si Illarra no puso los 45.3 kilos de la operación, y el Madrid puso casi 39, como es posible que hablen de una ejecución de clausula? Muy sencillo. Jokin Aperribay, miente. Jokin Aperribay miente porque afrontar unas elecciones en Diciembre a la presidencia de la Real con el lastre de haber vendido en Julio a tu estrella emergente con un acuerdo económico es aplastante. Por eso, la Real camufla el pago de esa clausula nombrando algo que en ningún otro traspaso se nombra, pero que siempre existe y que suena a impuestos por rescisión de contrato: IVA. Aperribay dice que el Madrid paga casi 7 millones de IVA por la rescisión de contrato, pero el IVA se paga al comprar algo, en este caso un activo, con lo que al nombrar el Impuesto sobre el Valor Añadido lo que esta admitiendo es que hay una venta, y no una rescisión de contrato. La Real, a manos de su presidente, camufla pues un traspaso como una rescisión de contrato, por simple imagen institucional.

No entro a valorar si la Real hace bien o mal en llegar a un acuerdo. Si me tengo que decantar, diré que hace bien en que las negociaciones con el Madrid no sean hostiles, porque la próxima vez que necesites algo de ellos, como una cesión, le digan “Buenas tardes y siga usted intentándolo”. La Real ha hecho fuerza en intentar llegar a la clausula completa, pero la firme voluntad del jugador, me hace entender un pacto al firmar la clausula de esos contratos, y es que si alguien viene con 30 kilos y tu te quieres ir, la Real facilita el traspaso. Es una forma de facilitar las cosas al Madrid, no cabe duda, pero entiendo, y esto es opinión y no información, que Aperribay cuando oyó del propio Asier Illarramendi que tenía la decisión tomada, solo pudo ceñirse a ese acuerdo verbal y exigir la clausula mas el IPC al Madrid, que si, que también abonó el IVA que por otro lado cobrarán las arcas guipuzcoanas (todos salimos ganando), pero que se paga en cualquier traspaso, o compra de jugadores, coches y golosinas.

No quito mérito a la directiva quien por cierto, baraja ya dos nombres, ambos buenos centrocampistas, y ambos jugadores que juegan en España para suplir no la baja de Illarra porque es imposible, pero si la vacante en la plantilla. Personalmente, espero que salga el favorito, joven y con una proyección brutal y por quien parece que piden un precio razonable. Veremos si en las próximas horas se concreta el fichaje y podemos tener un mexicano más en la plantilla. También hay quien habla, rumores y patio, que Xabi estaría dispuesto a recalar en Zubieta el año que viene, por dos temporadas. Un Xabi que durante esta semana ha mejorado un poco el comportamiento de la pasada en las instalaciones de Zubieta donde se está recuperando de su puvalgia, ya que su actuación de los primeros días con los fans que se le acercaban no era la propia de un jugador de su talla. Como suelo decir muchas veces, veremos.

Hasta entonces, desear a Asier Illarramendi lo mejor, y que vuelva a casa cuando pueda, o cuando su nuevo club se lo permita. En mi, no encontrará desde luego enemigo, 32.100.000, casi el doble de lo que dejó Xabi, y para mi unas lágrimas sinceras en su adiós de su casa, que personalmente espero, no sea un adiós, sino como dijo él, un “hasta luego”. Al fin de cuentas Illarra, has sido nuestra gallina de los huevos de oro.

#8

Se bueno, o parécelo

 

Padre nuestro que estás en los cielos…

No. No pasará el 2 de Julio a mi historia como uno de mis mejores días, de eso tengo pocas dudas.

El día iba a transcurrir entre números, eso lo tenía claro. El amigo Cross atacaba hoy por la mañana y la preparación de un examen de este tipo exige bastante. Pero camino a la universidad, leyendo el twitter sentado en el autobús, veo gente alertada sobre la portada del Marca. Al llegar la compruebo, y se me cae el alma a los pies. Lo primero que pienso es en tantas y tantas portadas de Marca que han fallado. Villa, Silva, Neymar, Agüero, Gerrard, Lukaku, Dzeko, Rooney, Mario Gomez, Llorente, Cesc… todos fueron portada del Marca alguna vez y no llegaron a completarse. Sin embargo, y por si acaso, pongo en marcha mis “recursos” propios que como siempre, no tardan en informarme.

Hoy, muchos medios indican que Illarra ha dado el OK al comienzo de las negociaciones para el traspaso, si bien también los hay que afirman que los jugadores de la Real realizaron un “pacto de caballeros” de disfrutar todos juntos de este hito logrado por el equipo, por lo menos durante este año de competición europea. A nadie se le escapa la gran actuación de Illarra en el europeo sub-21, y puestos a elegir, hubiera preferido que Del Bosque se lo llevara a Brasil por dos sencillos motivos. Entre Iniestas, Matas, Silvas, Xavis y demás, Illarra hubiera gozado de menos oportunidades (si no ninguna) de saltar a la cancha y demostrar lo que es, lo que vale. El segundo motivo es que al no jugar casi minutos, seguro que hubiera vuelto mucho mas descansadito para estar en forma desde el minuto 1 de la pretemporada. No ha podido ser y no vamos a lamentarnos por ello, pero a nadie se le escapa que la gran actuación lo ha puesto en la mira de muchos clubes.

