Desde París, con amor

Por qué no admitirlo, hay cosas en esta vida, en mi vida para ser más exactos, que en momentos puntuales me hacen olvidar quien soy, qué soy y sobre todo donde estoy. Uno de esos momentos fue, el domingo pasado, Domingo de Resurrección, cuando no antes de las 22.00 de la noche y porque mi móvil vibró, recordé que jugaba la Real. Será la relajación de ver al equipo de mi corazón cuarto, instalado ya de manera cómoda en los puestos de máxima competición donde nadie soñaba con estar hace 6 meses, donde era prácticamente imposible soñar con estar después del comienzo dubitativo del equipo las primeras 10 jornadas de Liga.

Volviendo a la rutina, con una semana especial, de vacaciones, sin padres en el horizonte y con un partidazo el sábado a eso de la hora de la siesta. Pero el partido, empezaba sin lugar a dudas el miércoles a las 20.45 en la Rosaleda, donde el Málaga recibía al Dortmund en los cuartos de final de la Champions League, esa misma que la Real está peleando por disputar. Un resultado bueno del Málaga, que dejara la puerta abierta para el pase a semis era clave para los intereses txuriurdin. Y así fue, el empate a nada de los malagueños dejaba visos claros de que Pelegrini reservaría algo el sábado, para ir a por todas el martes. Y tanto que algo. Y es que del once tipo que los malagueños podían sacar solo se podían ver a Sergio Sanchez, Wellington, Antunez e Iturra en el once inicial, ni siquiera Willy Caballero, conocido en la parroquia donostiarra por aquel partido con el Elche en el que puso el cerrojo a la portería, aparecía sobre el verde de Anoeta a punto de cumplirse las 16.00 de este sábado.

En nuestro bando por otro lado, la falta del 10, la falta de la magia, que se iba a suplir, quien lo diría, sin problema alguno en el horizonte. Asiento 105, no el habitual, la falta de mi padre me da galones, y ahí que me coloco. Bufanda en ristre, amigos a los lados, y 22 contendientes sobre el césped. Esa bufanda ha visto 3 partidos en Anoeta, en los tres, ha habido un mínimo de tres goles, Barça, Betis y hoy, Málaga.

El partido parecía de ellos, el Málaga salía a tocar el balón, a mimar, a hacer que los 90 minutos pasaran por Donosti sin dejar huella y sacar un empate, o buscar un gol fortuito que les llevara los 3 puntos de vuelta a la Costa del Sol. La Real, al principio parecía conformarse con ello, pero una pérdida de balón de Sergio Sanchez en banda derecha, ha desencadenado la furia txuri urdin. Antoine un zapatazo al larguero, que la defensa manda a corner. Un centro perfecto del de Macon, que Agirretxe debía haber metido si Kameni no hace la parada del día, pero tranquilos, Carlos “Viva México Lindo” Vela en boca de gol y el balón al fondo de la red. El primero, y la fiesta ya estalla en Anoeta. Y después, pues parecido a lo de Valladolid. La Real crece y cree por ese orden, domina el juego, el balón, la contra, el ataque, la defensa, los nervios… la Real domina el partido de fútbol en todo su esplendor. Otra jugada de ataque, un balón rechazado hacia el lateral, y ahí llega, como en su día llegara Xabi Castillo contra el Huesca para firmar uno de los goles más espectaculares que el estadio haya visto, Alberto de la Bella. El balón bota ligeramente, perfecto para que el zurdazo del catalán se cuele por el poste izquierdo de Kameni, que nada puede hacer. Dos zarpazos, dos goles, el 5º clasificado cae en Anoeta, el golaverage a favor, la Real en volandas, la grada no hace otra cosa que no sea abrir los ojos como platos y gritar ¡¡REAL!! a pleno pulmón.

Y con estas, el último detalle de Zuru sobre la cancha, pinchazo en el muslo, pero pase a Imanol. Si, el Imanol que no valía para Primera División, el Imanol que ha visto pasar “9” tras “9”, y ha visto a todos desfilar mientras él se seguía quedando. Aguanta un balón, dos toques y sale al centro, mientras ve una bala rubia subir la banda izquierda. Sin tiempo ni lógica para ponérsela en su pierna buena, pase con la zurda, de estos, que firma cualquier estrella de la élite mundial del fútbol. El receptor, Antoine Griezmann, ese que ha vuelto de la negrura en la que una inoportuna lesión dejó mermado a mitad de temporada. Pechito, control orientado, carrera y mirar a Kameni pensando, no me la vas a parar. Suave, dulzura hacia el agujero de Kameni en la derecha que ve como en 10 minutos de fútbol total, la Real se ha puesto 3-0 con 3 goles como 3 soles.

Bufandas al viento, Anoeta ruge con ganas, ruge con energía, rugido de Champions. El Málaga tiene tiempo de hacer el primero entre la salida de Ruben Pardo por Zurutuza y el pitido de Undiano señalando el túnel de vestuarios en la primera de las dos veces del partido. 3-1, el gol deja un sabor de boca agridulce, que ya se encarga Iñigo de quitar de la boca de cada aficionado txuri urdin al saque de un corner magistral de Ruben Pardo. Acto seguido, recibo no puede ser de otra manera, uno de esos comentarios ingeniosos que no para de recordar mi cerebro estos días. “Pardo – Iñigo, siguiente por favor”.

