De un pequeño paso, a un gran salto

Hoy, dejo a un lado la sintonía habitual de este blog que trata de la Real, para comentar el hito histórico que ayer consiguió el deportista de élite Felix Baumgartner al convertirse en el primer hombre en romper la barrera del sonido en un salto desde la estratosfera, y alcanzar una velocidad superior a los 1300 km/h. Los que vieron las imágenes de ayer, con todos los preparativos, momentos de zozobra de la propia misión, peligros que conllevaba un salto no solo desde una altura tan desorbitada, sino los problemas que conlleva la apertura de una nave en el espacio exterior. Viendo esas imágenes, en pleno Siglo XXI y con el avance tan exponencial que lleva la tecnología en la historia de la humanidad, seguro que muchos nos preguntamos, una vez más, si lo que pasó un 20 de Julio de 1969, realmente ocurrió a 384.400 de Houston, o algo más cerca, en algún desierto de Nevada probablemente.

Lejos de los escépticos que han dicho haber visto OVNIs en las cercanías de sus casas en el campo, o de los lugareños que aseguran que aquella noche hubo más movimiento del normal por las cercanías de Nevada, mi visión de este tema ha sido siempre ambigua. Ambigua por los condicionantes que rodean la misión espacial del Apolo 11, que partió desde el Cabo Kennedy en Miami (Florida) un 16 de Julio de 1969. Las primeras elucubraciones, son quizá las menos científicas. La primera de todas data de un simple dibujo. Y es que, pese a que el Apolo 11 fue la primera misión espacial en la cual su objetivo era pisar la Luna, fue la primera y única misión, cuya insignia escenificaba un alunizaje.

Este detalle puede resultar desde insignificante y chorra, hasta un motivo más para que la misión tuviera que tener el éxito que al final, parece que tuvo. El símbolo del águila, reconocido comúnmente como el animal que simboliza la libertad de los EEUU portando la hoja de laurel en sus garras, aluniza sobre la superficie del satélite terrestre, sin dejar lugar a dudas cual es la ambición de la misión.

Cabe destacar por encima de lo que pueda o no pueda significar esta insignia, que casi todos conocen el contexto histórico en el que se da el alunizaje del hombre en la Luna, en la mitad de una lucha de poder entre la URSS y los EEUU de América, que queda concluida con este alunizaje del hombre por parte de los americanos.

Dicen los más creyentes de las teorías afirmativas de que la misión tuvo el éxito que dicen tener, que los soviéticos en persona, aceptaron y aseguraron que las imágenes y las pruebas que mostraron al mundo los americanos, cercioraban la llegada del hombre a la Luna, y que ellos tuvieron que ser los primeros escépticos a los que la NASA quitó la razón.

Alguna polémica habrá, cuando la NASA ha publicado recientemente fotos de un satélite mandado para el reconocimiento de la corteza lunar, dando señales de que en la Luna hubo “movimiento” mostrando desde teóricas pisadas hasta marcas que dejaron los vehículos espaciales llevados hasta allí. Sin embargo, estas teorías son rebatidas incluso desde dentro del propio organismo gubernamental, que tiene ex miembros que han publicado libros explicando, la no llegada del hombre a la Luna. Como no puede ser de otra manera, puede no ser más que una estratégica de marketing y querer hacer dinero a costa de lo que sea.

No es menos cierto, que desde que hace más de 40 años, Neil Armstrong posara su pie sobre la Luna, además de su compañero de viaje Buzz Aldrin, pocos son los astronautas que han podido pisar el satélite terrestre. Solo se conocen dos misiones tripuladas que conquistaron un alunizaje como son el Apolo XV y el Apolo XVI, cuyas fotografías, mostradas más adelante, también suscitan alguna que otra polémica, aunque quizá algo más vulgar.

Volviendo al hito histórico que ha supuesto el salto de el amigo Felix, una de las cosas que más atención me han llamado, es la apertura de la escotilla que da al exterior. El cambio de presiones del interior de la nave al exterior, dice mucho del cambio de presiones que también tuvo que sufrir el módulo lunar que alunizó y que hace más de 40 años, seguro que portaba mucha menos tecnología que el que ayer subió al austriaco a poco menos de 40 kilómetros de la corteza terrestre. Sin embargo, los más escépticos (como yo) aun siguen sin creer la versión de la NASA, y se basan básicamente, en documentos gráficos distribuidos por la propia Agencia Espacial.

No seré yo el que acepte la existencia o no de OVNIs en desiertos americanos, ya que posiblemente se puedan tratar de pruebas de distintos aviones de combate, prototipos de armas o cualquier otro proyecto que nada tenga que ver con lo extraterrestre de una de las mayores potencias mundiales, si no la más, en armamento y avance de la tecnología aeronáutica.

