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LAS NOTAS

La llegada próxima de Julio nos hace revivir aquellos momentos de felicidad, del último día del curso, de despedirse de los amigos del “cole” hasta dos meses y medio más tarde. El 30 de Junio acabará de manera oficial la temporada 13/14 para la Real. La temporada del estreno de Jagoba Arrasate, la temporada de la ilusión txuri urdin, la temporada en la que se volvió a oir el himno por antonomasia del fútbol europeo por la megafonía de Anoeta, la temporada en la que volvió el sabor a Copa a los paladares de los aficionados.

Llega el final de una temporada ilusionante, en la que todos teníamos puestas esperanzas, y que si bien quizá no haya sido todo lo satisfactoria que pudiera haber sido, sin duda ha sido una temporada notable de la Real. Vamos a despedazar los nombres del año:

CLAUDIO BRAVO: “Gracias”
La cuarta mejor venta de la historia de la Real después de Illarramendi (39), Kovacevic (21) y Xabi Alonso (19) por 12 millones de Euros, no se puede decir que sea un desastre. Claudio ha cuajado, como casi todos, un buen año en la Real. Si no el mejor de su carrera, sin duda un año notable donde una vez más ha dado puntos más de los que ha quitado al equipo, y eso es el resumen de un buen portero. Le deseo lo mejor, y un retiro dorado en la portería del Barça. Como dice hoy el NdG, vino un chileno, se va un txuri urdin que siempre será capitán de este barco.
Nota: 7.5

CARLOS MARTINEZ: “Volverá”
Comenzó la temporada mermado. Una lesión en pretemporada no le ha dejado rendir todo lo que ha podido y sabido de los últimos años. Si bien Charly fue uno de los jugadores revelación de la campaña pasada (estuvo en el mejor 11 de la Liga), este sin duda no ha sido su año. Claramente superado en su puesto por un Joseba Zaldua que viene pisando fuerte, solo espero que pueda completar la pretemporada bien y tengamos dos filones en esa retaguardia derecha.
Nota: 4.0

MIKEL GONZALEZ: “Mermado”
El accidente de coche que sufrió en pretemporada y que el club ha intentado tapar, puede ser uno de los motivos del bajo rendimiento del Arrasatearra este año. Seguro con la salida del balón, anticipando siempre al delantero, este año no se han visto sus características sobre el campo. Solo hace falta decir que Jon Ansotegi se ha ganado en más de un partido su titularidad por delante de él, cosa impensable el año pasado. Esperemos recuperar el mejor Mikel para la dupla de centrales para la campaña que viene.
Nota: 4.0

GORKA ELUSTONDO: “Reincidente”
El Agosto volví a leer uno de esos titulares que me hacen gracia: “Espero que este sea mi año”. Llamado desde hace 8 años a convertirse en el dueño del centro del campo realista, esta campaña ha vuelto a ser mediocre para el mediocentro goierritarra. Cuajó un par de buenas actuaciones, sobre todo en el repaso y lavado de cara al Barça que acabó en 3-1 en Anoeta. Sin embargo, su poca participación, su falta de implicación en el juego y sus continuos errores infantiles, vuelven a denotar que no tiene nivel de una plantilla europea. La mala suerte se cebó con él en el Camp Nou en aquél despeje que pegó en Zubikarai, pero es el ejemplo perfecto de acciones que hace, y que no pueden hacerse.
Nota: 3.0

MARKEL BERGARA: “Pulmón”
Y que decir de él… El año pasado ya se ganó el apodo de Markelele, y se ha empeñado en mantenerlo. Para mi sin lugar a dudas el mejor centrocampista de la Real de todo el curso. Ha robado, ha hecho jugar, y este año se ha atrevido hasta a jugar en largo (lease el pase a Vela frente al Espanyol en Anoeta). Sin embargo, eso denota lo que ha sido el equipo este año. Sin duda, ha suplido lo que Diego Rivas le dio a este equipo el año del ascenso, se ha hecho con un puesto fijo en el once, y aunque no destaque, siempre está ahí. Su físico es envidiable, termina los partidos mejor de lo que los empieza. Sin duda, top 3 txuri urdin este año.
Nota: 8.5

IÑIGO MARTINEZ: “Futuro”
Ha sido por segundo año el mejor central de la plantilla, aunque este año haya estado más barato el puesto que otros años. Iñigo ha vuelto a dejar claro que es, si él quiere, el futuro capitán de esta Real Sociedad donde tendrá sitio siempre que él quiera. Sus 30 millones hacen echarse atrás a muchos equipos al no ser un central contrastado, y es una gran piedra de toque para la Real. Ha dejado detalles, como siempre, de perder un poco la cabeza. Quizá yo me hubiera comportado peor pero la expulsión después del primer gol del Barça en semifinales de Copa denota una falta de templanza que hace falta para protestar cuando no vistes ninguna de las dos camisetas importantes de esta Liga. Esperemos que siga creciendo, planta y cualidades tiene.
Nota: 7.0

ANTOINE GRIEZMANN: “Egoista”
Hace un par de años, cuando a Griezmann le castigaron por su salida nocturna sin convocar por la selección, dije que era la mejor noticia que podíamos tener. Empezó la temporada haciéndonos llorar en aquél estadio ya mítico para la historia txuri urdin de Gerland, donde voló, casi de manera literal, para poner en las fotografías históricas de los txuri urdines aquél golazo de chilena. Acabó la temporada sin embargo, reservándose sin ninguna duda para el Mundial de Deschamps le prometió en Marzo, y desde cuando no es ya el mismo. Su mitad de temporada con 10 jornadas de locura han mantenido a la Real ahí arriba sin dudarlo.
Nota: 8.5

HARIS SEFEROVIC: “Decepción”
Lo que nos hizo soñar este delantero. Como dijo mi padre, siempre tendré que estar agradecido a Seferovic por aquél gol, también en Gerland, que casi justifica su fichaje. Sus dos primeros partidos con la zamarra txuri urdin, dejaron dos detalles de calidad tremendos, frente a Getafe y Lyon. Después, debió de conocer la noche donostiarra y casi no se supo más de él hasta que se encaró con la afición. Ha sido desilusionante ver como un jugador que tiene potencial, no ha sabido plasmarlo en el campo. Yo creo que saldrá de la Real
Nota: 5.0

IMANOL AGIRRETXE: “Bregador”
Ha sido un Imanol distinto al que nos hizo volar en sus aerolíneas el año pasado. Lesionado parte de la temporada, y sin suerte en otra gran parte, ha dejado detalles inconfundibles de su calidad como delantero, así como la lucha por cada balón y en cada partido. Sin duda, un complemento en ataque pero no la pieza clave que fue el año pasado, le han faltado media docena de goles que ha tenido en su mano para marcar la diferencia.
Nota: 7.0

XABI PRIETO: “Incógnita”
No sabemos a donde se ha ido este final de temporada. Hay quien habla de sus problemas familiares como gran causa del bajo rendimiento de Xabi, sobre todo en el tercio final de temporada. Alejado ya de manera definitiva de la banda y haciendo la labor de media punta retrasado, Xabi no ha encontrado su nivel en el campo este año. Lejos de eso, su falta de ritmo, falta de competitividad e incluso de lectura de partido, ha hecho restar más que sumar este año en el equipo. Posiblemente sea la peor temporada de Xabi como txuri urdin, esperemos que sea recuperable, ya que parece claro que el problema es psicológico y nofísico.
Nota: 5.5

CARLOS VELA: “Estrella”
Carlos V de Anoeta. Así lo ha bautizado más de uno este año. Máximo goleador y máximo asistente de la temporada, Vela ha brillado a un nivel buenísimo durante casi todo el año. La falta de fuerza que ha demostrado en el último cuarto de temporada es lo que más me hace dudar de él. Se tiene que saber líder de este equipo por lo menos en el campo, y tirar de él cuando se le necesita. 11 millones mas 5 en variables le hacen ser sin duda el fichaje más caro de la historia de la Real. Los vale. Esperemos rentabilizarlos.
Nota: 9.0

EÑAUT ZUBIKARAI: “Correcto”
Eran y siguen siendo muchos los que critican a Eñaut, comparable al caso Pinto en el Barça. Sin duda, cuando Eñaut se ha puesto los guantes este año ha rendido por encima de lo esperado por muchos, tanto en Liga cuando ha tenido que hacerlo, como el último partido de Champions, o sobre todo en toda la trayectoria de la Copa. No me arriesgaría a apostar por él como portero titular sin un recambio de garantías, pero este año competirá con las mismas opciones que el portero que venga.
Nota: 6.5

RUBEN PARDO: “Estudiante”
Ha sido sin duda el año de demostrar que Rubén Pardo tiene nivel de Primera División. Sin embargo, no creo que haya demostrado ser un jugador indiscutible en el once txuri urdin. Ofensivamente es una delicia de jugador. Se suelta la melena y realiza pases de 40 metros tan fácil como ese último pase de gol. Rubén tiene cara competencia en su puesto pero será pieza clave en el futuro realista. Sus colores son estos, y será difícil que los cambie por otros. Tiene que madurar, sobre todo mentalmente. Creo que tiene demasiado idealizada su profesión.
Nota: 7.0

JON ANSOTEGI: “Cumplidor”
Cuando ha tenido que salir, siempre cumple. Siempre he sido de la opinión de que a cada jugador hay que exigirle sobre su nivel, y Jon siempre raya el 10 sobre su 10, que es probablemente el 7 de los demás. Seguro por arriba, ha jugado más de lo que todos hubiéramos esperado tras ver la temporada de los centrales el año pasado, pero el bajo rendimiento de su pareja de baile en la zaga del ascenso le ha hecho saltar en más ocasiones de las que quizá hasta a él le hubiera gustado. Siempre bien, ninguna palabra fuera de tono, siempre correcto y trabajador, lo querré en mi plantilla siempre.
Nota: 7.0

SERGIO CANALES: “Atraco”
Y es que es lo que hemos hecho. Atracar. Canales es un jugador de clase top, que no cuajó en el Real Madrid porque para jugar en un club así se ha de ser extraordinario, como bien está demostrando el caso Illarra. Sin duda, un jugador desequilibrante en la medular y totalmente efectivo en el puesto de mediapunta, uno de sus momentos cumbres llegó con el show del 3-1 al Barça. Ha cuajado 5 meses excepcionales y se espera tanto de él que se empieza a cuestionar si cumplirá todos los años de contrato que tien.
Nota: 7,5

DAVID ZURUTUZA: “Cristalino”
Zuru ha vuelto a tener una temporada de las suyas, de las complicadas. La calidad no se le pone en duda, pero no ha brillado por encima de los demás esta temporada. Empezó renqueante, y terminó fundido, signo, una vez más, de ser un jugador que necesita de su físico para rendir al máximo tanto o más que Carlos Martinez. Veremos si una pretemporada completa y esa sonrisa que siempre mantiene hacen volver al de Rochefort y nos vuelve a deleitar con una clase de fútbol, que falta nos hace.
Nota: 6.0

GONZALO “CHORI” CASTRO: “Intermitente”
Su participación en el once quizá no ha sido tan regular como él esperaba, y sabido es que de continuar Antoine en la Real sea posiblemente una de las salidas, entre otras razones por su elevada ficha. No ha sabido igualar en la Real el nivel que mostró en la banda izquierda del Mallorca y ni siquiera un poco de continuidad en el once le ha hecho brillar. Por debajo de su nivel del año pasado, su bajo rendimiento ha hecho para mi también que la Real note esa bajada de calidad, y haya tenido que tirar más de Vela Y Griezmann de lo que hubiera querido el cuerpo técnico.

LIASSINE CADAMURO: “Ruletas”
Su imagen de la temporada es la ruleta que se marcó en el área propia para sacar el balón desde atrás y que hizo envejecer 5 años a los aficionados realistas. Empezó jugado con la baja de Mikel y luchando por un puesto. Parecía que pudiera tener continuidad pero sus contínuas salidas de tono en el campo, y sobre todo fuera de el pidiendo explicaciones a Arrasate por su suplencia, hicieron que en Enero volara a Mallorca donde tampoco ha tenido gran continuidad. No se si la subida de Gaztañaga al equipo implica algo, pero la Real debe hacerse con un central, si no es este año el que viene, sea fichado o canterano.
Nota: 3.5

JOSE ANGEL: “Acelerado”
Me da pena que un chico con su calidad no haya sabido rentabilizar más su estancia en la Real.Su calidad es indiscutible pero su falta de cerebro en algunas ocasiones también. Ha suplido con soltura la falta de De la Bella en la mayor parte de la temporada pero no ha hecho olvidar al catalán. No seguirá en la Real.
Nota: 5.5

DIEGO IFRAN: “Ausente”
La calidad de Diego no se discute pero su lesión le ha hecho no entrar en los planes de Jagoba. SU cesión al Depor ha sido interesante para él y ha marcado goles. Al parecer volverá a A Coruña, esta vez a Primera División. Suerte Diego.
Nota: S.C.

DANI ESTRADA: “Olvidado”
Su temporada ha pasado al olvido. Empezó según el renqueante y forzado la temporada, lo que no ha hecho que desde la aparición de Zaldua muchos se preguntaran si Estrada seguía o no en la Real. Nunca ha sido santo de mi devoción pero este año ha vuelto a demostrar no tener nivel para ser interior, y no tener recursos para ser lateral. No defiende bien y ataca con miedo, sin lugar a dudas el peor jugador de la plantilla este año.
Nota: 3.0

JAVI ROS: “Arrinconado”
Es una pena que el Riojano no haya tenido más minutos en la Real, pero su puesto está caro. Debutó en el Camp Nou de titular en una mala noche y un mal trago, pero nos dio el pase a cuartos de final de Copa. Sus minutos en la competición de S.M. han sido buenos, y quizá en otra época hubiera sido una pieza importante en la Real, pero ahora mismo hay gente de sobra.
Nota: 5.0

ALBERTO DE LA BELLA: “Añorado”
Desde que se rompió el dedo en Algeciras, no apareció hasta Abril. Muchos días notando la falta del “24” en la banda izquierda, su galopadas con el estilo tan clásico de correr. No se le puede calificar como al resto de sus compañeros por la falta de partidos, pero sin duda ha demostrado seguir siendo el lateral izquierdo titular de este equipo, si bien quizá no al nivel del año pasado, rayando siempre buenas actuaciones. Su espalda ya no es tan larga como lo era hace un par de años. Mejora.
Nota: 7.0

ESTEBAN GRANERO: “Pirata”
Ha sido un fichaje pirata, nunca mejor dicho. La mala suerte se cebó con él en la jugada más estúpida del año contra el Shaktar. Fue, el último en llegar y el primero en marcharse. Sin lugar a dudas, se le ha visto tanto pública como privadamente implicado con los colores, y apoyando al máximo tanto al equipo como a la afición. Con sus minutos otro gallo hubiera cantado en Anoeta, y sus minutos, quizá a modo de tributo contra el Villarreal sirvieron para que la gente se preguntara el clásico, y si….
Nota: S.C.

JON GAZTAÑAGA: “Novedad”
Cuando faltó Markel muchos se echaron las manos a la cabeza hasta que apareció él para tranquilizarnos a todos. Supo coger el ritmo del equipo casi sin tener minutos, se mostró autoritario y confiante en el centro del campo, e incluso se tiró un par de detalles de calidad que le han hecho sin duda acreedor y merecedor de un puesto en la plantilla 14/15. Esperemos que tenga más minutos que este año, que han estado limitados por su corto contrato, ya alargado.
Nota: 7.5

JOSEBA ZALDUA: “Sorpresa”
Sin duda, la sorpresa de este año, por inesperada. Ros fue la alternativa al lateral derecho con las lesiones de Estrada y Charly en pretemporada, pero desde que se apostó por él en un partido de Copa, se ha hecho dueño y señor de la canda derecha, compitiendo de tu a tu con Charly y superando sin duda a Estrada. Se ha ganado la continuidad en el equipo y su futuro augura buenas tardes en Anoeta. Sin duda, su actuación para enmarcar, cuando Neymar, el todopoderoso Neymar, no pudo superarle ni una sola vez en toda la tarde aciaga que pasó el Barça en Anoeta.
Nota: 8.0

MARCO SANGALLI: “Desinflado”
Empezó contando mucho para las convocatorias de las primeras jornadas, y desapareció sin saber muy bien como o por que. Veremos si este año tiene más ocasiones de demostrar cosas.
Nota: S.C.

PABLO HERVÍAS: “Futuro”
Media hora buena frente al Espanyol que hacen pensar que el futuro de este chico está en el primer equipo. Veremos su andadura todavía en el Sanse esta temporada y como rinde en los minutos que pueda tener sobre el verde.
Nota: S.C.

La temporada 14/15 va a dejar sin duda novedades en el club. La primera, confirmada oficialmente por Marzo, es la salida del patrocinador deportivo Nike, que dejará de ser el suministrador de ropa en favor de Adidas. A nadie se le escapa la poca sensibilidad que ha tenido Nike con la Real. La primera campaña, puso en sus aficionados la misma, idéntica camiseta que puso al Alavés, equipo de 2ºB, según dijeron, para testar el mercado realista. La segunda campaña, hicieron para la Real dos equipaciones vistosas, bonitas, pero sin duda no únicas. Podía ser lógico, no pasábamos de ser el equipo 13 de la Liga. Lo incomprensible llegó el año pasado, cuando vistieron a un equipo de Champions de la misma manera que a un equipo recién ascendido como el Almería.

Los primeros diseños filtrados por Adidas son esperanzadores a la vez que bonitos, y el trato de la marca se espera mejor que el de la multinacional americana. Ver venir.

La segunda es la de el conjunto de salidas del club. Desde Marzo se lleva especulando por parte sobre todo de algunos periodistas tirados a la notoriedad y el populacho, que Carlos Vela no iba a seguir en la Real, incluso poniendo en su boca frases del tipo de “si hace falta me quedo en el Arsenal hasta Navidades, y después me marcho a otro club”. Bien. Carlos Vela, como ya es oficial, seguirá hasta 2018 en la disciplina txuri urdin con el 100% de los derechos del jugador. Vela ha costado a la Real un total de 14 millones más 5 variables en función de participaciones en Champions y Europa League sobre todo, y algunos objetivos de títulos muy poco probables. Lo normal, es que el final de este jugador llegue a costarle a la Real unos 16 millones siendo sin duda el fichaje más caro de la historia, pero posiblemente también uno de los mejores extranjeros que haya pasado por el club, si no el mejor.

La segunda salida más comentada está siendo la de Antoine Griezmann que en navidades tuvo una oferta para irse al Chelsea, dispuesto a pagar la clausula de rescisión de contrato. Antoine supo entonces que irse al Chelsea mermaba sus opciones de ir a Brasil ’14 y rechazó la rpopuesta. Mónaco, PSG y Real Madrid parecen 3 clubes muy interesados en el de Macon. 32 millones. 32 millones es una cifra que aunque no parezca gran cosa, muy pocas veces se ha pagado en la historia del fútbol. Sin duda, hacer un gran Mundial va a entorpecer mucho las aspiraciones de la Real de que el francés se quede, pero que un crack nivel mundial como Carlos Vela haya firmado su continuidad en Donosti, sube la cuota de posibilidades de que la Real se quede también con el “7”

Y tal y como ocurrió el año pasado, de los menos favoritos para abandonar la casa txuri urdin como Claudio Bravo ha sido, por ahora, el único en salir del club. 12 millones de euros, bien sacados al club blaugrana para un portero que ha dado 8 años de grandes paradas e incluso algún gol, y que con 31 años se va a disfrutar de una experiencia sin duda, única. Este año debutó con el brazalete de capitán el siempre correcto y medidor chileno que llegó aquí como promesa y se va como realidad. Suerte Claudio, Donosti siempre será tu casa.

Menos populares quizá sean las salidas de gente como Jose Angel que ha terminado su periodo de cesión, Javi Ros que termina contrato y pinta mucho a Eibar, Dani Estrada que pese a haber renovado por cuestiones “políticas” parece que saldrá cedido al Eibar, Chori Castro o Haris Seferovic. En esta lista se debería inlcuir quizá también el nombre de Gorka Elustondo que quizá esté rezando por que no se confirme la vuelta del “pirata” a Donosti.

En el capítulo de incorporaciones, bien sabida es ya la del central del Eibar, Raul Navas, que en principio seguirá cedido un año en el Eibar. En el lateral izquierdo la incorporación de Yuri que termina se cesión y el que ha levantado grandes expectativas en Donosti. Además, la vuelta de Granero parece acercarse más y más, si bien el ascenso del QPR está complicando el tema. Sería en mi opinión una pieza clave. Con todo esto, y la posible salida también de Diego Ifran, los esfuerzos están concentrados en la portería y en la delantera, donde un posible interes del Lyon en Seferovic haría moverse a la secretaría técnica en busca de fichajes. El mejor colocado sin duda es el islandés Finnbogason, goleador en la pasada Eredivise y que colocó a su equipo en sexta posición. Parece un fichaje ilusionante, veremos si se concreta.

La llegada del meta es más complicada. Si bien hay un acuerdo cerrado con Asier Riesgo, la posibilidad de poder fichar a porteros de mayor futuro como Guaita, Yoel o el propio Casilla están frenando la oficialidad del tema. La directiva apuesta por reforzar la portería de manera inmediata mientras que el cuerpo técnico tiene esperanzas en la aparición tanto de Tanis Marcellan, portero del Juvenil A que tanto ha gustado esta temporada como de Ander Bardaji, ya en el Sanse.

Veremos lo que depara el futuro futbolístico a la Real ya que el institucional parece bien encaminado, tanto por la situación económica como por el ilusionante como necesario proyecto de remodelación, renovación y acondicionamiento de Anoeta.

Pase lo que pase solo hay una cosa clara. Este año volveremos a jugar en Europa, seguiremos teniendo equipo para competir, y veremos a la Real ganar más puntos de los que pierde en Anoeta, cosa harta complicada en otra época.

Sed buenos, o parecedlo

Partido tras partido

Que no partido a partido.

Ya llevamos semanas, casi meses, lapidando nuestra casa. Ha llegado el vecino, y nos ayuda a lanzar piedras a las ventanas, a tirar de las bajantes, a desmontar la escalera, a aporrear los tabiques…. Y en ello estamos.

Llevábamos 4 años construyendo una casa espectacular. Gente de abajo que salía buena, gente de la casa que se partía el pecho por el escudo que lleva sobre su corazón domingo tras domingo. Hombres, nombres: Asier Illarramendi, Rubén Pardo, David Zurutuza, Imanol Agirretxe, Jon Gaztañaga, Iñigo Martinez, Joseba Zaldua, Javi Ros… ninguno de estos estaba en el primer equipo de la Real la temporada 08/09. Ninguno. El año siguiente, muchos, fueron la base del ascenso. Una temporada que todos tenemos idealizada, con el machete Lasarte en el banquillo, haciendo partidazos, marcando goles como churros en muchos partidos. Hasta Bravo metió gol aquél año.

Datos: aquella temporada logramos 74 puntos. 20 victorias, 14 empates, 8 derrotas. Marcamos 53 goles, recibimos 37. / 1,76 puntos, 1,26 goles a favor, 0,90 goles en contra por partido, 47% de victorias, 33% de empates y 20% de derrotas.

Después llegó el primer año en Primera. Nos las prometíamos felices, mucho, cuando en la primera vuelta sacamos 25 puntos en 19 partidos. Se habían ganado partidos complicados. También algún que otro varapalo gordo como en el Camp Nou. Al final de temporada, y con Martin Lasarte renovado, acabamos cantando el “que se besen” en Anoeta en aquél Real Sociedad 1-1 Getafe, gol de Paco Sutil. Dorsal 23.

Llegó Montanier. Una idea de fútbol diferente. Mantuvo la lucha y brega de Lasarte, y quiso añadir un punto de calidad. El 23 de Sutil, pasó a manos de Carlos Vela. El mexicano, cedido del Arsenal, probaba por tercera vez la andadura de la Liga Española. Quien le iba a decir que iba a ser la buena. Montanier estuvo más fuera que dentro un 27 de Noviembre. No llevaba ni 5 meses en el cargo, un proyecto de dos años, y estaba destituido. En el minuto 88 del partido en Sevilla contra el Betis, estaba destituido. El equipo en 13 jornadas había sumado 9 puntos, estaba vigésimo y Monty en la calle. En el minuto 89, un tirazo de Iñigo desde el centro del campo puso el 2-3 en el marcador. Creo firmemente, que aquél disparo, aquél gol, cambió el rumbo de la Real Sociedad.

Nos salvamos con 3 jornadas de margen, y los últimos dos partidos no jugamos a nada. Montanier, discutido y mucho durante el verano se mantuvo en el cargo, básicamente porque la directiva no quería empezar un proyecto de 0. Se le dio “confianza”, un nuevo año. Se habían visto los primeros toques de Illarramendi, con el 20 en la espalda. Salía de Zubieta alguien para suplir la mala elección de Mariga, Ruben Pardo. Con su 27, deleitó a más de uno en la grada. Agirretxe cogía la forma. Antoine se afianzaba como la perla de Zubieta desde quizá Xabi Alonso. Vela marcaba y sonreía. Bravo seguía a lo suyo, De la Bella creció y la Real presentaba un buen plantel. El sorteo aquél verano, nos deparó empezar en el Camp Nou. Muchos decían que el mejor sitio para empezar. Otros que el peor. Nos cayó la del pulpo. 5-1, fácil, y el equipo no daba buenas sensaciones. A Montanier se le lapidó por decir que nuestra liga empezaba después. En la jornada 10, con un 0-1 en contra en Anoeta por el Espanyol, Montanier volvía a visitar Andalucia, Málaga en este caso, con un revolver lleno apuntándole a la sien. Las múltiples bajas hicieron que Montanier tuviera que tirar de “los bajitos”. Y como olvidar aquél partido. Al primer minuto ya ganábamos, vestidos con aquél naranja que tanta suerte nos dio, con un gol de Vela. Heredado ya el 11 del eterno capitán, los bajitos hicieron virguerías para llevarnos los 3 puntos del Sur al Norte. Montanier salvó la cabeza. Empezó entonces, un devenir por la Liga que NADIE, NADIE hubiera esperado, ni siquiera los más optimistas. Hasta la visita a Getafe 6 meses y 25 jornadas después, la Real solo dejó de ganar puntos en un partido. En el Bernabeu, 4-3. En todos los partidos, puntuó, y en muchos sacó 3 puntos. Los más agoreros ya habían saltado del barco, y pedían volver a entrar por la puerta de atrás. Entonces, con aquellos partidos en los que la Real se dejó 5 puntos entre Getafe y Sevilla, no meterse en Champions ya era un desastre de temporada. Llegó por suerte, una exhibición en el Pizjuan, un empate sobre la bocina de Xabi contra el Madrid, y el momento del “Tambor de Oro” Alvaro Negredo y la certeza del niño de Macon para hacer a Guipúzcoa entera, llorar de emoción como no lo había hecho desde hacía casi 3 años, en Junio de 2010. La Real, cerraba la Liga de los 100 puntos de Mou con 66 puntos, 18 victorias, 12 empates, 8 derrotas, 70 goles a favor, 49 en contra / 1,73 puntos, 1,66 goles a favor y 1,28 goles en contra por partido, 47% de victorias, 32% de empates y 21% de derrotas. Las similitudes con el ascenso, de miedo.

Montanier había comunicado ya que no seguía. Los que lo habían crucificado hacia año y medio pedían a gritos su renovación a la directiva y luego tacharon al francés de pesetero. La directiva, recibió el “no” del “Tata” y activo su plan C: Jagoba Arrasate. Los eruditos, alababan la valentía de la directiva, se apostaba por alguien de casa, muy buenos informes interiores y su buena relación con sus jugadores eran dos buenas balsas en las que flotar en aquél mar de turbulencias previo a volver a jugar Europa por la puerta grande.

Llegaron un par de nombres, y la salida de Illarramendi. El golpe fue duro, aunque las arcas del club recibieron con una sonrisa aquellos 30 millones de euros. Llegó Seferovic para incógnita de todos, los que lo veían entrenar hablaban maravillas de él en Agosto. Luego se cerraría la llegada de Esteban Granero, seguro de vida, pelotero, conocido por todos. La plantilla era compensada. Las bajas de Ifran, delantero, se había suplido con Seferovic, y la de Illarra, mediocentro, con la de Granero. Estábamos como estábamos, y con 30 kilos más en el banco. El 9 de Agosto la fortuna quiso que tuviéramos que medirnos el cobre el Lyon si queríamos volver a disfrutar de la Champions League en su plenitud, pero antes, Getafe.

El 17 de Agosto, sábado, empezó para la nueva Real de Jagoba la temporada. El martes siguiente se iba a Lyon a jugar aquél trascendental partido, pero empezar bien en Liga, con buenas sensaciones parecía vital. Aquél partido coincidimos muchos en la grada, que no había sido el partido 1 del nuevo año. Había sido el partido 39 de la temporada pasada. La Real jugó de maravilla y por momentos bailó al Getafe. El equipo fue despedido con una ovación de gala al grito de “We are Champions League” Todo eran elogios, buenas palabras y sensaciones para la “Real de Jagoba” que estaba claro que iba a dar el callo. 4 días después, sucedió lo más maravilloso de lo que llevamos de temporada. Estadio de Gerland, 0-2. Solo los que estábamos allí supimos lo que fue aquello. El empate contra el Elche y el posterior 2-0 de vuelta en Anoeta al Lyon daban todavía más palabras buenas para Jagoba y su Real. Estábamos en Champions, nada sencillo teniendo en cuenta el cruce de la previa. Estábamos con 4 de 6 en Liga, y con 8 partidos ilusionantes por delante.

Y se acabó el cuento. Todas las glorias fueron pasadas. Todos los regalos a los oidos se convirtieron en gritos, y todo lo rosa se volvió negro como el carbón. Jagoba no tenía ni idea de fútbol. Los que rezaban por no repetir aquella temporada 03/04 en la que sufrimos por no bajar, ya no se conformaban con volver a Europa, objetivo marcado por el club. Se quería más, había que volver SI o SI a Champions, como si aquello fuera dar un paseo por la Concha a la luz de la luna. La Real cerró la primera vuelta con una derrota estrepitosa en Villarreal, 5-1, entre medias de una eliminatoria de octavos de final de Copa que por cierto, superó. La Real cerró sus primeros 19 partidos de Liga con el siguiente balance:

32 puntos, 9 victorias, 5 empates, 5 derrotas, 36 goles a favor, 28 goles en contra / 1,68 puntos, 1,90 goles a favor, 1,47 goles en contra por partido, 48% de victorias, 26% de empates, 26% de derrotas

La temporada anterior el balance era:

26 puntos, 7 victorias, 5 empates, 7 derrotas, 28 goles a favor, 25 en contra / 1,36 puntos, 1,47 goles a favor, 1,31 goles en contra por partido, 37% de victorias, 26% de empates, 37% de derrotas.

Vamos, lo que viene siendo UN DESASTRE.

La Real había jugado 3 competiciones hasta entonces. Una deplorable Champions en un grupo trampa, había superado al Algeciras con claridad en dieciseisavos de final de la Copa y estaba a punto de superar al Villarreal en octavos.

Vamos, lo que viene siendo UN DESASTRE.

Pasaron las jornadas, se seguía adelante en la Copa. adelante también en la lucha por Europa, pero se seguían criticando las rotaciones de Jagoba, el estilo de juego, que el equipo no transmitía lo del año anterior. Y así, se llegó a ayer.

Ayer se empató en Pamplona, resultado que por otro lado también se dio el año pasado (0-0 contra 1-1 de ayer). Estamos ahora mismo sextos, a 6 puntos del cuarto clasificado contra el que todavía tenemos que jugar, y que todavía tiene que visitar el Camp Nou, mientras que nuestro partido más complicado es este sábado, contra el Real Madrid, en casa.

Tenemos en datos objetivos 50 puntos (-4 respecto al año pasado), 14 victorias (-1 respecto al año pasado) 8 empates (-1 respecto al año pasado), 9 derrotas (+2 respecto al año pasado). 54 goles a favor (-3 respecto al año pasado), 44 en contra (+5 respecto al año pasado).

En contraposición, hemos alcanzado semifinales de Copa, hemos soñado con una final, (incluso hay quien vaticinó un título), hemos jugado y disfrutado la ilusión de la Champions, (porque yo me subo al carro de la Champions no se disputa, la Champions se disfruta), y vamos a jugar a final de año 14, repito, 14 partidos más que el año pasado. 14 partidos, un 37% más de temporada que el año pasado. Y si, seguimos en la pelea por Europa, y por la Champions.

Me vais a perdonar que intente infravalorar la opinión de aquellos que pedían que en Champions jugáramos SIEMPRE con los mejores. Me vais a perdonar que intente infravalorar la opinión de aquellos que pedían que en Copa jugáramos SIEMPRE con los mejores. Y me vais a perdonar que intente infravalorar la opinión de aquellos que pedían que en jornadas de 3 partidos en 6 días jugáramos SIEMPRE con los mejores. Los mejores, van a jugar de media un 37% más de minutos que el año pasado. Si no son más, se verá a final de temporada. Si los mejores no descansan, dejan de ser los mejores. Es ALARMANTE la bajada de tensión, calidad y esfuerzo de una estrella como Griezmann las últimas 4 jornadas. Es ALARMANTE el bajón que ha pegado Vela de liderar al equipo en 8-10 jugadas por partido a conducirlo en 4-6. Es ALARMANTE el bajón físico de Mikel Gonzalez, Carlos Martinez, David Zurutuza respecto a la pasada campaña. La lesión de nuestro lateral izquierdo que ha dejado fuera de combate 3 meses. La lesión de ligamento cruzado que ha dejado a nuestro fichaje estrella fuera para 4/5 partes de la temporada.

Pero hay que sacar SIEMPRE a los mejores. Porque en Liga nadie rota, porque en Champions nadie rota, porque en Copa nadie rota. Porque los demás equipos están compuestos por superhombres con baterías recargables de energía solar.

Me vais a perdonar que le de algún mérito al entrenador que está conduciendo a la segunda mejor Real Sociedad en Primera División desde hace 10 años. Que de algún mérito al entrenador que nos hizo disfrutar lo que nos hizo disfrutar en Gerland, y sin irme tan lejos, hace mes y medio en Anoeta contra el Barça. Porque parece que muchos han olvidado que es el MISMO entrenador que plantó cara tácticamente al todopoderoso Barça de Messi, Neymar, Xavi e Iniesta. (entre otros). Porque parece mentira pensar que Jagoba le den los palos que le están dando, y al Sur, en Nervión, a Emery le quieran poner una estatua cuando echándole un 2ªB en Copa, y estando con medio pie fuera de los cuartos de UEFA, tiene a su equipo en Liga EMPATADO con nosotros con estrellas también de talla mundial como Rackitic, Reyes, Bacca o Gameiro.

Siempre queremos más. Pronto olvidamos lo que era ver partidos como el que ayer tuvo que ver el aficionado de Osasuna, sabiendo que el gol de Oriol Riera no es más que “el punto de la fe”. Pero ayer también palos al entrenador que dice, que contra el Madrid “no tenemos nada que perder”. El objetivo es volver a Europa. El 4º a 6 puntos, el 5ª empatado, el 8ª a 10 puntos, pero la gente pidiendo avionetas de “Jagoba kanpora” sobrevolando Anoeta el sábado.

Que triste es vivir así. Que triste es pensar que “el vecino del segundo sabe más de fútbol que el bilbaino este de los cojones”. Que triste es pensar en que la plantilla de la Real da para entrar en Champions sin contemplaciones. Que triste es olvidar de donde venimos. Nos quejamos de aficiones como la del Valencia cuando en casa, tenemos gente que sigue pensando que no ganar todos los partidos que no sean Barça, Madrid y Atleti por 5-0 es un fracaso.

Que confundidos nos tienen los grandes. Los que ganan 30 partidos al año, hacen 100 puntos y tienen presupuestos de 500 millones. Nuestro fútbol no es otro que el de la lucha, el de la brega, el de dejarnos los huevos en el campo. Y si no damos el 100%, no somos más que Valencia, Villarreal, Athletic, o Sevilla. Pero aun no siendo más, peleamos por cotas que no hemos peleado desde hace 30 años. Meternos en Europa dos años consecutivos.

Mientras vosotros viváis intentando derrumbar la casa que hemos construido los últimos 5 años, dando palos a los jugadores y entrenadores partido tras partido, yo seguiré disfrutando del sueño de ver los colores de mi corazón paseador por Europa. Y si, me da casi igual sea en Old Trafford, en Gerland, o en el Red Bull Arena del Salzburgo. Europa siempre es un sueño, y si no, que se lo digan al United, que el año que viene tendrá que verla desde casa, mientras nosotros, con “el que no tiene ni puta idea de fútbol” veremos jugar a nuestro equipo entre semana. No se si será los martes y los miércoles, o solo los jueves. No se si será en el sueño de la Champions o en la ambición de la Europa League. Cada cual tiene su particularidad. Si bien no es posible soñar con ganar la Champions, por qué no pensar en una final europea de Europa League.

Seguimos luchando, partido tras partido.

Sed buenos, o parecedlo

Lo inevitable no se puede evitar

El de hoy no ha sido un partido cualquiera. En una semana llena de emotivos homenajes a un grande del fútbol español que hizo mundial su éxito encaraba un partido complicado.
Recibíamos en casa, en Majori, al Aloña Mendi de Oñati. Segundo clasificado, un punto por delante en la tabla y con un resultado desfavorable de 28 26 en la ida.
Pocas cosas hay mejores que reunirse en grupo, en equipo justo antes de un partido y soltar tensión. Se ha visto nada más llegar al vestuario. Concentración, atención, motivación.
No escribo hoy sobre balonmano para hablar del partido que hemos sacado hoy adelante como grupo, como equipo. No hablo para comentar las magníficas jugadas del final del partido que nos han hecho levantar un partido y marcador adverso. Escribo por que me apetece abrirme, contar el sentimiento amargo que me ha recorrido hoy en el calentamiento.
No he podido dejar de pensar en que el pasado domingo, sobre las 16.00 de la tarde, saltó al campo de Berillo un chaval como yo. Un chaval de 26 años, natural de Ormaiztegi, a no más de 15 minutos de donde vivo y 5 de donde juego. Un chaval afable, cariñoso, majo. De estos que dices, “buena gente”. Aquel chaval posiblemente se despidió de su novia con un beso fugaz después de comer. Quizá ni siquiera habló con sus padres aquel dia. Posiblemente dejara un vago “geroarte” antes de cerrar la puerta de casa maleta al hombro. Aquel chaval, no volvió.
Urtzi Gurrtxaga era el capitán del Tolosa, un equipo de regional, lejos de la élite, lejos de las cámaras. Urtzi era un tío sano, con sus juergas puntuales, con sus risas y sus días malos. Era uno más en este mundo que gira, pero el domingo algo dentro de él dijo “hasta aquí”. Hoy por la mañana, a 40 kilómetros de donde aquel chaval perdió la vida, y dejó marcada la de sus familiares y amigos, mientras calentaba pensaba en qué me diferenciaba de él, y se me han revuelto las tripas con la respuesta. Me he acordado de que por la mañana casi no me he despedido de mis padres, que no le había dado un último beso a mi novia, que ni siquiera le he dicho adiós a mi hermana… No hay nada que nos separe de salir un día de casa y no volver, pero si hay cosas que puedes hacer para que los de tu entorno sepan lo que tu sientes. Hay que vivir cada minuto cómo si no fueras a agotarlo. Cada día como si no pusieses si vas a ver su fin. Yo no conocía a Urtzi, pero el era solo uno más, uno más de todos nosotros, todos los que disfrutamos de un deporte los fines de semana, todos los que cogemos coches, trenes o autobuses para ir a clase, a trabajar. Dentro de todos llevamos un pequeño Urtzi

Sed buenos, o parecedlo

La vida es soñar

Tenía muy abandonado esto.

Lo tenía tan abandonado que ya ni me acuerdo cual fue el último partido de la Real que comenté. La verdad, me había aburrido de luchar contra todos aquellos que tachaban la temporada de la Real de pauperrima, de lamentable, de desastrosa.

La Real a los mandos de Jagoba Arrasate ha dado una auténtica lección a todos aquellos que en Octubre dudaban de este equipo. Resultados anómalos en muchos campos o partidos, pero la cosa está clara. Este equipo sigue teniendo mordiente arriba.

Las Navidades han sido convulsas, con una oferta del Chelsea a la Real Sociedad por Antoine Griezmann que los dirigentes han querido tapar. Con unas dudas más que sembradas de la directiva que no sabía si quería seguir. Solo el sueño de ser la directiva que remodele Anoeta y de a la Real un campo de verdad les ha animado a seguir. Con todo este “desastre” hay una sola cosa en la cabeza de los jugadores. La Copa. Y es que por mucho que parezca que tanto Jagoba como los jugadores han dejado de lado la competición que se sorteó y dejó a la Real un cuadro asequible hasta semifinales, los jugadores han ido más lejos. A la hora de negociar las primas de este año, se han olvidado del cuarto puesto, y han puesto todos los huevos en la misma cesta. La de conseguir un título, la de conseguir la Copa del Rey.

Siendo conscientes de que en la época del fútbol que vivimos en la que las Ligas se ganan con 100 puntos y no con 70, la Real no puede aspirar a conseguir una ahora mismo. Siendo también conscientes de que tenemos un equipo para pelear la cuarta posición en Liga, es impensable poder conseguir el máximo trofeo a nivel de clubes (lease Champions League). Así que la máxima de la afición y plantilla txuri-urdin pasa a ser el trofeo de Su Majestad el Rey de España.

El Algeciras fue rival en la ida, en un partido malo de la Real que tuvo que solventar a la vuelta. 4-0 y a pensar en otra cosa. Ya estábamos en octavos. La ronda más complicada hasta ahora para los donostiarras, que se las veían con el Villarreal. 0-0 en Anoeta, un resultado que para ser la Real es bueno, que es difícil que no marque un gol fuera de casa. las dudas estaban en la defensa, más aun cuando en un pésimo partido jugado en Castellón un lunes a las 22.00, el Villarreal nos pintó la cara y bien pintada. Salir de ese bache parecía complicado pero un gol de Javi Ros daba alas a los jugadores. Llegaba entonces la perita en dulce, el Racing. Un Racing al que más de uno (me incluyo) temía, ya que se había cargado ya a Sevilla y Almería, dos Primeras. El partido de ida en casa nos beneficiaba en este caso, solventar la eliminatoria y a otra cosa. Un tardío gol del Racing nos dejó un sabor amargo con el 3-1 en el marcador y las ligeras dudas del partido del Sardinero. Mientras se gestaba el fichaje de Sergio Canales, en su antigua parroquia se gestaba un acto heroico si me permitís opinar. El Racing, en un acto sin precedentes protestó conjuntamente a su afición contra la gentuza que tenían metida en los despachos y se plantó. No jugamos dijeron, y así fue, no jugaron. La Real se solidarizó dando a su vez un ejemplo claro de deportividad y compañerismo para con la gente que peor lo pasa en las divisiones inferiores.

Y así, con Sergio Canales ya vestido de txuri urdin, la semana de Urtzi Gurrutxaga y el día en el que dos bárbaros intentaron tomar protagonismo atacando a la familia de Paco Gonzalez, la Real se presentaba en el Camp Nou para la machada. La mentalidad, sacar un buen resultado, dejar la eliminatoria abierta. Cabe decir, que allá por las 21.00 cuando leí el once del Barça me quedó claro que los blaugranas no querían especular y ponían todo su armamento. Jagoba, sorprendía a propios y extraños sacando un once muy Montanier con línea de 5 atrás y un doble pivote de contención Gazta-Elus.

A los 3 minutos la Real había tenido la primera, y sufría pero no en exceso. El plan de Jagoba estaba saliendo ante el asombro de más de uno. La Real, con una mentalidad muy muy defensiva y pobre a mi juicio, estaba plantando cara a un Barça que no conseguía llegar con total claridad ante la meta de un Eñaut que se marcó un partidazo para sus detractores. Mascherano y Busquets, dos hombres básicos ya habían visto sendas amarillas cuando en una jugada de combinación del Barça, Zurutuza roba un balón con su consiguiente patadón arriba del cual Clemente se sentiría muy orgulloso para que Carlos Vela corriera como si no hubiera un mañana. Y ahí estaba yo, levantándome de manera progresiva como cuando ves a un jugador enfilar en un uno contra uno a un portero. Mascherano por delante, control orientado del azteca que se empareja al argentino, forcejean, entran en el área y un agarrón clarísimo de Mascherano que en última instancia desequilibra a Vela que no lanza comodamente, y Pinto la saca con el pie. PENALTY!!! grito en casa. PENALTY!!! me llegan 3 mensajes a la vez. PENALTY!!! dice media Guipúzcoa, pero Gonzalez Gonzalez, que nada tiene que ver con Paco no se moja y permite que siga el juego. La contra del Barça desemboca en un saque de esquina en el que mientras el balón se vuelve a poner en juego dan la repetición. La pena máxima es flagrante. No hay ninguna duda, solo cabe saber si el árbitro está bien colocado o no. El corner se ejecuta y una mala voléa de Pedro con Elustondo haciendo la primera de la noche y rompiendo el fuera de juego por quedarse 4 metros por detrás de la línea defensiva hacen el resto. El balón llega a Busquets que con suavidad la pone en la cepa del palo. El clásico del 0-1 al 1-0 se da en el minuto 44 de la primera mitad, y no viene solo. Iñigo Martinez es expulsado por decirle al árbitro “vete a tomar por el culo”.

Después vendría el jugadón defensivo del año, dejando una vez más, y son innumerables, que Gorka Elustondo no es un jugador de Primera División. Simple y llanamente porque a un jugador de Primera División no se le ocurre despejar un balón del borde del área hacia dentro del área. Simplemente porque cuando sale al campo con esa camiseta que media Guipúzcoa mataría por vestir no se deja la piel en el césped. Simplemente porque llevamos 8 años esperando la explosión de un jugador, que no es jugador.

Era jueves,. ayer. La mala hostia del partido todavía no se me había pasado. Ni la jugada del penalty ni la de Elustondo salían de mi cabeza. No podía dejar de pensar en que si el árbitro hubiera visto esa jugada, hubiera sido como mínimo, dejar al Barça con 10, y de transformar el penalty 0-1 contra el Barça con uno menos, con lo que implican ambas cosas, dejar al Barça con 10 te da la opción de replegarte más y salir más rápido, Iñigo Martinez hubiera seguido en el campo y además, ya hubieramos marcado fuera de casa en una eliminatoria, cosa básica para el devenir del partido de vuelta.

Y con estas me pongo a ver la repetición de la jugada, en la que marcan donde estaba el árbitro en la jugada. Y la conclusión es sencilla. GONZALEZ GONZALEZ es un impresentable que no se moja a pitar un penalty al Barça. No voy a decir que la Copa está comprada, no voy a decir que los árbitros son malos, simplemente digo, que está muy mal visto pitar un penalty a un grande, y aquello era penalty y expulsión. El Barça en inferioridad numérica y vaya usted a saber si 0-1.

Y no acaba ahí, porque veo después una imagen en la que Sergio Busquets le dice exactamente lo mismo que Iñigo Martinez al árbitro cuando le muetra la amarilla, añadiendo un “NO ME JODAS” al final. Mismo caso, distinto criterio. Pero tranquilos, este señor no se irá a la nevera como Ayza Gamez por echar a Cristiano. Este, el fin de semana volverá a pitar, y posiblemente nos volverá a pitar algún partido, y seguirá pitando mientras los clubes pequeños no se sienten y digan todos de forma unánime que no juegan esta competición, ni la otra, en la que parece que si no estás en los tres primeros puestos de la clasificación no tienes derecho a un arbitraje justo. No soy de los que se suele quejar de los arbitrajes, pero Gonzalez Gonzalez pasa a formar parte de una lista en la que ya estaban otros como Pino Zamorano o Bernabé García. Personas non gratas en Anoeta.

Con todo esto, solo despierta un sentimiento en mi. Se lo jodido que es un miércoles a las 22.00, se lo jodido que es remontar un 2-0 al Barça, pero Anoeta debe vestir sus mejores galas el próximo miércoles para vivir un hecho histórico en 26 años, una semifinal de Copa. Y el equipo, sea el que sea, tiene que sentir el apoyo incondicional de todos los espectadores y empujar a nuestros 11 chavales hacia una remontada histórica para dar en el morro al fútbol español. Ya no por la Real, sino porque se haga justicia, ojalá al Barça le esperen los peores 90 minutos de su historia en Anoeta.

Cada vez idolatro menos estos clubes que antes me maravillaban, y ahora empiezo a pensar que es mejor ser del Alcorcón que del Madrid, y mejor del Hospitalet que del Barça. Solo hace falta ver el agravio comparativo, y los modales de más de uno en el verde.

GORA ERREALA

Sed buenos, o parecedlo

Y, ¿por qué no?

No fue lo del miércoles algo soñado. Allá por las 20.15 con mi camiseta txuri urdin tumbado en el sofá, sonreía de oreja a oreja viendo la posibilidad de un partido plácido. La Real dominaba el juego, y para más inri, Antoine, con un potente zurdazo, ponía el 0-1 en el marcador antes del descanso. Después del cuarto de hora de rigor, el mismo protagonista, aprovechaba un fallo garrafal de la defensa del Valladolid para poner el 0-2. Tiré de ironía.

Me puse a escribir tweets. Uno, dos, tres, cuatro…. no me acuerdo cuantos. Hablaba de lo mal que jugaba esta Real en paralelo a los tweets de los que lamían ahora el culo de Arrasate, de los que hablaban de nuevo de la pegada de la Real, de los que volvían a agachar las orejas ante Carlos Vela… Y es que estoy aburrido de esta situación, de los que critican antes del minuto 10, de los que rajan día si y día también… Y para mal fario mio, y no solo mío, la Real se marcó un “Real” que esta semana ha consistido en que te claven dos goles en menos de 5 minutos. Le pasó a la Real, le pasó al Madrid en Vallecas, pero es que este segundo ni nos va, ni nos viene.

La Real dominó 70 de los 90 minutos del partido en Zorrilla. La Real fue superior en 70 de los 90 minutos del partido. Y sin embargo a la Real lo salvó una genialidad de Claudio Bravo casi con el tiempo cumplido después de una impertinencia, después de un error garrafal de alguien que casi nunca los comete, Mikel Gonzalez. El de Mondra se quería morir en el momento en el que vio al árbitro señalar el punto de los 11 metros, y es que un penalty en el último minuto y con una chiquillada de ese estilo escuece a cualquiera. Por suerte bajo el travesaño estaba Claudio Bravo, Santo de los devotos y portero que después de ni se sabe cuanto (mi padre decía que desde el ’87 con Arconada y la Copa) paraba un penalty para dar puntos a la Real. Punto en este caso.

Arrasate comparecía en rueda de prensa a explicar que habría que hacer el sábado, a las 16.00, bueno ese punto fuera de casa, ganando a Osasuna y haciéndonos con un botín de 10 sobre 12 en las últimas 4 jornadas. Me pareció curioso el dato. El año pasado. El año idílico, el año que la Real y los realistas se vanagloriaban, el equipo donostiarra no consiguió ni una sola racha de 9 puntos consecutivos. Ni una sola racha. Ayer, 4 de Noviembre se cumplía un año de que aun con Pochettino en el banquillo, Colotto colaba en la red de Anoeta un gol que dejaba a la Real en 15º posición, con 10 puntos y con la grada cantando “Montanier Dimisión”. Eso ocurrió, y de eso se acuerda muy poca gente.

Ese equipo, desahuciado, sin personalidad, sin crédito, quedó cuarto en Liga. En cuarta posición, posición Champions. Es decir, quedó por delante de 11 de los 14 equipos que le precedían en la tabla en esa jornada 10. Este año, con la Champions disputándose, en la jornada 10 llevábamos 13 puntos y estábamos 12º. El entrenador no valía, no sabía manejar el vestuario, la estrella del equipo era un putero juerguista y el delantero fichado en verano un borracho sin remedio. Ha pasado un año y un día, es la jornada 12º de la Liga 13/14, la Real va 7º, disputa mañana un partido contra un equipillo de barrio llamado Manchester United en una competición de aficionados llamada Champions League y llevamos 17 puntos con 10 de los últimos 12 posibles.

Y en vez de estar contentos de los 5 chirlos del sábado, de las 3 asistencias de Rubén que se consolida, de haber (por fin) logrado meter un buen meneo a los navarros y vengar aquel partido de “El Sadar” donde hubo lo que no tuvo que haber pero no hubo lo que si, estamos dándole vueltas, minutos de radio, televisión y páginas de periódicos a Seferovic por llevarse la mano a la boca y mandar callar a la afición. Expongo el problema:

Partimos de una base. Al suizo le sobra ese gesto, y el de Valladolid, y otros muchos. Al suizo le sobra quizá algo de personalidad y le falta modestia. Y a la afición de la Real le falta cerebro. Le falta cerebro cuando un jugador suyo, con una camiseta suya, con su escudo en el pecho salta al campo y pita. Ahí, hay falta de cerebro. Y contra el Almeria, a Haris Seferovic, aquel del golazo frente al Getafe, aquél del golazo que me hizo llorar en Gerland, Anoeta, o mejor dicho, un sector, le pita, internet le llama juerguista, le achaca falta de profesionalidad y dice que lleva 11 jornadas sin marcar y se va de fiesta. Y nos olvidamos, una vez más, de que solo se habla cuando las cosas no salen. Y es que estoy convencido de que Vela y Antoine por nombrar a dos salían el año pasado de fiesta más que la música. Y estoy convencido de que Necati, aquél delantero al que Anoeta jaleó jornada tras jornada y que marcó UN solo gol en Segunda, también se iba de fiesta. Y no se pitaba. Y no se pitaba porque en el campo se veía lucha, entrega, sacrificio. O no se pitaba porque marcaban goles. Y yo a Seferovic le veo de todo. Y yo a Vela le veo de todo. Pero basta, que 4, 44, o 444 piten, para que un suizo de 22 años se rebote y se lleve una mano a la boca pidiendo silencio. Y sin olvidarme de la base de esta problemática, EN PARTE, razón no le falta al suizo. Los pitos siempre suenan por encima de los aplausos, y la grada, todopoderosa en su opinión, se equivoca. O parte de ella. Pitan pocos pero se indignan todos. Y se nos olvida, que el gesto de Seferovic no va contra los 25.000 restantes que no pitan, va contra los pocos que le pitan. Y creo, que a nadie le gusta que le piten.

No voy a alargar el capítulo más allá porque seguiría dando que hablar, y no lo pretendo. Resumo de manera sencilla.

Martes, 5 de Noviembre, 20.45, Anoeta, Real Sociedad vs Manchester United: ¿Por qué no?

Sábado, 9 de Noviembre, 16.00, Santiago Bernabeu, Real Madrid vs Real Sociedad: ¿Por qué no?

Somos capaces de eso y de más. Así que dejémonos de indignaciones, de pitos, de broncas, de copas y fiestas y preguntémonos:

Y, ¿por qué no?

Sed buenos, o parecedlo

Cara, cruz o canto

Old Trafford se conoce entre otros muchos nombres como el “Teatro de los Sueños”, y los sueños para la Real el pasado miércoles terminaron casi antes incluso de empezar. Fue emotivo sin duda, ver como ante la lluvia de 6000 flashes que salían del fondo que defendió Claudio Bravo en la primera mitad, salían al cesped los 11 jugadores txuri urdines, esta vez desde una esquina, desde un corner y no desde el centro como acostumbra a suceder.

Posaron todos, sacando pecho mientras la cámara recorría los 27 protagonistas con el escudo de la Real en el pecho, representando un pueblo, representando un sentimiento. La música dejó de sonar, los cánticos realistas atronaban en la inmensidad y majestuosidad de Old Trafford y aún el balón no había rodado. Y quizá hubiera sido mejor así. Porque todo se apagó en el minuto 1. Todos los flashes, los focos que alumbraban el campo, el brillo especial de ese capitán orgulloso de su equipo, de llevar esos colores en el estadio que desde el comienzo él había querido visitar, se apagó al minuto 1 cuando de forma consecutiva una pérdida de balón de Vela, una permisividad excesiva de la defensa realista y el mal fario de Iñigo Martinez al intentar despejar un balón, se unieron para apagar todo de golpe.

Un gol en contra en el minuto 1 en Old Trafford, y encima había sido uno de los nuestros. El cuento no podía empezar peor. Ni el más cruel de los guionistas hubiera podido pensar, imaginar, soñar con un comienzo así. La cara de los protagonistas lo decía todo. El silencio que envolvía mi salón se podía casi oir. Envuelto en mi bufanda, con mi camiseta del balón bordado puesta no podía creer lo que veía y sin embargo, todo tenía lógica.

Los 3 partidos que ha jugado la Real en esta categoría han tenido sin lugar a duda un nexo de unión, una correlación entre ellos, y no es otra cosa que la falta de intensidad con la que el equipo ha disputado los primeros quince minutos. Y es que después de ese gol no vino una respuesta agresiva de la Real, ni mucho menos. Siguieron los minutos de nerviosismo e incertidumbre clásicos del primer cuarto de hora de los partidos de Champions. Y no fue hasta después de sacudirse un poco esa presión cuando los jugadores comenzaron a darse cuenta de que aquello no era más que otro partido de fútbol, y comenzaron a combinar. Y entonces llegaron las jugadas de toque, de calidad, incluso de levantar “oh!!”-s en la grada. Charly hizo un par de las suyas, Antoine mandaba al palo una falta ejecutada con mimo y calidad y la Real llegaba al descanso pidiendo 10 de prolongación, porque sus mejores minutos estaban sucediendo en los últimos del encuentro.

Tras el descanso las cosas no fueron tan fáciles. La Real se volcó algo más en ataque y el ManU aprovechó sus oportunidades en ataque. Los espacios que se crearon a las espaldas de los defensores de la Real fueron muy bien utilizados por los Red Devils que supieron sacar máximo partido a las contras y pusieron en aprietos a los realistas en demasiadas ocasiones. Si bien el resultado final reflejó un justo 1-0, las leyes del fútbol no se rigen por la sensatez y la Real pudo marcar hasta en dos ocasiones (la falta de Antoine y un centro-chut que se estrelló en la cruceta de De la Bella) pero el ManU también pudo hacer más goles a la contra. Sea como fuere, la Real todavía no ha estrenado su casillero de puntos en esta Champions y los más de 6000 realzales desplazados hasta Manchester se volvieron de vacío, con una gran esperanza a sus espaldas, pero de vacío. Ni siquiera el saludo final de casi todos los jugadores al fondo de los realistas fue suficiente para ellos.

Y es que ahí radica parte de la polémica de esta semana que cerró su círculo, o eso espero, este pasado domingo en Anoeta. La Real se enfrentaba al colista, y personalmente, aunque en una compañía inmejorable por primera que no última vez a mi lado en el estadio, llegaba al feudo txuri urdin con el nerviosismo clásico que la Real transmite en citas como estas. La Real tiene una capacidad histórica de revivir muertos y la oportunidad del domingo se mostraba más clara que nunca. Arrasate alineó un once lógico y de garantías, dando descanso más que merecido a De la Bella que está pletórico esta temporada también e introduciendo a Jose Angel y Pardo además del Chori Castro en lugar del mencionado lateral catalán, un Zurutuza al que se vio algo justo en Old Trafford y un Vela que protagonizó la polémica de la semana.

El mexicano podía haber elegido mejor momento y forma para mostrar su interés en salir de la Real a un bajo precio. La verdad, la víspera de un partido histórico como el que los realistas disfrutaron en Manchester no parece la mejor de las fechas para dar una entrevista con una bomba así. Y ni siquiera el 3-0 que ya campeaba en el tanteador cuando el azteca pisó el 105×69 de Anoeta sirvió para acallar los pitos que se pudieron oir desde la grada.

Lo más destacable de un encuentro en el que el Almería plantó cara 11 minutos, los minutos que transcurrieron entre el pitido inicial y un sauqe de banda del Chori que peinó Xabi dentro del área andaluza para que Griezmann saltara por encima de Rafita para colocar el balón en las mallas. El Almería no inquietó el arco de Bravo salvo en el gol anulado porque el balón hizo un arco demasiado extenso en un corner ejecutado apenas 3 minutos más tarde que el gol realista. Los de Arrasate fueron superiores a un rival que pese a no jugar mal no creo peligro. Se notó que los almerienses fueron demasiado planos en un campo que pese a quien le pese es duro hoy en día, y frente a un equipo que si le das facilidades te va a acabar matando.

La segunda parte sirvió para ratificar que para llevarse el partido la Real necesitaba asegurar un segundo gol, y este no tardó en llegar. Otra vez más, Antoine, y otra vez más, de cabeza, el galo ejecutó de manera magistral un centro de Jose Angel desde la izquierda que fue de más a menos durante todo el partido. 2-0, la tranquilidad en la grada y tiempo para la fiesta. Fiesta a la que se sumó el lateral asturiano, estrenándose en Liga con la Real como goleador, dejando su sello de calidad, que la tiene y que no la muestra en demasía. Un zurdazo potente al segundo palo después de un buen recorte a su par selló el 3-0 que firmó el marcador donostiarra al final del encuentro. La entrada de Seferovic al campo produjo algún que otro pito por parte de la inchada que parece que reprocha al “italiano” sus salidas nocturnas, y fue más clarividente al salir Vela en lugar de Chori. Vela, al que se ve mejorado en peso (de manera irónica) y con pocas ganas de trabajar en defensa, no mostró en los minutos que tuvo una mejoría de juego, y tendrá que esperar a este miércoles en Valladolid, fuera de Anoeta y quizá con menos presión ambiental para poder ganarse otra vez ese cariño de una grada que desde que llegó, no ha dejado de corear su nombre.

Es verdad que hace tiempo escribí unas líneas (unas cuantas de hecho) sobre una famosa salida nocturna en Madrid después de una derrota por 5-1 ante el club de chamartín. No volveré a esa senda porque el año pasado ya se demostró que toda la parafernalia de salidas nocturnas, copas o falta de ganas de entrenamiento durante la semana no aparece si los resultados son buenos. En el momento en el que el equipo flaquea es cuando toda esa “basura” aparece en noticiarios y programas de radio o televisiones y que hace que la grada la tome con gente que seguramente de otro modo, no la tomaría. Es fácil señalar a unos, y no digo que sea injusto. Jamás, repito, jamás he pitado a un jugador de la Real, ni siquiera al equipo, y no será esta vez cuando lo haga. Apoyé a Antoine hace un par de años cuando quiso irse al Atletico. Apoyé a Darko en su famosa portada de Marca con la camiseta del Madrid, y lo haré ahora con Vela, por un sencillo motivo. Lleva mi escudo en el pecho, y mientras pelee por esos colores, merece mi respeto. Sera Jagoba el que decida si está o no para jugar. Si merece o no un castigo, y como confío en el entrenador que tenemos, confío en que toma las mejores decisiones para el equipo.

El año pasado a estas alturas teníamos 10 puntos, una sola competición en juego y estábamos penultimos. Afrontábamos un match ball en Málaga con Montanier pendiente de un hilo, y acabamos jugando Champions. No tiene que ser ni de largo el mismo final, pero confío en que la Real sabrá gestionar sus momentos y sus jugadores con cabeza. De momento, solo hay una cosa que me preocupa: Valladolid, miércoles, 20.00. Ahí se verá una vez más el potencial de este equipo, pero sin olvidar que esto es fútbol, que el sábado hay otro partido, y que en este deporte la moneda siempre puede caer de cara, cruz o canto.

Sed buenos, o parecedlo

Camino a la felicidad

Da igual que emisora de radio sea, que programa sea, que franja horaria sea. Todo aquel que ha escuchado un programa deportivo conoce tres palabras. Pepe Domingo Castaño.

Pepe es un maestro de la radio y de la vida como decía Juan Antonio Alcalá. Pepe Domingo Castaño tiene una filosofía que hoy hago mía. “La felicidad, no es si no el camino hacia ella” Hoy es dia 23, y ya van 9 los días de mes que al llegar a este número hacen más sencillo levantase de la cama. Y es que los caminos hay que recorrerlos, y la felicidad hay que buscarla recorriendo, cada uno, su camino.

Hace casi un mes que no escribía aquí. Distintas circunstancias me han hecho no poder comentar los partidos que ha jugado la Real estos días. Lo primero, mi extradición, la última, a Irlanda. Desde allí y como pude, logré ver el desembarco de Leverkusen, y la desgracia de Vallecas. Dos partidos que pintaban igual, a empate, y que al final dos errores individuales y puntuales de Markel y de Bravo, hicieron que la Real no sumara un solo punto de esos 6 tan importantes que había en juego.

Luego, vino la selección. Los trámites ante Bielorrusia y Georgia los solventó la selección, clasificándose como primera de grupo para el Mundial y sin apuros. La única inquietud de los seguidores de “La Roja” ahora son los 23 que “El Marqués” facturará camino a lograr ya no algo de leyenda, sino un hito histórico inigualable.

Y así, con esas, nos plantábamos en la jornada 9 de la Liga, con la Real visitando Mestalla, los aficionados a caballo entre la ilusión que todavía reside en sus corazones de esta temporada, y la tensión de verse abajo y acercarse con mayor celeridad los puestos rojos de la clasificación. Hubo quien confiaba de nuevo en la llamada “Mestallización”. Y no se sabe muy bien como, no se sabe muy bien por qué, la Real dio su mejor imagen en 20 minutos que le bastaron para marcar 2 goles y dedicarse a guardar la ropa. Los 3 puntos de Mestalla, hacen que sean ya 5 las jornadas consecutivas contra el Valencia que la Real lleva ganando. Y no es decir poco. El naranja volvió a ser clave en una victoria realista, y lejos queda ya el ridículo uniforme que la Real vistió en Valencia contra el Levante. Parece que Nike hizo bien las cosas esta vez y notando la presión que ejerce la marca Adidas se puso las pilas. No servirá de nada sin embargo, ya que la Real volverá a la firma de las tres rayas al final de esta temporada, recuperando así la marca deportiva que vestía cuando ganó sus dos ligas.

Y entrábamos en una semana en la que los sentimientos son encontrados. Ha habido de todo. Me he encontrado de todo. Gente que sin siquiera preguntar, daba por hecho que hoy, a esta hora, yo iba a estar en Manchester. Gente que se ha atrevido a dudar de mi realismo por decir que no voy, y que no me apetece ir a Manchester. Pero ante todo, respeto.

Siento una inmensa alegría al ver los 6000 realzales que vestirán esta noche Manchester de txuri urdin. Siento una alegría inmensa y una felicidad que me recorre entero por ellos, pero realmente, no siento envidia. Estoy convencido, de que 2000 de esos 6000 que están camino o en Manchester, se arrepentían o ponían en tela de juicio el esfuerzo que iban a hacer después del partido ante el Rayo. Estoy seguro que entre esos 6000, hay más de uno que abandonó Anoeta antes de tiempo ante el Shaktar. Y estoy seguro de que entre esos 6000 hay también más de uno que solo quiere hacer negocio.

Hace casi dos meses y medio de la noche que pasé en Anoeta. Aquello, me cambió. Es fácil decir que estuve en Lyon, lo difícil es el camino que hay que recorrer para estar allí. Desde que el día del sortero vi como a la Real se le encuadraba en el Grupo A, me vino a la mente un nombre. Xabi Prieto. El único superviviente de la última andadura europea de la Real tenía el sueño de jugar allí antes de retirarse, y el 29 de Agosto, veía cumplido su sueño. Hace casi dos meses de eso. Enseguida, hubo gente reclamando entredas, hubo quien pasó dos noches en Anoeta para adquirirlas. Hubo quien tiró de contactos, locales o internacionales para conseguirlas, y mientras, puedo prometer que no moví un solo dedo para ir camino a Manchester. Las bien, traté a toda costa de traer Manchester aquí.

Las prioridades en la vida son unas y hay que marcarlas rápido. Estuve en Lyon por dos razones principales. La primera, la misma que por la que intenté traer Manchester a casa. la segunda, porque no sabía cuanto tiempo podía pasar hasta poder ver un partido europeo fuera de casa. Una vez dentro, y una vez vivida la perfección de lo que fue Lyon, Manchester me da pereza. Me da pereza en el sentido de que el viaje no es tan cómodo. las personas que podrían venir conmigo no están y el “Teatro de los Sueños” es un lugar para disfrutar. Y yo se lo que siento por la Real, por mi Real, la que me han inculcado desde niño, la que he mamado desde que mamaba leche y con la que tengo la suerte de disfrutar este año por vigésima primera vez en directo. La Real es parte de mi vida. Hay gente que admite que el resultado del fin de semana le nivela el ánimo de lo que resta de semana. Soy uno de ellos, y me agobia ver a la Real mal. Soy uno de los que quiere ver siempre a la Real, sea donde sea. Pero no en Old Trafford.

Seré un espectador más, un día, quizá contra el City, quizá contra el Everton, quizá contra el Chelsea, o a lo mejor contra el Watford. Sé, que estaré un día en Old Trafford. Igual que se que un día estaré en Anfield, igual que estuve en el Bernabeu o en el Camp Nou. Pero no será con la Real. Será en un momento en el que el partido me permita, sin nervios, sin inquietudes, sin temores, disfrutar como se merece un templo del fútbol como ese. Será en compañía, la que merece un lugar como ese. Y no puede ser mordiéndome las uñas a falta de media hora para empezar el partido.

Ojala los 6000 de Manchester disfruten del encuentro. Ojalá Xabi tenga, después de las dudas de hace un mes ante el Barça, la posibilidad de cumplir su sueño, y ojalá sea desde el comienzo. Ojalá cumpla cada uno de los integrantes de la plantilla de la Real el sueño de ganar en un lugar mítico y lleno de magia como Old Trafford. Y ojalá esos 6000 seguidores vean recompensado su esfuerzo económico y personal de estar allí.

Solo deseo lo mejor para esta noche. Es una noche histórica para el realismo. Es una noche histórica para todo aquel que sienta la Real muy dentro. Old Trafford se vestirá de gala. Habrá muchos de rojo, los “Red Devils” estarán al acecho, pero habrá un rincón, apartado, donde 6000 gargantas vestidas a todo color, txuri urdin, puedan celebrar hoy una noche histórica. Ojalá sea el resurgir de la Real, y qué mejor, que en un lugar como Manchester, en un recinto como Old Trafford.

6000 estarán allí. Otros en bares, y muchos en sus casas. Habrá quien tenga que vivirlo desde el trabajo, maldiciendo su mala suerte. Hay otros, que se perderán el partido de Anoeta. Es lo de menos. Todos recordaremos donde vimos aquel partido. Cuando a las 20.42, con una Manchester estrellada, las luces de Old Trafford a plena potencia de la megafonía suene el himno de la Champions muchos derramarán lágrimas. Y dará igual donde estén. Allí, aquí, o más allí. Todos estamos unidos en un sentimiento, todos estamos unidos por unos colores. Todos estamos unidos entorno a un propósito.

Somos la Real Sociedad de San Sebastian. Somos el equipo del corazón de los guipuzcoanos, y a buen seguro, Guipúzcoa ampliará hoy sus fronteras para abarcar medio Mundo. Hoy, estamos todos juntos, unidos por unos colores. Unidos hacia un sueño. Unidos en el camino. Unidos en el camino a la felicidad.

Sed buenos, o parecedlo

El esperpento de Anoeta

Tengo 25 años. Soy socio de la Real desde Julio de 1993, es decir, esta es mi vigésima primera temporada como socio de la Real. Desde el primer día, la inauguración de Anoeta el 13 de Agosto de aquél mismo año, he ocupado un mismo lugar en la grada, un mismo sector, una misma puerta de entrada. Desde aquel día seguro que son menos de una docena las veces que he faltado a Anoeta. He vivido de todo. Ridículos en Copa, goleadas de Liga, alegrías inmensas como el 5-0 al Athletic, el 4-2 al Real Madrid, un ascenso, un centenario. Por contra, he vivido momentos muy tristes. El penalty de Savio, el no ascenso del primer año de Segunda, un debut nefasto en Segunda División, partidos con frío, lluvia y hasta nieve en Segunda…. Por mi al rededor han pasado todo tipo de personas, y personalidades también. Cerca de mi se sentaba Txema Vitoria, más conocido como “Txiribiton”. Cerca de mi se sienta cuando no tiene equipo Gonzalo Arconada, y detrás su hermano, una leyenda de la Real y del fútbol en general, Luis. Cerca está Javier Expósito, uno de los culpables de que la Real sea lo que es. Y detrás de mi se ha sentado un socio del Athetic, y delante una familia entera, y a mi lado amigos, familia e incluso algún que otro impresentable. Al otro lado del pasillo está el de los “petas” que hace tiempo que los dejó, pero que ahora se fuma medio paquete cada partido. Delante, padre e hijo que nunca podrán decir que no son familia. Un poco más atrás, Pablo, el que sigue intentando venir con la mujer al fútbol y que de los espectáculos que monta, su mujer siempre acaba yéndose antes del partido. Y justo detrás de mi Jaime, entrando ya en años, poco a poco pudiendo ir menos con su padre pero que sigue como hace 20 años, cuando cada domingo me traía un chupa-chups al campo.

Soy socio de la Real desde hace 20 años, y creo que nunca he pasado en Anoeta, la vergüenza que pasé ayer. Y no, no hablo del partido ni de la Real.

Ayer por segundo partido consecutivo, los rituales no fueron tales, y todo cambió un poco. Mi padre, hizo de buen hijo y fue a visitar a mi abuela. Yo, recogí a mi amigo y ya casi famoso Juan, y a su acompañante de ayer. Un amigo suyo, buena gente, culé pero realista aunque es de esas mezclas que no puedo entender muchas veces, es de la gente con la que se puede hablar sin que te saquen de quicio, y hoy en día, escasea esa gente. Hablamos de la situación actual de la Real, de como da pena ver gente yéndose de una Anoeta en Champions, de como da grima la gente que no hace más que echar mierda al equipo, de como sobran muchas y muchas de las críticas a este equipo, de como la gente vive en un Mundo que no es el Real. Y quién nos lo iba a decir, que estábamos a punto de asistir a un buen ejemplo de esa situación.

Nada más entrar al campo y empezar a bajar las escaleras, me embarga una sensación extraña. Oigo por megafonía una voz conocida, y tardo unos segundos en darme cuenta de que acabo de hablar con el cantante de esa canción. La canción oficial del Kilometroak ’13 a todo trapo en Anoeta, y el cantante, sentado a mi izquierda.

El partido empezó con ritmo, la Real ponía el movimiento de balón, el Sevilla estaba replegado y salía con velocidad. La primera importante fue para la Real, y fue casi la única que tuvo Carlos Vela, también conocido este año como Carlos V. Una internada por banda derecha, superando a su marca y entrando en el área mientras le agarran del cuello para frenarlo. El línea no lo ve claro, el árbitro mira pero tampoco señala los once metros, y en la grada la sensación es que si se cae, hay penalty. Casi acto segudio, la llegada del Sevilla con un pase en largo de Ivan Rackitic, que es de lo poco que tiene el equipo hispalense, para un control espectacular de Jairo y batir la portería de Claudio Bravo. 0-1, mazazo, silencio en Anoeta. Unos diez segundos tarda la afición en reaccionar y empezar con los clásicos gritos del Real Real. Era el minuto 20 cuando hacía su aparición casi por primera vez de manera fuerte, la opinión totalmente inverosimil del Calvo Cabrón al que estoy pensando en dedicar directamente un post un día de estos. Fue en ese minuto, cuando empezó el esperpento que viví en Anoeta ayer.

Ayer mientras la Real dejaba para mi, una imagen que el año pasado ya hubiéramos querido a estas alturas de temporada, la grada enloquecía. Enloquecía por que no veo otra forma de describir que en el minuto 25 la afición pite a su equipo. Pitos, en Anoeta, a un equipo que se ha metido en Champions. Ayer, en la charla de antes del partido, el amigo de Juan apuntaba, que la afición de la Real se está volviendo como la del Valencia, y creo que no hay mejor manera de describirlo. El año pasado se habló mucho de la “Mestallización” para referirse a la reacción del equipo que vino a raiz del 2-5 de Mestalla. Yo este año, lo uso para referirme al cambio radical que ha pegado una afición que yo siempre tuve rigor y bases para defender que era una de las mejores de España, y que estas jornadas me esta desesperando a la vez que decepcionando. Empieza a haber gente que va a Anoeta a pasar el rato, a soltar la frustración que se le genera en casa, o simplemente a comportarse en el fútbol como chimpancés y gorilas sin educación alguna, con respeto para ellos por supuesto. Los gorilas y chimpancés digo.

Ayer el C.C. estaba “on fire”. Un “coleguita” se colocó justo detrás de él, y eso siempre ayuda para crecerte. Después del par de cortes recibidos por nuestra fila y la llamada de atención de rigor del que se sienta a su lado, ayer procedió a explayarse para desesperación e incredulidad de los que nos sentamos debajo de él. Además de no tener ni idea de fútbol, llega a crispar los ánimos de los demás a la hora de descalificar una y otra vez a todos los jugadores, ser irrespetuoso con el rival, llamar de todo a los realistas y con el añadido ayer de que se vieron mas “hostias” que en Misa Mayor. Yo no entiendo a esta gente que se comporta de manera totalmente Neandertal en el fútbol como si estuvieran viéndolo solos y sin compañía. La vergüenza ajena que sufrí ayer al ver comportarse a esta banda de sociálmente retrasados no fue normal.

La Real mientras seguía dando visos de buen fútbol. Aunque al amigo de detrás no le gustara demasiado, Jagoba mantuvo en once en el campo, con la ligera variación de que adelantó algo a Vela formando casi un 4-4-2 clásico en busca del gol. La inclusión de Seferovic al partido le dio a la Real el revulsivo que buscaba o que necesitaba, ya que el “italiano” dio además de calidad un soplo de aire y una nueva variante en ataque. Un remate de Vela al palo precedió la jugada del gol de Antoine que parecía que no entraba. Un francés que sin duda al de detrás tampoco le estaba gustando para variar. Antes de esas dos ocasiones, el Sevilla había perdonado por dos veces la sentencia. La primera, todavía durante los primeros 45 y la segunda, una gran “salvada” de Claudio para mantener a su equipo con opciones. El empate llegó junto con la reacción del equipo y entonces si, la de la grada. En el momento fácil, cuando el equipo viene de abajo arriba, entonces es fácil aplaudir. Cuando el equipo lo está pasando mal, cuando necesita el respaldo y el apoyo de la afición es cuando hay que levantarse y recordar, que este año es para sufrir, y que para disfrutar ya estuvo el pasado, y que por ello, en recuerdo al año pasado, este grupo merece el apoyo.

La Real lo intentó. La defensa tuvo un día sólido con el impás del gol. Markel vuelve a ser el chico de “soluciones para todo” y Pardo se va asentando poco a poco. Ayer se echó de menos al mejor Zurutuza, falto de ritmo y que no entró en el juego además de fallar casi todos los pases que dio en los diez minutos que jugó. Ayer la Real se dejó el alma, mientras en la grada principal se seguía viviendo el esperpento de una cuadrillita de 3 machitos que esperaban al minuto 80 para volver a protagonizar un momento chimpancé cuando silvaron y vitorearon a una chica que fue a por una cerveza escaleras arriba.

90 minutos que solo dieron para un empate y para pasar, el peor rato de mi vida en Anoeta, pasando vergüenza de la afición en general a la hora de pitar al rival, y de los vecinos en particular, dando una muestra de que desde luego, para recibir el carnet de socio de la Real habría que pasar un examen, no se si de conocimiento futbolístico, pero se de comportamiento social y civismo.

La Liga no para, la Champions tampoco y el próximo post será desde Dublin, donde si que hay gente que merece estar en Anoeta y no puede. Ya podrían cambiar las tornas. Veremos lo que es capaz la Real en Alemania el miércoles. Veremos lo que somos capaces de traernos de Vallecas el sábado, y veremos que es lo que pasa en la semana de descanso que vendrá después, antes de volver a afrontar una racha seguida de partidos importantes. Valencia en Mestalla el sábado 19, Manchester en Old Trafford el miércoles 23, Almería en casa, Valladolid fuera y otra vez Osasuna en casa, recibir al Manchester y viajar al Bernabeu. Será una racha de 7 partidos en tres semanas que posiblemente coloque a la Real en un puesto en la tabla que ya nos empiece a decir que es lo que podemos esperar de esta Real de un Jagoba al que le siguen cayendo palos, y posiblemente se este arrepintiendo de meterse en un “fregao” como este. Que bonito era todo en Junio, y que de mierda estamos sacando ya en Septimebre. Espero que no nos arrepintamos de estos momentos dentro de 4 meses cuando pensáramos que hubiera sido bonito estar más cerca del equipo.

Casi un mes para que el fútbol vuelva a Donosti, veremos si en ese tiempo me da para olvidar el esperpento de Anoeta.

Sed buenos, o parecedlo

Del sueño a la pesadilla

No son horas. No son horas un sábado a las 16.00 para ir a ver un partido de fútbol. El Tolosa de Primera Nacional empezaba el sábado también, dos horas más tarde su andadura por la nueva categoría, y una lesión, para mas inri calcada a la del año pasado, me dejaba fuera de combate en la final del torneo de Zumarraga que se disputó entre el Ordizia y el Elgoibar, donde salimos ganadores. Un fin de semana deportivo donde los haya, y la Real jugando a deshoras.

Llegabamos tarde, más tarde de lo normal, por una ruta distinta, sin tomar el trago clásico de antes de los partidos y de malas maneras. El ambiente ya era enrarecido, y del partido solo se puede decir que la Real no apareció. El once era de garantías, con alguna rotación puntual, Jose Angel aparecía en escena, y Carlos Martinez lo hacía de vuelta a los campos. Las sensaciones totalmente contrarias. El lateral diestro, volvió a demostrar que posee el coraje y la garra que le hacen falta a un lateral de Primera, mientras que Jose Angel, quizá achacándolo a la inactividad estuvo mucho menos participativo que lo que suele acostumbrar De la Bella, que por ahora está un punto por encima. El partido no tuvo mucho, sábado 16.00 horas, partido aburrido donde más de uno seguro pudo aprovechar para echar un sueñecito que nada más comer sienta muy bien.

Otro cantar fue el de ayer. El lunes, Jagoba dejaba clara la intención de la Real para la jornada del Camp Nou. Zurutuza, Mikel Gonzalez y Carlos Martinez se quedaban directamente en casa. Los tres, recién salidos de lesiones o molestias, descansaban para posiblemente, afrontar al 100% dos partidos importantes como el Sevilla en casa y el Bayer Leverkusen en Alemania. El martes, ayer por la tarde, la alineación de la Real dejaba claro una vez más el sentir del cuerpo técnico. Vela al banco, Ruben al banco, Agirretxe al banco y a jugar con un centro del campo poco habitual pero trabajador, y con calidad y rapidez arriba. Si, así lo vi yo. Yo vi una defensa correcta siempre y cuando nos demos cuenta de que Mikel y Carlos acaban de salir de sendas lesiones. Veo un centro del campo de lucha, contención y garra como es un clarísimo doble pivote Markel – Javi Ros. ¿Y por delante qué? Pues lo dicho, calidad y velocidad… y ganas. Las ganas tuvieron ayer nombre y apellido. Sin duda el protagonista del encuentro, no quizá por el partido en sí pero si por la emotividad que tuvo que sentir al ver su nombre entre los once elegidos para jugar en un escenario como este, Marco Sangalli. El chaval del Sanse puso las ganas en un partido que no tuvo mucho de la Real. A su lado, Xabi Prieto ponía la calidad, Griezmann ponía la velocidad y Seferovic ponía el gol.

No pude entrar en las redes sociales antes del partido. No se que opinión tenía la gente en lo relativo a la suplencia de Vela, la suplencia de Imanol o la de el mismo Chori Castro. Y si os digo la verdad, ni la se, ni me importa. No me importa porque estoy ya cansado de todos los que dicen ser realistas, de todos los que van de gurús de los txuri urdines, de todos los que parecen saber mucho más que el resto de los humanos y de los seguidores realistas. Cansado de los que pedían más fichajes, cansado de los que piden compatir la Champions a tope, cansado de los que piden no competirla y luego rajan de que nos gane el Shaktar, cansado de los que piensan que lo de ayer es tirar un partido a la basura y cansado de todos los que no entienden la situación actual del fútbol.

Si bien es verdad que el once que salió ayer a la palestra en Barcelona no era del todo descabellado en mi cabeza, si me sorprendió la pasividad de los realistas a partir del minuto 2. Y digo minuto 2, porque volviendo a todos los que rajaron ayer al terminar el encuentro a los que dedicaré un pequeño recuerdo al final del post, dudo que hubiera alguien que no se pusiera cachondo al ver los dos primeros minutos de partido. Tiro, malo, pero tiro de Markel, y Sefe a la cruceta. Entonces seguro que a todos les pareció genial la idea de Arrasate, todos entendían las rotaciones y para todos la vida era maravillosa. Lo que vino después, no se debe a las rotaciones, no se debe a no fichar más este verano, se debe a una empanada general en defensa, y nada más. Y es que le primer gol del Barça es un cúmulo de mala suerte y lentitud combinada con falta de entendimiento entre los defensas y el portero que acaba con Neymar encontrándose un balón en línea de gol. Recuerdo haber comentado a mi jefe durante la tarde de ayer, que el emparejamiento Neymar-Estrada podía hacer que el brasileño no solo se estrenase en Liga sino que se convirtiera en el máximo goleador del Barça de la historia. Lejos de risas y bromas, el lío que le hace el brasileño al zarauztarra en el segundo gol también es memorable. Tanto o más que Messi te remate dentro del área y de cabeza. Pero qué vamos a decir sobre un equipo que lo ha ganado todo como este. ¿Qué vamos a reprochar a un equipo que juega contra posiblemente el mejor de la historia con el mejor jugador posiblemente de todos los tiempos?

Yo reprocho la falta de intensidad. La falta de intensidad que hace no pegar un pelotazo en el primer gol, no buscar un dos contra uno en el segundo, no salir con el balón jugado con claridad y facilidad, o con un patadón si es menester en el tercer gol. Reprocho que todos los años contra el Barça cometemos errores que no cometemos el resto del año. Reprocho que el mal fario que se está cebando con nosotros este año en forma de lesiones se haya llevado por delante a Xabi para un mes, quizá truncando su sueño de jugar en Old Trafford. Yo reprocho que la gente ayer cargara tintas contra un entrenador que nos ha metido en Champions dando un auténtico baño al Olympique de Lyon. Porque todos los palos que le cayeron ayer al bueno de Jagoba, los quería yo para él a día 29 de Agosto. Entonces no hay tanto valiente en las redes sociales, entonces no hay tanto listo en este mundo.

La Real hizo un partido malo ayer, pésimo quizá. Ni Bravo siquiera estuvo bien ayer que suele ser la nota predominante. Bromeaba yo durante el partido de ayer que la sección de Mikel Rekalde en NdG de hoy, en vez de llamarse “El Mejor” debería llamarse “El Menos Malo”. Y si hubo uno, quizá fuer Markel. El de Elgoibar volvió a correr como si le fuese la vida en ello, ayudó en defensa e incluso ante la ausencia de Granero, Zuru o Pardo, sacó el balón jugado lo que pudo. Antoine lo intentó, y Xabi suficiente tuvo con la desgracia de la lesión. Imanol puso la calidad en el detalle del gol, y al pobre Sangalli se le subieron a la vez las dos bolas en la enésima carrera que se pegó por el campo catalán. Nada que reprochar. Hicimos un juego de mierda, hablando en plata. Hicimos un fútbol como yo no recordaba en años. No salimos con balón jugado, no tocamos en corto, no salimos en largo, ni creamos ocasiones, ni miedo salvo los dos primeros minutos. Y solo por eso, ya somos libres de dar palos a diestro y siniestro.

4-1 fue el resultado final, y después se incendió la cosa. Iñigo en su Twitter achacaba a más de uno lo fácil que se ve por televisión todo. Muchos de los que leían lo sintieron como un ataque general. Yo, personalmente, una vez más debo de ser el raro, pensé que era un ataque a algún mensaje leido por ahí de que “somos una banda” o casas parecidas que le encanta decir a la gente. Ayer sin duda, me gustó recordar que me salí del grupo de mi cuadrilla de whatsapp, porque el móvil hubiera acabado en la calle.

Viendo la reacción de las redes sociales, me pregunto yo:

¿No somos un club que está en Europa de manera esporádica, ilusionante pero esporádica? Y entonces, por qué vamos a tirar la casa por la ventana gastándonos millones y millones en refuerzos, para 2 fichas más? Porque eso es lo que tenemos, que nadie se engañe. Hasta la lesión de Granero, para algunos eruditos también previsible que se te lesione un jugador para 6 meses, teníamos 2 fichas nada más.

¿No somos un club que ya sabe lo que es gastar el dinero en época de bonanza y echarlo de menos en época de sufrimiento? Entonces, para qué vamos a gastar los 21 millones, si, 21 millones que nos quedan de la venta de Illarra después de todos los pagos a acreedores en jugadores para un año de Champions, si el año que viene podemos estar sin Europa y con demasiados nombres el plantilla. Por qué vamos a gastar el dinero de una salida para traer 3, si ese dinero puede ser la piedra angular de una Real de futuro con un campo nuevo e ingresos diferentes. Por qué vamos a empezar a gastar ingresos extraordinarios basándonos en hacer otro equipo de Champions cuando sabemos que salvo 3 clubes en España, nadie tiene asegurado Europa por muy buenos jugadores que tenga. O, ¿no os acordáis de como terminó el Sevilla de Rackitic, Negrado, Navas, Diego Lopez y compañía el año pasado? ¿El Valencia de Soldado, Banega, Jonas y sus amigos?