Las informaciones indican que el Real Madrid busca una negociación en Zubieta. Si bien Aperribay ha manifestado que solo se venden jugadores por lo que les cuelga la etiqueta, Florentino parece buscar un pacto bien para este año o bien para el que viene en el que presumiblemente Illarra tendría más sitio en el Real Madrid que el año que viene, ya que de todos es sabido también que a Xabi Alonso le resta un año de contrato. Ayer, Martin Lasarte manifestaba en Radio Marca que él es de la opinión de que será más fácil ver juntos a Xabi e Illarra en la Real que en el Madrid. No es una declaración de intenciones ni mucho menos, pero es poisble que Florentino use esa baza para intentar llegar a un acuerdo por el jugador de Mutriku. La otra opción que se me viene a la cabeza y a la cual también apunta más de uno es que Florentino busca por lo menos ahorrarse el IRPF del pago de la cláusula de rescisión del contrato de Illarra.

El IRPF o (impuesto sobre la renta de las personas físicas) es el impuesto que paga todo humano que tenga un sueldo. En este caso, la cláusula de rescisión ha de depositarla el propio jugador en la sede de la LFP. Normalmente, sería el club el que paga al jugador en cheque nominativo para que este entregue el cheque en la LFP pero esto supone un problema. En el momento en el que una entidad, empresa u organización hace un pago a una persona, esta persona pasa a tener ese dinero como prima, sueldo u otro factor, con lo que tiene que pasar a pagar unos impuestos por ese dinero que ha cobrado. Para que todos nos entendamos ya que yo tampoco soy un erudito en la materia, es como la lotería. La clásica frase de “hacienda se lleva la mitad” se puede trasladar a este caso en el que el pago de una cláusula de rescisión, si bien repito no soy un entendido del tema, puede crecer hasta un 50% sobre el precio inicial, con lo que rescindir ese contrato le costaría al Madrid unos 45 millones de euros, 30 que irían a parar al club y 15 que irían a las arcas de todos nosotros, a hacienda vamos.

La negociación de Florentino para llegar a esos 30 millones que exige la Real mediante unas cláusulas de partidos jugados, minutos jugados… pueden malearse para que el precio sea el fijado por la Real sin ningún tipo de problema y no dar explicaciones a hacienda. La verdad, la Real no gana nada con exigir la cláusula completa ya que no va a ver ni un solo euro más por ello, pero si gana en presión al Real Madrid que tendría que ver aumentado su gasto en el jugador que si bien 30 millones ya es una cantidad considerable, ni que decir tiene un aumento de esa cifra.

La postura de la Real ha parecido lógica y tranquilizadora por lo menos hasta ahora. Bien es verdad que no deja de ser algo lógico que un jugador quiera crecer y salir de la Real a “un grande” y me pondré en contra de todo aquel que empiece a juzgar al de Mutriku como han hecho los vecinos de la A8 con Javi Martinez o Llorente. La Real no debe facilitar la salida de Illarra pero si el jugador muestra su voluntad de irse y la Real recibe los 30 millones fijados en la cláusula, debería facilitar el proceso. Jagoba en la primera rueda de prensa de inicio de temporada solo ha dicho que “ha hablado con el jugador y siempre se ha mostrado dispuesto a seguir. Espero que esté aquí el jueves”.

La afición no entendería desde luego la venta del jugador, por lo menos por debajo de los 30 millones de euros que marca la etiqueta. Además a muchos se les escapa que tras el convenio con los acreedores que nos hizo salir de la ley concursal tan eficazmente, el 30% de los traspasos futuros de la Real deberá ir a parar a los acreedores, con lo que 9 de esos 30 millones de euros nunca llegarían a las arcas de Zubieta. Puestos a pensar, esos 21 millones dan a buen seguro la seguridad, valga la redundancia, de garantizar uno o dos jugadores de nivel medio con un sueldo decente que pudieran venir a la Real. Pongamos como ejemplo que la Real retrasa la venta de Illarra hasta el año que viene porque pacta con el Madrid que no toque al jugador este año y que el siguiente tendrá sin duda una opción preferencial. Mientras, en las oficinas se podría trabajar para traer de vuelta a Xabi, que sirva para que Ruben crezca en protagonismo y traer un “Racktic” por dar un nombre pagando 10 millones con un sueldo de 2 para tres años (no hago más que conjeturas). Eso que parece que los millones de los traspasos hay que gastarlos en otro traspaso, hay que tener en cuenta que los jugadores que vienen cuestan un dinero y que cuando se habla de que fulanito de tal ha costado 25 millones, nadie repara en que ficha por 5 años a razón de 4 millones al año, por lo que pasa a costar 45 y no 25.

La Real ha actuado con cabeza ahora y se ha cerrado en banda a negociar lo cual parece una postura, reitero, lógica. Será el jugador el que tenga que dar un paso adelante, si bien los compañeros también le harán fuerza para que no se vaya, aprovechando sin duda el buen momento de la entidad donostiarra y el corazón txuri urdin del que nadie duda que Illarra es poseedor. ¿Será él el descendiente del 14 del Madrid? Solo el tiempo lo dirá, pero las similitudes con la salida de la Real de Xabi son abismales, ya que cabe recordar que el mismo Florentino adelantó por aquel entonces 2 millones de euros para hacerse con los servicios de Xabi Alonso, si bien luego no llegó a la oferta de 19 que presentó el Liverpool de Benitez y la Real los tuvo que devolver. La actuación podría ser similar pero esta vez recalando Illarra en el Madrid directamente sin hacer el paso previo por la Premier. ¿Supondrá eso la vuelta de Xabi a la Real? ¿Realmente existe ese pacto de vestuario? ¿Tirará Xabi Prieto de brazalete para dejarle claro a Illarra que su deber es quedarse? Son preguntas al aire que nadie sabe responder salvo los que están dentro, muy dentro, y tan a dentro no llega casi nadie, solo cabe confabular y esperar a que al jugador le tiren más las croquetas de su amama que “El Txistu”.

Mientras Guipuzcoa entera se reunirá para cruzar los dedos, aguantar el animo y recitar todos juntos… Padre nuestro que estás en los cielos…

Sed buenos, o parecedlo