… y a los madridistas les damos….. orujo

“¿Dudas? ¿Miedo? Yo apuesto por la Real. ¿Y tú?”

Así termina Mikel Rekalde hoy su crónica del partido de ayer del Estadio Ramón Sanchez Pizjuan. Y es que, pocas dudas, poca opción nos dejan estos jugadores a los seguidores de dudar de ellos.

Había sido una semana complicada pero corta. Jugar el lunes por la noche nos daba 5 días por delante para estar a sábado y visitar uno de los campos más complicados de Primera, donde en la segunda vuelta solo ha sido capaz de ganar el Atletico de Madrid. Pero una vez más, estos 23 futbolistas no están por la labor de dejarse influir por las estadísticas, ni por la lógica del fútbol, ni siquiera por regirse por el clásico del boxeo que dice que “quien golpea primero golpea dos veces”

La Real salía, con ese uniforme que tanto me pone, el txuri urdin con calzón azul, ese azul bonito de este año, con el capitán ikurriña en ristre al verde del Sanchez Pizjuan. Ese estadio donde se han vivido auténticas noches de fútbol, donde hasta a los que no somos seguidores del club de Nervión se nos eriza el bello al escuchar a capella ese himno que sobrecogió a casi todos en el centenario del Sevilla con su “compartiendo la gloria de tu escudo, orgullo del fútbol de nuestra ciudad” Y es que Sevilla, Sevilla Sevilla, Sevilla tiene un color especial, y ayer fue el azul.

11 hombres formando el once de la Real, Bravo desde atrás mirando a su línea de 4 en donde como dice Mauri Idiakez, solo había un ausente de la defensa que ya se saben de carrerilla hasta los más pequeños. Cadamuro hacía las veces de un enrachado Mikel obligado a descansar. Por delante, todo lo mejor. El doble pivote de siempre, con la vuelta del rubio, con la guardia alta del de Elgoibar, la calidad y temple del “10”, la velocidad y verticalidad del “7”, la clase y la maestría del “11”, y el momento de dulce de el “9”.

El Sevilla plantaba blanco, como siempre, vistiendo también sus mejores galas cuando un ciclón de 9 minutos azotó su estadio. Los comentaristas de televisión no coincidían con los eruditos que ayer, tumbados en dos sofás paralelos del salón de mi casa, vieron como 3 ocasiones clarísimas de la Real por adelantarse en el marcador acababan en un corner, sacado con maestría y elaborado con ingenio por parte de Emery para que Rackitik clavara el primero de la noche. No voy a decir que no provocase ningún efecto en mi, pero ya son innumerables (¿6? ¿Solo 6? Pues serán 6…) las veces que la Real ha volteado el marcador una vez de ir perdiendo. Así, un saque de falta con maestría del rubio, que no había entrado bien en el partido con un par de pérdidas, sirvió para que el bueno de Ivan hiciera el segundo de la noche, esta vez en la puerta de Beto. Justicia en el marcador, la Real igualaba a uno y estábamos en mejor disposición que al principio, estábamos en ascenso.

La Real seguía llegando y tocando, y aunque el Sevilla no se mostraba dominador del partido, cada acercamiento al área era un suplicio. Cada balón colgado al área y que no salía de primeras me cortaba la digestión, cada corner que volaba hacia la portería de Bravo me hacía temblar de pies a cabeza…. y así hasta que llegó el momento de la noche. Agirretxe había tenido ya un par, no demasiado claras pero se le veía ON, se le veía con ganas. Justo antes, una entrada al campo antes de que Alvarez Izquierdo le diera permiso, borraba con una amarilla a Vela del partido, y del Madrid. El mexicano se borró ayer del Pizjuan, donde estuvo desdibujado y no entró demasiado en juego, además de que contra el Madrid, tendrá que sentarse en la grada. En estas, un centro de Charly, con la zurda una vez más como contra el Barça, que dejaba en ventaja a Agirretxe, adelantado a la defensa que en un remate de todo menos canónico, mandaba en balón a la izquierda de Beto y se acercaba a la grada a celebrarlo. Tardé, tardé en celebrarlo yo hasta que no pasaron 3-4 segundos, de miedo a que fuera fuera de juego. Pero no lo era. Gol legal, 1-2 en el tanteador, y aunque más relajado, a seguir temblando. Nada parecía cambiar hasta el 45′. 15 minutos de desconexión, de relajación, de templar nervios, de analizar la verdad, lo que estaba pasando sobre el verde. La Real ganaba en el Pizjuan, había vuelto a remontar un partido por detrás del marcador y seguía manteniendo la cuarta plaza igualado en puntos al Valencia.

Los contendientes volvían a salir al campo, hacían presencia sobre el verde una vez más dispuestos a luchar 45 minutos más en un partido vital. El Sevilla apretaba pero no ahogaba, la Real seguía llegando de manera intermitente, seguía siendo dueño del balón en muchas ocasiones, y Bravo solo había intervenido en un par de ellas. Un centro al que llegó Negredo pero no lo suficiente, otro al que no llegó y una más para Navas que hizo el esfuerzo pero tampoco lo consiguió. Y en estas, un error de salida de defensa de De la Bella, Medel que se mete por el hueco y se planta solo ante Bravo, hasta que el línea levanta la bandera. Se forma el lío en la banda, Reyes protesta al trencilla y ve la roja desde la banda, y la repetición nos saca de dudas. 5 metros de distancia entre Medel y De la Bella que rompe de manera escandalosa el fuera de juego. Hasta eso estamos teniendo a favor este año. Justo después, una sutileza de Xabi, y un uno contra uno que Vela, fuera del partido, no sabe materializar. Un doble cambio en el Sevilla, y uno único en la Real en el minuto 79′ entra Estrada, se va Vela. El de Zarauz pasó desapercibido una vez más, siguió sin ganar un balón dividido y solo estuvo a la ayuda en un par de lances con Carlos Martinez. Y la tuvo Antoine, mucho más activo en la segunda parte, incisivo, carrera por la izquierda, la esconde bien y el zurdazo lo para Beto con una mano increiblemente seca y dura para mandarla al corner. Poco después, un calambre de Illarra que no le deja continuar, la inclusión de Javi Ros, y la retirada de Antoine para que entrara el Chori.

Con todo el tiempo perdido con Illarra me temía lo peor, y ya no aguantaba más sentado. De pie, apoyado sobre el marco de la puerta de la sala, dando pequeños paseos por el pasillo, intentando liberar tensión y relajarme pasaron 3 de los 4 minutos de prolongación, que me parecieron pocos. Sin embargo, como siempre, una última falta que se saca desde un lateral, un último balón al área, un último sufrimiento hasta que ves que Bravo la tiene entre las manos, tirado en el suelo. El suspiro de alivio es tal que parece que acabas de respirar de nuevo tras dos horas bajo el agua y sin poder hacerlo. Triple pitido para lanzar un “TOMA” al aire y meterme a la cama con la emoción de lo vivido y el sueño de lo que faltaba por vivir.

Hoy por la mañana llegan los momentos de reflexión, de números, de lógica, de pensar. Solo hay un equipo que matemáticamente puede ser de Champions la jornada próxima, y ese es la Real. Pase lo que pase, la Real tendrá opciones de meterse en Champions la última jornada, y una derrota del Valencia en Mestalla contra el Granada, combinada con una victoria de la Real ante el Real Madrid, daría la Champions de manera matemática a la Real. ¿Difícil? Casi imposible, pero como dice Rekalde hoy, yo apuesto por la Real.

El estado de forma de Agiretxe, los minutos de Chori, la progresión y entrega de Antoine, la solidez defensiva de Mikel e Iñigo en los partidos grandes, el timón de Illarra, el pulmón de Markel y las subidas de Carlos y Alberto me hacen soñar con 3 puntos el domingo que viene, me hacen pensar en que es posible, en que este equipo tiene crédito, tiene ganas, tiene esperanza, tiene sueños y tiene ilusión por vivir con su gente una noche mágica. Parecía esta semana, todo perdido. Muy guipuzcoano eso de dar por perdido el partido en el minuto 90, pero quedan 4 de prolongación, dos de Madrid y dos de Coruña, que nos pueden dar la gloria.

El Valencia será duro, hoy, seremos un poco de Deportivo y de Zaragoza, a ver si rascan algo, a ver si meten presión a los granadinos y tienen que salir a por el empate por lo menos en Mestalla. Aunque quien sabe, quizá sea mejor esperar que el Depor esté descendido en la última jornada y que no se juegue nada y nosotros sigamos teniendo opciones de Champions. Sigo sin ver a la Real capaz de sacar 9 de 9, pero si algo me han enseñado estos jugadores, esta temporada, es que el raciocinio no está para cumplirse. Estamos sobre una ola que va a reventar en Europa, el 5º puesto está asegurado, y eso, hace 9 meses, era un sueño inalcanzable.

En el tema Montanier, entiendo al francés, entiendo a la directiva, entiendo a ambas partes, pero hay que aparcar el tema, dejarlo hasta el 2 de Junio, entonces llegarán las conclusiones, entonces llegará el meditar y el reaccionar. Se va, gracias por tu labor y lo mejor del mundo en el Reennes y a la directiva, que busque otro tan bueno, o mejor. Ahora, solo nos queda intentar aguantar un poco más en la cresta de la ola, quedan 4 de descuento, hay que achicar balones, sacar un tercer central y jugarnos un contragolpe. El Valencia acecha, pero nosotros tenemos la sartén por el mango y por el momento, solo hay que pensar en dar a Mou y a sus secuaces, un susto el domingo que viene.

Anoeta, domingo 26 de Mayo de 2013, 20.00, se juega una final. 11 hombres que intentarán hacer historia, otros 11 que intentarán evitarlo, y espero, que se note sobre el 105 x 69 de Anoeta, quien se juega más. Salta salta salta, pequeño canguro… y a los madridistas les damos…. orujo.

Sed buenos, o parecedlo

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Publicado el 19 mayo 2013 en Real, Siempre subjetivo. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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