Y es que no quedan muchos por pasar por Anoeta, 3 víctimas más de esta Real. Dentro de 21 días, el Valencia en un partido que posiblemente sea el definitivo, el de Champions o Europa League, el de la gloria o la satisfacción, el de ser grandes o ser enormes. De ahí hasta el minuto 90, solo un gol de Santa Cruz que no empaña la alegría donostiarra, y si cabe coloca la sonrisa allá por las irlandas. Gente con vista para esto de los negocios, ya podía aprender Loren.

4-2 en un partido que se vislumbraba crucial para los intereses realistas. 4-2 a un cuartofinalista de la Champions que vino a verlas venir, y que no por ello tiene menos mérito. A la salida del estadio, no todo pueden ser alegrías. “Casi no puedo con la tensión hoy” comentaba uno mientras bajaba las escaleras. Pobre de él pensamos los de alrededor, lo que tuvo que sufrir los años de Segunda.

Y es que por más que me joda admitir, esta es la cara B de todo equipo, ese que se hace pasar por aficionado y no es más que el oportunista de turno que se suma a los éxitos de un equipo cuando el juego es bonito y las cosas salen bien. Todos tenemos un amigo, vecino o conocido, que ponía cara de estar oyendo un chiste malo cuando comentabas que no, que no salías porque ibas a Anoeta a ver al Granada 74 a 2ºC de temperatura. O al Nastic, a -2ºC nevando un Domingo de Carnaval al mediodía. Sin embargo, son esos mismos los que te piden que si ahora tienes una entrada libre cuentes con ellos para acompañarte y ver “como juega nuestra Real”.

Son también unos cuantos los que viven más las desgracias de los demás que los éxitos propios. Son también unos cuantos, los que se creen en posesión de la verdad única al ser seguidores de los equipos denominados como “grandes” y que pelean las ligas y las competiciones europeas. No se dan cuenta sin embargo, la belleza y el sentimiento de saber un equipo tuyo, saberte parte de él, no renegar nunca de los colores, no anteponer un mal momento para renegar del equipo y ser fiel siempre. Porque esta gente suele ser la que se desengancha del fútbol cuando su equipo no aspira a la Liga, la que denigra la Copa cuando su equipo cae eliminado, o el que recuerda que tienen 9 copas en la vitrina al caer derrotados en Champions. No serán ellos los que me intenten enseñar lo que es llevar unos colores en el corazón, saberse fan de un equipo, no serán los que me enseñen humildad ni compasión, vocación o deboción por unos colores, un sentimiento y una ilusión.

Habrá equipos mejores y peores en la Liga y en el Mundo, pero los grandes deberían saber también que esos equipos no cobrarían lo que cobran si no fuera porque cada fin de semana juegan contra otro equipo. ¿O es que no aburriría 20 partidos anuales entre Barça y Madrid a cualquier aficionado de estos equipos? Pero la humildad no suele ser la bandera de estos seguidores que no tienen nada mejor que hacer que intentar ridiculizar a los seguidores de los equipos pequeños, sintiéndose superiores a ellos solo porque eligieron ser del Barça o del Madrid antes que de la Real o del Athletic.

No saben sin embargo, que una afición minoritaria, local y entusiasmada con su equipo, los 15.000 realistas de verdad de Anoeta y no los 9.000-12.000 restantes que hacen bulto y se suben y bajan de Anoeta como si fuera una barraca de feria, que las victorias de estos equipos alegran semanas, entristecen lunes y dan ánimos para encarar muchos aspectos de la vida. Seguramente no reconocerías un culé por la calle al día siguiente de ganar la Liga el Barça….pero dudo que te dejara alguna duda la sonrisa con la que pasea el donostiarra o gipuzkoarra realista si la Real se alzase con un trofeo.

No perderé más palabras, más texto y más teclas de mi ordenador dando protagonismo a gente que no lo merece, porque solo intentan desacreditar a los demás, sentirse o intentar sentirse mejores, superiores a los demás por ser de un equipo grande, y denigrar a los equipos pequeños. Son estos sin embargo los que dan la felicidad a la mayoría de gente de este país, y que perdón por la expresión, nos la suda si Messi tiene para 3 semanas o 3 meses.

Mientras, seguiremos animando a estos equipos pequeños, yo y mis cercanos a la Real, porque caras como las de Iñigo Martinez en el gol de Vela hoy son la razón de ser de los realistas. La euforia al salir de Anoeta de hoy es la razón por la que merece la pena ser de equipos pequeños. No voy a dejar que nadie me intente denigrar por ser realista, y nadie me va a poder dar clases de fidelidad a unos colores. Recuerdo a aquel que dude de mi, que la bandera de 4 metros que ondea en mi balcón se colocó el mismo día que la Real empató 3-3 en Mestalla y se hacía realidad el descenso a Segunda. Está ahí desde entonces, va a hacer 6 años, y pasó tres de ellos en Segunda… Me gustaría saber cuantos pueden decir eso. No me siento mejor ni peor que el que no lo haya hecho, cada uno sabe como siente a su equipo, y quizá lo lleve dentro y no necesite demostrarlo a los demás, cada uno es como es, pero yo y los míos, somos así.

Desde San Francisco, un entusiasta que ha vibrado a través de mensajes con la victoria de hoy, y ondea su bandera lejos de su casa.

IMG-20130405-WA0004

Desde Paris, con amor.

DSC03707

 

Sed buenos, o parecedlo

Anuncios

Publicado el 6 abril 2013 en Real, Siempre subjetivo. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: