“La dos”

No era un sábado perfecto. Todas las conjeturas inter semanales, se habían ido al traste. El rival de la Real, peligroso, el partido, complejo y la sensación en la grada, de un partido que podía dejar de una vez por todas las aspiraciones de la Real para la Champions, claras. No es objetivo, es aspiración, pero a falta de 10 partidos siendo cuarto en solitario a dos puntos del quinto, sabiendo que incluso la quinta plaza puede darte plaza de máxima competición, la Champions ya es una posibilidad real, una aspiración real.

Los planes no siempre salen bien, y todo era un poco del revés cuando cerca de las 15.50 subía las escaleras camino a mi asiento en Anoeta. Esta vez, uno más a la derecha de lo que estoy acostumbrado, al lado de mi padre, por primera vez en mucho tiempo. Mirada atrás obligatoria y ver, que el “calvo cabrón” no estaba en su asiento. Empezaba a mejorar el asunto. Casi sin tiempo para sentarme, suena el himno y Xabi encabeza la expedición realista hacia el verde. Sudadera puesta, el “txuri urdin” a todo trapo y 11 jugadores, escogidos ya sin dudas con el entrenador ya que se ha ganado el crédito a pulso, aplauden a la afición. Desaparece el doble pivote nato, Illarra vuelve a su posición de “4”, Zuru algo más adelantado, Xabi por el centro y los dos zurdos de calidad en las bandas, para que arriba, el “9”, busque el gol.

El partido era más bien soso, de estos de centrocampismo, mucho toque de balón, intento por hacerse con la posesión pero sin crear oportunidades claras. Ninguno de los dos porteros tuvo que hacer esfuerzos durante la primera media hora. Solo un pase que parecía imposible de Zuru a un balón que parecía imposible que llegara Agirretxe hizo salir de su arco a un Dani, que no tuvo demasiado trabajo durante el partido. Y es que poco más pudo hacer el venezolano a partir de que la Real decidiera que aquel partido se quedaba en Anoeta. Una falta lateral, un balón pasado y mal despejado que le cae a Mikel Gonzalez, conocido como “Mikelbauer”, hizo gala del cariñoso sobrenombre llevandose el balón a dos toques, pie y cabeza, y haciendo lo que parecía el peor disparo de su vida, dejando que Antoine pusiera el balón, colocado, en el poste derecho de Dani, y haciendo rugir la grada por primera vez de muchas en el partido. En directo, parecía un tiro. En la repe, se ve claramente que la intención de Mikel es pasar el balón, lo cual da aun más mérito al central.

La Real empezaba a estar desatada, el juego de toque y combinación dejaba sin poder seguir el ritmo a los vallisoletanos que intentaban aguantar como fuera el tirón realista. Sin cumplirse el minuto 40, un balón que se le queda atrás a Imanol, y lejos de revolverse en el área y buscar apoyo por detrás, decide girar su cuerpo y mandar el balón a la escuadra izquierda de un Dani Hernandez que miraba atónito como el balón se colaba en un golazo que lo hubiera firmado cualquier top ten del área. Fue el primero de tres golazos, y si Imanol era capaz de hacer eso, que sería capaz de hacer un Antoine Griezmann que estaba de dulce y le salía todo. El galo, parece haber recuperado un poco la forma y técnica que perdió después de su lesión y que le han hecho no parecer el mismo cuando salía al campo las últimas jornadas. Recuperó el sábado la confianza me temo, y el Espanyol puede temblar, si Vela y él encaran a los laterales dentro de quince días en Cornella – El Prat. Quiso lucir esa técnica tan exquisita que tienen los zurdos con un disparo que lamió el poste derecho de Dani, que solo pudo rezar y empujar hacia fuera el balón con la mirada con el miedo de que se colara dentro. Una pared exquisita de Vela de taquito hacia atrás, para que el francés hiciera levantarse tres cuartas partes de la grada donostiarra en un severo aplauso. No pudo ser, pero no tardó más tiempo que el que necesitó la gente para sentarse después de aquella ocasión para hacer la jugada personal del día, un gol que hubiera abierto el resumen de la Real si no llega a ser por la obra de arte que hizo el equipo en el cuarto. Balón que saca la Real en defensa, Zurutuza que levanta la mirada, Griezmann que le da la orden y este le busca. El balón vuelta, cerca de cincuenta metros, uno de esos balones que si bota, es del portero. La grada se empieza a levantar, Antoine gana la espalda al central y cuando el balón va a tocar el suelo, pone su maravillosa bota izquierda para que no llegue a tocarlo, medio Anoeta mira instintivamente al línea, que sigue la carrera del francés, la jugada vale. El balón, casi muerto, sube para que Griezmann no tenga más remedio que tocarla levemente con el pecho, el balón adelantado, a punto de tocar otra vez el suelo, pero esta vez en vez de la suavidad y el toque genial, lo que llega es una volea imparable que Dani solo ve pasar por su izquierda. Tres toques de mago de un gol que firma Messi y abren telediarios como comúnmente se suele decir. Anoeta ruge, el francés es consciente de lo que acaba de hacer, su cara lo dice, se acerca al banderín y lo coge como si acabara de conquistar nueva tierra. Antoineland.

Dos minutos y Clos Gomez señala el vestuario. Anoeta en pie, ovación al equipo. No menor que la que recibieron 15 días atrás yéndose con 0-1 contra el Betis, uno por uno van enfilando vestuarios, y Markel se va riendo mientras mira a la grada. La sensación es que va pensando lo de todos el sábado. Esto, hay que disfrutarlo mientras dure.

En los pasillos de Anoeta, todos comentan lo obvio. “Que bien la pone en el primero” “¿Y el tercero? Si lo mete Cristiano tenemos para un mes de reportajes en Marca….” “Si hasta el de Agirretxe es un golazo, donde la pone” Hablo con Juantxo, mi confidente de Anoeta. “Nunca he visto un partido de la Real así, jugando así, metiendo estos goles, jugando con esta eficacia” Yo le contesto sereno, las sensaciones, son las mismas que el año del subcampeonato. El equipo está de dulce, el balón que puede irse al larguero, entra, el que puede pegar en el defensa e irse fuera, va para adentro, y aunque te pongas perdiendo 0-1, no dejas nunca de creer en la remontada.

De vuelta al asiento, un poco antes de lo normal por si acaso, empieza la segunda parte. Aquello está controlado, la Real busca el cuarto, pero entre mí, sigo pensando que tranquilidad, que siempre hemos sido capaces de lo mejor y de lo peor. “¿El cuarto de Liga tiene ronda previa no?” pregunta el de atrás. No puedo guardarme el comentario, “Si, y somos capaces de liarla ahí” Las risas en el estadio, cuando no hace ni 3 años eran lamentaciones, sufrimientos y lloros, han vuelto. La Real, ha vuelto. Casi sin darme tiempo a girarme, veo que Claudio Bravo controla medio mal un balón, y juega con la izquierda a la banda, donde De la Bella se las tiene tiesas para controlar el balón. Se medio lía mientras a mi izquierda Juantxo me dice “no la pierdas ahí”. No me contengo, estamos de fiesta, la respuesta, la que otras tantas veces le he dado. “Tranquilo, esa es la dos” Todavía riendo, De la Bella juega atrás para Iñigo, que busca en largo a Zurutuza que controla el balón de derecha dando salida a De la Bella por banda. “Ves, la dos”. De la Bella toca a un toque para Griezmann que comienza la carrera. A su derecha, viene rápido Xabi que le adelanta al llegar a la media luna del área, y Griezmann se la da. “Lo que te decía, la dos”. Lo que viene después, se puede resumir de una sola manera. “Tac-tac-tac-tac-GOL” Xabi deja de interior suave a Griezmann, que levanta la cabeza para la llegada de Vela por la derecha al que se la pone también a un toque. “Mira esa dos….” El mexicano no lo piensa, la pone de primeras con la derecha, su menos buena, para que Xabi que llega de atrás como un “9” puro, la mande a la red. “TOMA DOS” es lo primero que se me viene a la boca. Juantxo abre los ojos impertérrito. Mi padre sale al pasillo y ondea la mano, yo el jersey, Anoeta las bufandas y el Mundo en sus casas solo sabe exclamar, “joder, que golazo”. 44 segundos, todos los integrantes del once tocan el balón menos curiosamente, el delantero centro. Un cuarto gol que quedará para los anales de la historia, compartiendo hueco con el de Xabi Alonso a Casillas, el de Castillo al Huesca, el de Martí de falta, el de Xabi contra el Celta, el de Xabi al Valladolid…. 14 toques para la historia, que se resumen en un vídeo de apenas un minuto en el que hasta los comentarios merecen la pena.

Anoeta no salía de su asombro, Monty movía pieza rápido y daba descanso a los más fatigados esta temporada y quizá a esos que merezcan una ovación del público ya que pocas veces son sustituidos y se la merecen. Estaba claro que a Pardo había que darle minutos, así que posiblemente uno de los dos centrales fue el sacrificado sin ovación para que la recibiera Xabi, que quizá, también la merecía después del gol del Calderón. El primero en salir fue Jose Angel, “Joxean” para los amigos que sustituyó a De la Bella, que el año pasado llegó a despertar tantas dudas que incluso Cadamuro, Estrada o Mikel llegaron a ocupar su lugar con el sentado en el banco. Este año, temporadón. Anoeta en pie para despedirle, al igual que pocos minutos más tarde, para despedir a Xabi, y recibir a Rubén. Este, tuvo el quinto en sus botas poco más tarde que lo tuviera Imanol en una volea girándose que sacó Dani Hernandez lejos de su portería. Rubén, disparó al larguero poniendo el “uyyyy” en la grada de Anoeta y los aplausos en el banquillo, justo después de que Dani tuviera que intervenir a un disparo de Vela. El tercero en salir fue Charly que recibió otra ovación e hizo ponerse en pie al estadio antes de que nada más entrar Estrada todo el mundo se sentara para no dejar lugar a confusiones. Este, no hizo bien siquiera la entrada al campo…. Ya sabéis, de donde no hay, no se puede sacar….La Real dominaba pero el Valladolid tuvo la suya en un pase entre líneas para que Manucho hiciera lucirse también a Claudio Bravo en una parada espectacular en el uno contra uno ante el delantero blanquivioleta. La tarde hubiera sido redonda si una jugada asilada no hubiera acabado en gol del Valladolid, que dejó la de el honor en una tarde para olvidar de Djukic, pero en la que la Real demostró lo que este equipo es capaz de hacer. Un equipo capaz de meter cuatro goles, y cometer solo tres faltas.

La salida de Anoeta, una de las más felices de mi vida, agarrando la felicidad de la mano, y llenando el pecho de orgullo realista. Cuartos, 47 puntos, tantos como el año pasado, y a unos 15 puntos de media de poder firmar números de Champions de aquí a final de temporada. Los 4 rivales en casa dictarán sentencia, en el orden de Málaga, Valencia, Granada y Madrid. Si no se escapan esos 12 puntos, pocas dudas habrá de que la Real el año que viene, oirá el sonido más maravilloso del fútbol sonar en la megafonía de Anoeta por segunda vez en la historia. Y es que, ¿alguien duda de que este equipo sea capaz de mantener el pleno de victorias hasta final de temporada, aunque venga el Madrid? Mientras, una semana de descanso por las selecciones, centrados en Cornellá y que sigan entrenando “la dos”

Sed buenos, o parecedlo

Anuncios

Publicado el 18 marzo 2013 en Real, Siempre subjetivo. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: