La gallina de los huevos de Oro

He dado más vueltas de lo normal al título de este post que como buenos lectores que tengo, no puede tratar si no de la marcha de don Asier Illarramendi Andonegi al Real Madrid.

Es una pena, y eso si que nadie lo va a negar. Si con Xabi Alonso ya nos pareció que lo habíamos disfrutado poco y lo habíamos mal vendido por las necesidades de una gestión económica de club desastrosa, con Illarra nos pasa un poco lo mismo. La gestión desastrosa de los derechos de televisión está llevando a los clubes humildes a no poder disfrutar de sus estrellas más allá de unos pocos partidos, y en el caso de Illarra, poco más que 50.

Hace dos semanas y media, el día 2 de Julio cuando Marca sacaba a toda portada a Asier Illarramendi como objetivo del club blanco. En ese momento se dispara como bien escribí la semana pasada “el cagómetro” a la vez que calla bocas y bocas y más bocas de incrédulos que solo ven resúmenes de la Real y que dicen que estamos locos por pensar que Illarra será el que lleve la manija de la selección en unos pocos años.

La semana y media que ha tardado en cerrarse el culebrón, no ha estado exenta de polémica, rumores, filtraciones… pero como casi siempre, y no sin la inestimable ayuda de fieles colaboradores, vamos a contar paso por paso como fue la negociación, y el gol por la escuadra que el viernes en la rueda de prensa de despedida nos metió el bueno de Jokin Aperribay.

La Real en su discurso oficial insta que se reunieron con el Madrid por primera vez el sábado, día 6 en Madrid. Técnicamente es cierto, si bien la primera oferta del Madrid se produce antes del europeo sub-21, y ofrecen 20 millones por el de Mutriku. En Zubieta entra la risa y dicen que no, clausula. Después de que Illarra junto con Iñigo se encuentren en el once ideal de ese Europeo, y de que el nuevo mister del Madrid se mojara viendo a Illarra manejar a su antojo el juego de esa selección, el Madrid sube la oferta a 25 más objetivos hasta llegar a treinta. Esa segunda oferta llega a la vez que la conformidad de Illarra a negociar con el Madrid, y en el club empiezan a preocuparse. Todo parece indicar que la voluntad del jugador es no dejar pasar este tren, y los representantes del jugador, el grupo Bahia Internacional, presionan a la Real para que acepten la oferta. En un principio, se llega a un acuerdo el viernes, día 5, todavía sin haberse reunido.

La presión mediática y social de los seguidores de la Real, recuerdan a Aperribay que siempre ha mantenido que la Real no necesita vender, y que si algún jugador abandona el club, será previo paso por caja para pagar lo que comúnmente digo yo, cuelga de la etiqueta. El Madrid, que siempre ha mantenido que no paga clausulas de rescisión, negocia un precio por encima de los 30 millones de la clausula con tal de convencer al club de que el acuerdo si firme como traspaso, y llegan a ofrecer 35 millones en tres plazos. La Real, se lo piensa. Sabe que la única manera de retener al jugador es forzar al Madrid a poner más dinero sobre la mesa, y sigue pidiendo la clausula íntegra y de una sola vez.

A los que desconozcan estos datos, el pago o rescisión de una clausula de contrato, ha de hacerla el propio contratado, es decir, el jugador, en la sede de la LFP depositando en efectivo o en cheque bancario, la clausula del jugador (30 millones de euros en este caso) con el correspondiente IPC de subida desde que se firmó el contrato (cerca de 2.1 millones de euros en este caso) y el impuesto IRPF que corresponda por la ganancia momentánea que obtiene el jugador al recibir este dinero (cerca de 14 millones de euros). Esto, hace que el Madrid si quisiera ejecutar esa clausula de rescisión tuviera que pagar una cantidad cercana a 45.3 millones de euros, a toca teja, de primeras, y lo tuviera que hacer el jugador, mostrando así su voluntad de irse.

El club juega con eso, juega con el tempo de que el jueves día 11, Illarra se ha de incorporar a los entrenamientos, y sueña con reunirse con él, hacerle ver que es demasiado pronto para su marcha, y ofrecerle una subida sustancial de sueldo hasta equiparase con los mejores pagados de la plantilla (Vela y Xabi Prieto) colocados en el máximo escalafón con 1.900.000 euros cobrados este año con primas incluidas. El miércoles por la noche, el Madrid y la Real vuelven a reunirse, esta vez en presencia también de los representantes del jugador y en Donosti, que quieren desbloquear el tema para que Illarra no tenga que pisar Zubieta, haciendo pasar un mal trago al chaval. A las 3 de la mañana no hay acuerdo e Illarra se ve abocado a aparecer a las 9.00 del jueves en Zubieta, y a entrenarse con la ropa oficial de la Real junto a Cadamuro e Iñigo Martinez.

Una reunión con el presidente tras el entrenamiento, deja claro a Jokin Aperribay que el jugador tiene tomada la decisión de irse, es una oportunidad increible para el, 6 años de contrato a razón de 2,5 millones y la oportunidad de jugar en el objetivamente, mejor club del siglo XX. A partir de ahí, entran las elucubraciones de la rueda de prensa de despedida y de los calificativos que muchos han puesto a Illarra por irse. Traidor, mentiroso, judas… y demás calificativos que no oireis de mi boca ni leereis en estas líneas que aparecen en pantalla.