El tema más comentado, es el del movimiento de la bandera sobre una superficie y bajo una atmósfera, carente de viento que pudiera hondear la bandera. Ha habido expertos de todo tipo que aseguran que la propuesta o justificación de la NASA de que, el propio impulso de Armstrong al clavarla en la superficie, condujo a que la energía cinética de ese movimiento, se trasladara de igual manera al mástil de la bandera, y este a la tela que hondea, según estos expertos, tadavía sobre la superficie lunar al carecer de fuerza de rozamiento que la haga detenerse. Peor explicación tienen las fotos en las que el cielo de la Luna se muestra totalmente negro.

En las fotos se puede observar el cielo negro. Está claro, que el cielo no puede estar “nublado” en la Luna. Sin embargo, no hay falta de explicación por parte de técnicos y representantes de la NASA. Hay quien asegura, que ni la calidad de la cámara que se subió a la Luna era la necesaria y correcta para que un entre luminoso si, pero tenue que es la luz que al fin y al cabo, refleja el Sol sobre un astro como es una estrella, se pueda observar con claridad en las fotografías. También existen sin embargo, los que sostienen que para haberse llevado una cámara de tan poca calidad, la resolución de las fotografías es espléndida. También es verdad, que tampoco es fácil tomar instantáneas de las estrellas aquí en la Tierra, y pese a que el cielo esté despejado, la velocidad con la que las cámaras fotografían el entorno, a veces no dejan ver las estrellas en su ser, y mucho menos, grabarlas en una película como tuvo que ser el caso en 1969, porque como no hará falta explicar, no existían las cámaras digitales.

No para aquí la polémica, ya que los dos temas que más controversia han suscitado, no son ni los de la bandera ni los de las estrellas, aunque sean quizá los temas más vox populi. Y es que hay muchos científicos, gente reputada, que se pregunta como es posible, que la fuerza que tuvo que hacer una nave como la del Módulo Lunar (LEM) al alunizar sobre el satélite, no deja un cráter visible en las fotografías. La sensación que dan las mismas, es la de que el suelo que hay sobre las patas del módulo, es mucho más firme que el polvo y la tierra que se encuentran allí arriba.

Una vez más, en la fotografía que hace pública la NASA, se puede observar la falta de ya no un cráter generalizado, sino ya de un ligero hundimiento de la tierra que se forma al rededor de las patas del LEM que parece haberse posado más sobre una superficie cubierta de polvo en una pequeña parte, pero de fondo sólido y duro como la roca, que no es según la NASA el material del que está hecho el satélite, por lo menos a tan pequeña profundidad. Podemos concluir si acaso, que el alunizaje se dio en una zona sólida elegida por la NASA para asegurar el correcto funcionamiento y futuro de la misión, y que una vez habiendo alunizado, no se fuera todo al traste.

Son desde luego muchas las conjeturas que conciernen a esta parte a la que los escépticos más se agarran para justificar su no creencia de este hito histórico que marcó una época.

La otra polémica quizá más conocida, pero menos comentada, es la de las sombras. No hace falta tener un conocimiento de física universitaria para conocer, que cuando una objeto se coloca en el camino de una luz y otro objeto, el objeto que se coloca en medio, proyecta una sombra sobre el segundo de ellos. Así pues, si dos objetos son colocados delante de otro, interceptando un único punto de luz, la sombra proyectada de ambos objetos será de tamaño proporcional a dicho objeto, y de dirección única. Es decir, que si dos personas se colocan al Sol, midiendo la una 10 centímetros más que la otra, la sombra que proyecta el Sol sobre el suelo, es proporcional a la altura de las dos personas, y las sombras se extenderán siempre en sentido contrario al Sol, pero en una única dirección.

Es en este caso, en el que los creyentes de la llegada del hombre a la Luna, pierden la noción de la física, de la lógica e incluso de la iluminación o la fotografía, y comienzan a basarse en fotografías manipuladas.

No hará falta decir, que la inclinación de la fotografía nos señala, que el autor de la misma no es otro sino Michael Collins, el tercer hombre de la tripulación, y el único de los tres que no tuvo el privilegio de pisar el firme del satélite (o lo que fuera). En esta fotografía, vemos a Armstrong y Aldrin colocando la bandera sobre la superficie lunar, mientras que sus cuerpos, embutidos en los trajes espaciales de la NASA, son reflejados en forma de sombra sobre el suelo.

Nadie ha sabido dar una explicación que no sea la manipulación de la fotografía por parte de gente interesada, del por qué de que la sombra de uno de los astronautas (se cree que es Armstrong) es mucho más corta que la de su compañero Aldrin. La distancia entre ambos en sensiblemente menor a la distancia entre las sombras de los dos cascos, cosa, que resulta totalmente imposible salvo que la sombra reflejada venga desde una posición superior a la de 45º sobre el eje horizontal, en cuyo caso por supuesto, las sombras de los astronautas serían más pequeñas que sus cuerpos reales. Así bien, la sombra que proyecta Aldrin, nos hace indicar una posición más bien horizontal del que sería el Sol en ese momento, reflejando una sombra alargada. Entonces, ¿que objeto es el que hace que la sombra de Armstrong sea más pequeña, y que la distancia entre ambas no sea tan grande como lo es en la realidad?

No solo el tamaño importa, o por lo menos en este caso ya que aunque haya que hacer un ejercicio de imaginación, parece que la dirección de ambas sombras no llega a ser del todo paralela, ya que parece que ambas tienden a juntarse cuando más avanzan las proyecciones, si bien esto no queda del todo claro. Para razonar aun más la teoría de que había más de un foco que alumbrara “el escenario”, podemos consultar esta fotografía que si que está tomada por los astronautas que alunizaron, y que por tanto es de igual calidad a las que anteriormente hemos visto.

Las fotografías  vuelven a mostrarnos un cielo totalmente oscuro, que puede deberse, aquí con más razón que en ninguna otra, porque el Sol, presente en esta foto y que no aparece en muchas otras fotografías, puede absorber toda la potencia del diafragma de la cámara y captar toda la luminosidad que pueda haber al rededor.

Sin embargo, la duda que nos crea la de la izquierda, no es otra sino la de el increíble detalle con el que se ven todos los motivos del LEM, (la escalera, el cartel de UNITED STATES…) siendo una nave que está, como vemos, a contraluz.

Invito a todo el que esté leyendo el post, y sea uno de esos creyentes, a colocar un flexo sobre su mesa, un muñeco a contraluz, y que saque una fotografía del muñeco, a una distancia prudente, tanto con flash como sin él, que pueda dar, este nivel de detalle de un objeto colocado con el sol detrás. Ni siquiera hoy en día acostumbramos a sacar fotografías en la calle en las que salga el Sol de frente, debido a las sombras que el mismo genera sobre las personas, objetos o edificios que estamos fotografiando. ¿Como es posible por tanto, que habiendo sobre la Luna una única fuente de luz, la nitidez de la fotografía sea tan alta? La verdad, quiero esa cámara para mi.

La sombra que el LEM proyecta sobre la Luna también puede resultar algo sosprechosa, ya que no parece corresponderse del todo con la ubicación del Sol en la fotografía, pero como he comentado en la fotografía anterior, se trata más de un ejercicio de imaginación que otra cosa el poder llegar a concluir de forma feaciente esta afirmación. Hay quien usa la fotografía colocada en la derecha para argumentar y defender la teoría de que en donde quiera que fuera aquel lugar, había más de un foco de luz, cosa que la NASA siempre ha negado haber llevado a la Luna. Dicen también los defensores de la Agencia Espacial, que no son más que reflejos los puntos de luz que aparecen en la fotografía de la derecha.

Quiero rescatar casi para concluir con este post, quizá más extenso de lo habitual, pero que espero resulte interesante, las fotografías de los otros dos alunizajes que se conocen. En la primera, podemos observar detalles que pueden resultar más o menos creibles, de una supuesta circulación del vehículo lunar LRV diseñado por Boeing para poder “circular” por la superficie de la Luna, y que es capaz de hacer giros a 90º como se puede observar. Desde luego, la huella del vehículo es más que sospechosa, pero tampoco nada “demostrable”. La letra C que vemos sobre una de las piedras, es algo menos creíble y que nos puede inducir a una manipulación posterior de la fotografía, que es el motivo por el que le he dado menos importancia a este episodio.

Existe como no, quien asegura que la tecnología necesaria para poder alunizar, data de más que un vehículo que consiga descender hasta la Luna, y que para que la radiación que el Sol ejerce sobre los astronautas y la nave en particular, fuera de la atmósfera terrestre, debía ser contrarrestada en la época con un material pesado como el plomo. Cantidades tan ingentes de plomo, que la puesta en órbita de la nave, hubiera dificultado sino imposibilitado, que los medios de los que contaban en la época hubieran garantizado la puesta en órbita del mismo.

Lejos de las conjeturas de aquellos que aseguran que las imágenes difundidas por la NASA eran un “plan B” ya que a la llegada a la Luna se encontraron “algo que no esperaban” y que prueba de ello son los minutos en los que la transcripción a Houston quedaron “en sombra”. También los que afirman que la agresión de Buzz Aldrin a un conspirador contra este hito histórico, es una prueba más de lo tensionados que se encuentran los astronautas que formaron parte de la misión Apolo XI y que han tenido que vivir 43 años con esa mentira “en sus espaldas”.

No se podrá demostrar de manera científica que el hombre haya pisado la Luna, ni probablemente que no lo haya hecho, ya que la NASA se habrá asegurado de ello en sus investigaciones, y a una pregunta rocambolesca, responderá con una respuesta que lo es aun más. Sin embargo, una vez más las imágenes vistas ayer por televisión, no dejan lugar a duda de que la subida al espacio, la apertura de una escotilla lejos de la Tierra y un posible alunizaje, son cosas mucho más complejas de lo que parecían en 1969, y que el hombre no ha vuelto a repetir desde entonces. ¿Será por algo?

Sed buenos, o parecedlo

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Publicado el 15 octubre 2012 en Real, Siempre subjetivo. Añade a favoritos el enlace permanente. Deja un comentario.

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