No es uno más

Otro partido más, y ya van 8. Los seguidores del fútbol  y no de la Real, empiezan a hablar de confabulaciones y milongas a favor de la Real, manda narices. Y es que por octavo partido consecutivo, la Real terminó el partido en superioridad numérica ante un Levante que se presentó el domingo, a una hora que todavía se hace extraña para aquellos amantes del deporte rey que lo seguimos desde que tenemos uso de razón, en un estadio bastante lleno de Anoeta.

Los más graciosos, hablan de “Astiazarato”, asumiendo que el presidente de la LFP, ese que un día dijo ser de la Real, como otros tantos, y nos llevó a la ruina económica, social y deportiva, echa una mano a su ex equipo con arbitrajes que favorecen a los donostiarras. Los menos inteligentes, hablan incluso de una nueva vertiente del “Villarato”, que manda kinder, cuando de todos es sabido que el otro presidente, este al igual que el de la LFP también de broma, fue jugador y se considera seguidor de nuestro máximo rival, ese que nos espera, también a una hora impropia, o más bien en día impropio para el fútbol, el próximo viernes en San Mames con más dudas que certezas.

Mientras, el domingo Anoeta vivió un partido extraño. Extraño por que pese a que la Real dominó al Levante casi los 90 minutos de juego, no supo consolidar esa superioridad en eficacia goleadora, y no pudo quedarse con los 3 puntos, y tuvo que acceder a unas, quizá merecidas, tablas en el marcador. Vela, como no, quien si no, que otro si no el mexicano, volvía a hacer de las suyas, con la inestimable ayuda primero de una arrancada digna de Mikel Gonzalez, mejor central de la Real de largo en lo que va de temporada, y un línea predispuesto, que vio dentro del área una falta que quizá no fue tan dentro, o por lo menos fue de manera discutida. El mexicano, que se está alzando protagonista de la Real, y que los más agoreros lo ven volando a Londres para enfundarse otra vez la zamarra de la armada del Arsenal, no dudó en mandar al agujero su penalty, poniendo el 1-0. La Real no había hecho méritos en lo que iba de partido como para ir mandando en el tanteador, pero tampoco los había hecho el levante, cuando Hernández Hernández volvió a señalar el punto a 11 metros de la puerta de Bravo pocos minutos después. Michel, ajustó el disparo que Bravo intuyó, pero que no pudo llegar. En directo, el penalty parecía discutible, en la repe, algo más justo quizá.

Fueron minutos de centrocampismo como vulgarmente se dice, sin ocasiones demasiado claras salvo un par de llegadas al área de la Real, y un par de balones que Bravo hizo suyos sin demasiados apuros. Un segundo penalty, que pudo ser o no, por un agarrón en el área “de esos que no se pitan” dejó con mal sabor de boca a la parroquia, que al descanso hacía apuestas sobre cuanto iban a tardar los valencianistas en quedarse con uno menos. Y no tardaron mucho.

Sobre el cuarto de hora sobre los 45 minutos de la primera mitad, el lateral izquierdo del Levante cometía una falta en línea de tres cuartos que lo mandaba a la ducha antes de tiempo. Por lo menos 6 de las 8 expulsiones con las que se ha visto beneficiada la Real en las últimas fechas, son más que justas, y la del domingo también lo fue. Y como a veces suele ocurrir en este deporte curioso, lejos de beneficiarse, la Real se vio perjudicada por el hecho de quedarse con uno más sobre el campo. El Levante había intimidado con un disparo en toda la escuadra, que el poste de Bravo, bien enseñado, mandó fuera de la portería del chileno. El Levante hizo el cambio rápido, quitó a Pedro Rios y puso a Juanfran tapando el lateral, y la orden de JIM parecía clara. Dejar las bandas libres para que la Real tuviese que usarlas, cerrar bien el centro, agazaparse y salir a la contra en velocidad con Martins. Y el plan salió mejor que bien, teniendo en cuenta además los movimientos tácticos de un Montanier, que se equivocó en las sustituciones. No quizá por los nombres u hombres que sacó, si por la disposición táctica de los mismos. Ya que el Levante ofrecía las bandas a la Real, poco sentido tenía mantener a Vela en punta de liza, y a Chori a pierna cambiada. Más lógico hubiera sido quizá cambiar, si como hizo, a Markel para meter a Pardo, montar un equipo algo más ofensivo, pero poblar las bandas. Así, el cambio del capitán por Agirretxe, parecía algo lógico, pero quizá tuvo que ser Chori el que saliera del campo, Xabi el que se abriera a banda, Griezmann el que bajara al centro y Agirretxe el que se colocara a estorbar a dos centrales corpulentos levantinistas, que no hacían más que achicar balones del punto de penalty con suma facilidad. Pese a que Charly se hinchó a poner balones a la olla, bien en un porcentaje muy alto de los casos, Agirretxe no llegaba a ninguno y los centrales se anticipaban, una vez si, y la otra también. La profundidad de Xabi por la derecha, y el puñal que es Vela por la izquierda, podía haber mejorado algo el equipo, pero Montanier no lo vio así, y respetable, pero igual de criticable es este hecho.

Ifran fue el tercero en salir, este si por Chori, pero poco más que pelear un par de balones pudo. Griezmann, que en declaraciones posteriores se quejó de que el equipo había pecado de centros al área y no había tirado mucho a puerta, lo intentó un par de ocasiones, pero Navas supo rechazar bien sus lanzamientos, y no se vio en apuros. Un empate a uno que dejaba a Anoeta con un sabor agridulce, pero que deja a la Real sexta, a solo 3 puntos de un Valencia, que hipotéticamente entraría en Champions gracias a la sanción UEFA del Málaga, que no podrá jugar competición europea el año que viene.

La semana será corta, pero los jugadores ya han empezado a empatizar con los aficionados. Ayer sin ir más lejos, el capitán y un par de secuaces, que no cabe duda son parte del alma de este equipo forjado desde abajo, y retocado con un par de mimbres de calidad, visitaron a los aficionados que hacían cola frente a la puerta 6, y que pasaron la noche a ras de suelo para ver su suerte convertida en entradas para el viernes. Y es que el viernes, se vive un partido especial.

Será el último derby en la historia de San Mames, un estadio mítico que nos ha dado y quitado alegrías tanto a bilbainos como a realistas, y que vivirá de manera emotiva su último partido de máxima rivalidad, quizá en uno de los derbys con menos igualdad, por lo menos en la tabla, de los últimos años. Pero como se dice en estos casos, los derbys poco conocen de clasificaciones, bajas, estados de forma o cualquier otra arquetipo que se le pueda asociar, porque un derby, son 90 minutos en los que no importa lo que esté pasando en la temporada, que se lucharán hasta derramar sangre si hace falta.

La visión objetiva es la de que la Real llega en mejor estado de forma, en mejor estado moral, y que la dinamita que tiene arriba, y que se hace más flagrante si cabe fuera de casa, puede hacer mucho daño en las entrañas de un Athletic, mermado tanto moralmente como internamente, con los problemas entre jugadores y técnicos. Si bien ellos saben, que no pueden dejarse ganar el último derby en su estadio, la Real tiene una oportunidad magnífica de marcar con una X roja el último derby en la historia del estadio quizá más mítico de la Primera División, y una oportunidad así, no se puede desaprovechar.

Veremos si los jugadores donostiarras son capaces de hacer gala de su técnica y táctica, y nos podemos traer 3 puntos valiosos de cara a la carrera europea en la que estamos sumergidos. Veremos si el Athletic como proclaman algunos seguidores, saldrá directamente con 10 para darle al trencilla de turno, una ventaja y no tener que decidir a quien echa. 9 partidos serían un bonito número, pero ante todo, lo importante son los 3 puntos, y el meternos una vez más, en la lucha porque el año que viene suene en Anoeta, ese himno que pone los pelos de punta a todo el que lo escucha. Por que no soñar con que este equipo puede hacer realidad ese sueño? Por que no aprovechar esta magnífica temporada y ponerle un broche de oro, y disfrutar el año que viene? Muchos me llaman iluso, pero un equipo que ha sido capaz de ganar en Mestalla y la Rosaleda, al que el Atlético tuvo problemas para ganar, que ha mirado de tu a tu al Madrid en el Bernabeu y que le remontó un partido histórico al mejor equipo del Mundo, no tiene opciones de meterse en Champions?

Soñaremos, lucharemos y disfrutaremos ante todo, con nuestros colores y con los del rival. Porque el partido del viernes, 21.30 en San Mames, el original, no el Barria, no es un partido más.

Sed buenos, o parecedlo

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Publicado el 19 febrero 2013 en Real, Siempre subjetivo. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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