Illarra se va de la Real dejando 32.100.000 euros a un club que lo ha formado y que lo ha disfrutado mientras ha podido. Todos sabíamos que este día llegaría, el problema era que queríamos posponerlo a toda costa. ¿Donde quedan esas palabras de “no me veo con otra camiseta que no sea la de la Real”? ¿Donde esa frase de “mi ejemplo a seguir es Mikel Aranburu”? Posiblemente en la mente de un chaval que ni en sueños podía pensar que el Madrid podría ofrecer una pasta como esa por él y ofrecerle ganar casi 15 millones de euros por jugar al fútbol. Es lícito que Illarra mire por sus intereses profesionales, es lícito que Illarra llore casi desconsoladamente en su despedida porque dejar atrás algo que te ha marcado tanto no puede serle fácil a nadie. Todos tenemos amigos, conocidos, compañeros de trabajo o estudios que con la crisis que tenemos han tenido que salir al extranjero a trabajar. Los casos de unos nos duelen más que los de otros, pero a todos les duele dejar su casa pese a saber que se van porque profesionalmente les conviene. Asier Illarramendi es un realista, un realista que ha dejado claro que nunca olvidará este club y el club, y la afición, deberían dejarle la puerta abierta a un regreso en el caso de que este su pueda producir. Es mi humilde opinión, pero en este caso, si no les gusta, no tengo otra.

Me siento orgulloso porque Illarra va a demostrar a los no realistas, que aquellos que alabábamos su fútbol no nos equivocábamos, y ojalá tenga mucha suerte, pero por otra parte, ojalá sea otro caso Sahin y lo tengamos de vuelta antes de lo que todos pensamos. No le deseo ningún mal, más bien todo lo contrario, a fin de cuentas, es la mejor venta de la Real en su historia, y mira que las ha habido buenas, porque no os engañéis, la Real a fin de cuentas es un club vendedor.

La incógnita, para mi más que resuelta, es el como he dicho antes, golazo por la escuadra que nos clavó el bueno de Aperribay, que dejémoslo claro ya, cedió a la presión de Madrid, representantes y jugador. Jokin Aperribay se cubre las espaldas diciendo que el viernes por la mañana, la LFP les llama para decir que el Madrid ha ejecutado la clausula de rescisión de Asier Illarramendi depositando un cheque en la sede de la LFP. Eso, y ante todo, es falso.

El Madrid no tiene capacidad administrativa de rescindir un contrato de un trabajador que no es suyo, esa capacidad solo la tiene el jugador en cuestión, y ese es Asier Illarramendi. Y entonces, ¿si Illarra no puso los 45.3 kilos de la operación, y el Madrid puso casi 39, como es posible que hablen de una ejecución de clausula? Muy sencillo. Jokin Aperribay, miente. Jokin Aperribay miente porque afrontar unas elecciones en Diciembre a la presidencia de la Real con el lastre de haber vendido en Julio a tu estrella emergente con un acuerdo económico es aplastante. Por eso, la Real camufla el pago de esa clausula nombrando algo que en ningún otro traspaso se nombra, pero que siempre existe y que suena a impuestos por rescisión de contrato: IVA. Aperribay dice que el Madrid paga casi 7 millones de IVA por la rescisión de contrato, pero el IVA se paga al comprar algo, en este caso un activo, con lo que al nombrar el Impuesto sobre el Valor Añadido lo que esta admitiendo es que hay una venta, y no una rescisión de contrato. La Real, a manos de su presidente, camufla pues un traspaso como una rescisión de contrato, por simple imagen institucional.

No entro a valorar si la Real hace bien o mal en llegar a un acuerdo. Si me tengo que decantar, diré que hace bien en que las negociaciones con el Madrid no sean hostiles, porque la próxima vez que necesites algo de ellos, como una cesión, le digan “Buenas tardes y siga usted intentándolo”. La Real ha hecho fuerza en intentar llegar a la clausula completa, pero la firme voluntad del jugador, me hace entender un pacto al firmar la clausula de esos contratos, y es que si alguien viene con 30 kilos y tu te quieres ir, la Real facilita el traspaso. Es una forma de facilitar las cosas al Madrid, no cabe duda, pero entiendo, y esto es opinión y no información, que Aperribay cuando oyó del propio Asier Illarramendi que tenía la decisión tomada, solo pudo ceñirse a ese acuerdo verbal y exigir la clausula mas el IPC al Madrid, que si, que también abonó el IVA que por otro lado cobrarán las arcas guipuzcoanas (todos salimos ganando), pero que se paga en cualquier traspaso, o compra de jugadores, coches y golosinas.

No quito mérito a la directiva quien por cierto, baraja ya dos nombres, ambos buenos centrocampistas, y ambos jugadores que juegan en España para suplir no la baja de Illarra porque es imposible, pero si la vacante en la plantilla. Personalmente, espero que salga el favorito, joven y con una proyección brutal y por quien parece que piden un precio razonable. Veremos si en las próximas horas se concreta el fichaje y podemos tener un mexicano más en la plantilla. También hay quien habla, rumores y patio, que Xabi estaría dispuesto a recalar en Zubieta el año que viene, por dos temporadas. Un Xabi que durante esta semana ha mejorado un poco el comportamiento de la pasada en las instalaciones de Zubieta donde se está recuperando de su puvalgia, ya que su actuación de los primeros días con los fans que se le acercaban no era la propia de un jugador de su talla. Como suelo decir muchas veces, veremos.

Hasta entonces, desear a Asier Illarramendi lo mejor, y que vuelva a casa cuando pueda, o cuando su nuevo club se lo permita. En mi, no encontrará desde luego enemigo, 32.100.000, casi el doble de lo que dejó Xabi, y para mi unas lágrimas sinceras en su adiós de su casa, que personalmente espero, no sea un adiós, sino como dijo él, un “hasta luego”. Al fin de cuentas Illarra, has sido nuestra gallina de los huevos de oro.

#8

Se bueno, o parécelo

 

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Publicado el 14 julio 2013 en Real, Siempre subjetivo. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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