No! Es mucho mejor gastarse el dinero, vivir en la actualidad y después ya habrá otro concurso de acreedores, otro ERE y otra refinanciación de los de siempre, ¿no? Tenemos que saber en que situación estamos para tomar las decisiones que se tomen en verano y en Enero, y para mi, esta directiva a la que critiqué como el que más a su llegada, lo está haciendo de 10. Pero que fácil es, que bonito queda y cuantos seguidores ganamos en Twitter por dar cuatro informaciones sobre la Real, y el coñazo de que había que fichar más, o hay que competir la Champions como si nos fuera en ello la vida, ¿verdad?

No se vosotros que Real queréis, yo quiero una como la que tengo. Yo quiero una donde los jugadores no se vayan porque no se sienten queridos. Yo quiero una Real de casa y no una con una plantilla como la del año que bajamos. Yo quiero una Real que siga ilusionando a los suyos. Yo quiero una Real que juegue con inteligencia, y sepa donde están los puntos, cuales son los partidos importantes y obre en consecuencia. Por que luego querremos que en el Camp Nou salgan los mejores, y que frente al Sevilla todos corran como el que más, y que en Alemania metamos 4 al Bayer, y que después volvamos a ganar fuera de casa. Pero señores, no somos el Barça. No somos el Real Madrid. No tenemos 500 millones de presupuesto, y nada, nada, ni siquiera 6 tiós de a cada 5 millones de fichaje, nos asegura volver a oir la musiquita de la Champions el año que viene. Así que con mil perdondes, dejad de rajar todos sobre todo, sabed que esta Real es la que nos ha hecho llorar de emoción, y cuando toque vivir un día como el de ayer, olvidad rápido, volved a ver el partido de Lyon, o el del Shaktar incluso, volved a pensar en que esa música suena en Anoeta gracias a esta gente, y nada más que a ellos. Volved a soñar con este equipo, tened los pies en el suelo y volved a ir a Anoeta, a ofrecer una ovación de gala a los once que salten al cesped el sábado, que esto no es el año pasado. Tenemos 3 competiciones, queremos soñar con llegar a algún lado en Champions, no queremos hacer el ridículo en Copa, y queremos competir en Liga. Y no se pueden tapar dos cabezas con una boina como dice mi padre. Y esta boina solo tiene 21 millones y milagros no se pueden hacer.

Somos un club de cantera, somos un club de refuerzos de calidad, y somos un club que debe de saber donde invertir el dinero. Así, fichando poco y bien hemos llegado a donde estamos, a este sueño que vivimos. Y si seguimos dando hostias a nuestra casa, un día la derribaremos, y entonces, echaremos de menos que quizá no fuese la mejor cocina para cocinar, o el mejor jardín para comer, o la mejor cama donde dormir. Pero era nuestra, y la queríamos como tal, y echaremos de menos tener una. No seais necios, sed comprensibles, templad los ánimos o volveremos a pasar del sueño a la pesadilla.

Sed buenos, o parecedlo

We are Champions League

Era también 17 de Septiembre. 17 de Septiembre de 2003. Un joven chaval de apenas 15 años recién cumplidos, salía a toda velocidad de la calle San Martín, a eso de las 20.15. Era miércoles, era un miércoles que hubiera pasado desapercibido para casi cualquier ser humano del planeta, pero para Donosti era e iba a ser una fiesta. La Real Sociedad, debutaba en la máxima competición europea, dejada atrás ya la clásica Copa de Europa, la Real afrontaba su participación en la UEFA Champions League.

Mucho ha cambiado el mundo y el fútbol, y el mundo del fútbol desde entonces. Mucho han mejorado las televisiones, las realizaciones de los partidos, los protocolos de la Champions y hasta las botas y camisetas de los jugadores. Queda bastante atrás, 10 años ni más ni menos cuando calle Easo hacia arriba corría ese chaval, con su camiseta de la Real puesta, recién salido del oculista y con pánico por no llegar a tiempo. No conocía la ciudad como la conozco ahora, y solo un par de indicaciones de mi madre me tuvieron que servir para llegar a Sancho el Sabio, para bordear la rotonda de Amara y Avenida Madrid hacia arriba. Allí se erguía Anoeta. Seguí corriendo hasta el pie de la puerta 5, la que me había visto llegar desde que tuviera 5 años recién cumplidos, un 13 de Agosto de 1993 en el partido inaugural de Anoeta frente al Real Madrid. Llegué casi sin aliento, sudando, temeroso de no encontrar a mi padre y con más miedo aun de perderme lo que había dentro. Era otra época, equipos pequeños podían aspirar a jugar grandes competiciones y pelear Ligas a los más grandes, ya había quedado demostrado la temporada anterior. Quizá por eso el sentimiento en mi no era tan intenso.

Aún y con todo llegué. A tiempo. Encontré a mi padre que me esperaba, puntual y certero en el primer escalón de la puerta 5. Nunca olvidaré como con una sonrisa me vio llegar corriendo. Me pidió pausa con la mano mientras seguía sonriendo. Llevaba consigo una bolsa de la tienda de la Real. Me miró y me dijo: “Quítate esa y ponte esta otra que es más apropiada para hoy”. Abrió la bolsa y dentro, una camiseta nueva de la Real, con el símbolo más conocido por los futboleros del balón estrellado en la maga yacía en la bolsa dispuesta a que me la enfundara. Juntos, subimos por las escaleras camino al asiento, al de siempre, al que había sido mío desde hacía entonces también, 10 años.

La Real jugó de negro aquel partido. El rival fue Olimpiakos y el resultado final 1-0. Westerveld en portería, Rekarte, Jauregi, Schurrer y Aranzabal como capitán formaron en defensa. Por delante, la dupla de la Liga anterior, la dupla maravilla, Mikel Aranburu flanqueando a Xabi Alonso en el debut de una competición que a posterior ganaría. En bandas, Karpin y Barkero esperaban para poner balones a Darko y De Paula que formaban en punta. El gol lo marcó, quién si no, Darko Kovacevic, de penalty. Por que ya se sabía entonces, “Si Darko gol, no problem”.

Ayer también era 17 de Septiembre. No era miércoles como hace 10 años. Ayer no tenía oculista como en 2003 y la camiseta de la Champions de este año ya llevaba en mi casa más de un mes. Ayer no fue mi padre el que esperó a su hijo con una bolsa de la tienda de la Real, ayer fue al revés, y como el presupuesto no da para mucho, no pudo ser una camiseta, tuvo que ser una bufanda. Pero ayer tampoco llegué al estadio justo de tiempo. Ayer, para la hora que hace 10 años salí corriendo como si me persiguiera el diablo estaba ya en Anoeta, recién salido de trabajar. Gustándome, disfrutando de la vista que ofrece un estadio engalanado para la disputa de un partido de ese nivel. Todas las publicidades de la grada tapadas con motivos de balones estrellados y el tono azul oscuro clásico de la competición mejor de todo el Mundo. Un arco con el símbolo de la Champions a pie de pista por donde iban a pasar los 27 protagonistas del partido. Los escudos de los equipos pegados en los banquillos del campo. Los steward característicos con sus chalecos reflectantes dispersados por el campo y las gradas. Los petos de entrenamiento también con los motivos de la UEFA y la Champions League… todo formaba un ser, todo formaba parte de un todo.

Como me dijo mi padre al salir del estadio de Gerland en Lyon hace casi un mes, me acordaba de la gente que no podía estar ahí en el campo, disfrutando de esos momentos, y que en cambio si se había tragado varios de los bodrios que nos tocó vivir entre 2007 y 2010. Toda la gente que tuvo que sufrir en Segunda para ahora disfrutar, desde el campo o desde casa, desde su casa o desde la distancia de aquella maravilla que nos brindaban los jugadores realistas.

Sonó el himno, formaron los equipos, el árbitro recibió la orden del delegado de UEFA y el balón comenzó a rodar. Aquello si era la Champions como tal, un partido de la fase de grupos de la máxima competición de clubes a nivel mundial. El partido empezó de manera muy dubitativa, La Real no mandaba en el campo como otras veces, eso lo veían los casi 28.000 espectadores que poblaban ayer Anoeta. Salíamos rápidos a la contra, veloces en el ataque y seguros atrás, bien plantados. El partido era digno de la competición, de tú a tú, viendo detalles de calidad en momentos puntuales y errores de nervios durante otros instantes del partido. El Shaktar salió con un equipo plagado de brasileños de los cuales no me sonaba ninguno pero no olvidaré nunca a uno. La Real tuvo, muchas y claras, pero no supo certificarlas. En el minuto 40 un más que posible penalty a Xabi Prieto despertó un poco a los jugadores y a la grada que en los últimos 5 minutos crearon ocasiones claras de gol y jugaron al fútbol como no lo habían hecho otras veces. Al descanso, el cero cerismo era el dominante en el marcador. Las conclusiones a sacar eran bastante sencillas y parecidas a las que se sacaron al final. La defensa estaba espectacular con el siempre y única excepción de Estrada que sigue dejando claro que este nivel de fútbol le viene grande. El centro del campo volvía a ser vital, con un buen Pardo que falló 2 o 3 balones de los fáciles pero no comprometedores y con un Markel incansable una vez más haciendo la labor oscura del día y dando también a falta de 10 minutos el susto. Aguantó como un jabato y supo sostener al equipo durante la primera mitad. Y de ahí para arriba, nada. Ese fue el problema de la Real de ayer. Los delanteros, o los jugadores de centro de campo hacia delante no brillaron, no marcaron diferencias como otras veces, y las subidas de De la Bella, las incorporaciones de Iñigo o los pases de Pardo no fueron suficientes para que la Real se llevara algo positivo. Antes del descanso, C.C. hacía presencia reventando una vez por todas uno de los combatientes de nuestra fila que le llamó la atención para que se callara de una vez y dejara de soltar improperios de todo tipo pero sobre todo racistas. El ingenioso hombre, que bastante tiene con lo que tiene, no dejaba de soltar perlas como de costumbre, del tipo de que el gol del empate del Bayer Leverkusen contra el Manchester lo había marcado Rooney. Ya dice mi madre que “donde no hay mata, no hay patata”.

El partido no cambió mucho en la segunda parte. El Shaktar llegaba de manera esporádica y sin peligro, así como lo hacía la Real. Parecía un partido bastante abocado al 0-0 hasta que en 2 minutos, un paradón del portero ucraniano, un gol anulado a ellos y el gol que al final si contó cambiaron el partido. El Shaktar se cerró aún más, la Real quiso salir a la contra y lo hizo bastante bien pero las fuerzas llegaban justitas. En defensa seguíamos fallando por el flanco derecho que se convirtió una autopista sin pago entre el campo del Shaktar y la portería de Bravo que no tocó un balón en toda la noche. Todos los esfuerzos, cambios de jugadores y sistema no sirvieron más que para que el Shaktar marcara el segundo hachazo de la noche tirando por tierra los sueños de una parroquia que soñaba con ver ganar a la Real su primer partido de Champions.

La peor noticia fue la confirmada hace escasos minutos de la lesión de Granero, que parece que no volverá a vestir la camiseta txuri urdin. Markel tocado, serios problemas en banda derecha en defensa donde Jagoba deberá de pensar en hacer algo ya que es evidente que Dani no da el nivel.

Los aficionados, los de verdad, vieron los 95 minutos de partido y se fueron alicaidos a casa, mientras que más de uno prefirió guardarse unos minutos extra para ellos y abandonar el barco entre gritos de “esos que se van, no son de la Real”. No se si serán estos que se iban u otros que se quedaron, pero la paliza que esta dando más de uno en Twitter con la planificación de plantilla de marras es de órdago. Al principio era un centrocampista lo que faltaba. La llegada de Granero mitigó los ánimos y calmó las aguas. Ahora que se ha lesionado el pirata, se achaca a que no se puede pensar en una plantilla sin saber que habrá lesionados. A los eruditos que se ponen una pared delante y se dan de cabezazos les digo, que son muy listos. Todos sabíamos que Granero nos iba a durar 3 partidos, todos sabíamos que Mikel se iba a lesionar para dos meses y si el próximo en caer es Seferovic habría que haber fichado otro punta. Aquí todos somos unos eruditos en fútbol, todos sabemos más que el entrenador y todos somos los mejores aficionados del mundo, pero todos rajamos de la Real.

Habrá quien le meta palos a Jagoba. Habrá quien lo haga a la directiva, y habrá quien culpe a los jugadores. Yo prefiero ponerme del lado de que como decía Mikel Rekalde ayer, estos son los “héroes” que nos están haciendo vivir a los aficionados de la Real, a esos que pasamos años en Segunda División, un sueño como es jugar la Champions. Nos olvidamos muy fácil que estos “zopencos” y estos “matracos” (ambos calificativos oídos ayer en Anoeta) fueron los que nos clasificaron el año pasado cuartos, los que nos hicieron meternos en Champions después de bailar al Olympique de Lyon. Yo soy de los que se unen al barco del comentario fácil, pero que es al fin y al cabo el real. Esto es la Champions, y aquí el más tonto te hace tres goles. Pero nada, cada uno a lo suyo, los demás, seguiremos animando, cantando, gritando y sintiéndonos orgullosos al ritmo de la canción de moda:

WE ARE CHAMPIONS LEAGUE, WE ARE CHAMPIONS LEAGUE

Sed buenos, o parecedlo